Gobierno de Líbano aclara que pacto con Israel lesivo a la soberanía no es definitivo
El primer ministro Nawaf Salam puntualizó que el documento es solo una guía orientativa mientras la resistencia popular rechaza las condiciones.
Las manifestaciones populares en los distritos de Beirut evidencian el profundo descontento civil ante los términos del plan fronterizo patrocinado por la diplomacia estadounidense. Foto: EFE.
3 de julio de 2026 Hora: 17:01
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En medio de numerosas muestras de rechazo, el primer ministro de Líbano, Nawaf Salam, aseguró que el denominado «acuerdo marco» alcanzado con el régimen de Israel no constituye un tratado internacional formal. Durante una entrevista concedida a medios, el jefe del Gobierno aclaró que el polémico documento funciona únicamente como una guía operativa destinada a orientar el curso de las futuras negociaciones bilaterales.
El jefe de Gobierno señaló que el propósito fundamental de este mecanismo es propiciar la retirada de los ocupantes israelíes de su territorio. De igual manera, refirió que se busca facilitar el retorno seguro y ordenado de más de un millón de civiles desplazados de manera forzosa de sus localidades por los bombardeos y la posterior invasión terrestre de la ocupación.
Iniciada el 2 de marzo pasado, la agresión israelí asesinó hasta el momento al menos a 4.301 libaneses y provocó heridas a otros 12.199. La entidad sionista invadió y ocupa unas 600 km cuadrados en el sur de la nación de los cedros.
La nación llegó a este complejo escenario tras enfrentar dos intensos conflictos armados que ocasionaron miles de víctimas civiles y pérdidas multimillonarias: la campaña de Hezbolá contra el genocidio israelí en la Franja de Gaza (octubre de 2023 hasta noviembre de 2024, sellada con un alto el fuego que la entidad sionista nunca respetó) y los contragolpes de la milicia chií libanesa tras la agresión israelí a Líbano iniciada el 2 de marzo pasado.
En abril y junio pasados, Tel Aviv firmó dos acuerdos de tregua con el Gobierno libanés que tampoco ha cumplido, pues no detuvo los bombardeos y mantuvo invadido el sur. La entidad sionista emplea las treguas para ganar tiempo y continuar asesinando a civiles.
Instituciones libanesas estiman los daños materiales directos en más de 7.000 millones de dólares, sumados a parálisis en sectores productivos y comerciales y destrucción generalizada de viviendas.
El controvertido pacto con Israel, firmado bajo el auspicio de EE.UU., contempla una retirada de las tropas sionistas por fases, la cual iniciaría formalmente en dos zonas piloto del área meridional. El texto establece de manera preliminar que el Ejército libanés asumirá el orden en las áreas evacuadas, pero exige el desarme de Hezbolá sin fijar un calendario de salida de los invasores.
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Esta falta de garantías concretas motivó el rechazo inmediato del movimiento político y militar Hezbolá, cuyos portavoces principales tildaron el compromiso de “nulo” por condicionar la liberación territorial. Tras la confirmación de la rúbrica oficial, simpatizantes de fuerzas populares manifestaron su rechazo bloqueando con neumáticos en llamas la autopista estratégica Salim Salam de la capital libanesa, Beirut.
De acuerdo con las estadísticas del Ministerio de Salud libanés, la ofensiva militar israelí iniciada en marzo dejó al menos 4.301 libaneses muertos y provocó heridas a otros 12.199. Ante este grave panorama humanitario, fuerzas populares contrarias al proyecto colonial del sionismo cuestionan las verdaderas intenciones de la Casa Blanca mientras el Gobierno defiende el documento como un paso táctico.
Autor: teleSUR-alr - JDO
Fuente: Agencias




