Francia: Chalecos Amarillos convocan a cacerolazo contra «deriva autoritaria» del Gobierno

El movimiento social denuncia las prohibiciones para manifestar y que el Ejecutivo de Macron beneficia a grupos económicos como TotalEnergies mientras el pueblo sufre la carestía de la vida.

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La acción de protesta busca defender las libertades públicas, articular la convergencia con las luchas estudiantiles y rendir homenaje a las víctimas del atentado racista. Foto: EFE.


29 de octubre de 2026 Hora: 12:04

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El movimiento Chalecos Amarillos convocó a un cacerolazo frente a la sede de la Asamblea Nacional, en París, para denunciar las medidas del Gobierno contra las libertades públicas, entre ellas las prohibiciones para realizar manifestaciones, la imposición de toques de queda en los últimos días y las restricciones de acceso a zonas urbanas.

La acción de protesta, convocada para la tarde del viernes 30 de octubre y preámbulo de la movilización del sábado 31 junto a la ciudadanía, los jóvenes y los sindicatos, mostrará el rechazo ciudadano a los que el movimiento, a través de un comunicado, denominó la «deriva autoritaria» del presidente Emmanuel Macron y su Gobierno, y defender las libertades públicas. Además, ayudará a articular la convergencia con las luchas estudiantiles y rendir homenaje a las víctimas del atentado racista perpetrado el pasado 23 de octubre en el departamento de Yvelines, al oeste de París.

Los organizadores extendieron el llamado a realizar cacerolazos masivos frente a ayuntamientos, en calles y desde las ventanas de los hogares, como antesala de otra gran jornada de movilización nacional prevista para este sábado.

Frente a la creciente indignación popular, Macron pidió la «calma» en una entrevista concedida a los medios, en la cual reconoció que las fuerzas policiales no actuaron con suficiente celeridad para contener los incidentes del 17 de octubre, cuando unos 3.000 comercios resultaron dañados tras la infiltración de elementos violentos en las marchas.

A pesar de las denuncias de los sindicatos y del movimiento estudiantil, que acusan al Palacio del Elíseo de priorizar la represión policial antes que atender los reclamos por el alza del costo de la vida, Macron defendió firmemente la continuidad del impuesto ecologista sobre los carburantes.

El mandatario argumentó que la recaudación fiscal sostiene programas sociales; sin embargo, las organizaciones de trabajadores evidencian que el verdadero beneficiario de las alzas en los combustibles es el monopolio energético TotalEnergies.

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De acuerdo con revelaciones del diario Le Monde, la corporación petrolera obtuvo una ganancia neta de 9.100 millones de euros (cerca de 10.158 millones de dólares) únicamente entre julio y septiembre de este año, lo que representa un escandaloso incremento del 127 por ciento respecto al mismo periodo en 2025.

Mientras las multinacionales ven dispararse sus beneficios, Macron se limitó a sugerir la reactivación de negociaciones salariales en sectores donde el ingreso mínimo convencional ni siquiera cubre la canasta básica.

Un grupo de expertos independientes del Consejo de Derechos Humanos de las Naciones Unidas manifestó su profunda preocupación por el uso excesivo de la fuerza ejercido por los cuerpos de seguridad de Francia para disolver las movilizaciones estudiantiles.

La declaración conjunta suscrita por la relatora especial Gina Romero y la especialista Farida Shaheed calificó la ola de detenciones masivas como desproporcionada, y advirtió sobre las secuelas físicas irreversibles ocasionadas a miles de jóvenes que reclaman mejoras en el sistema educativo y rechazan el encarecimiento de la vida.

Las protestas iniciaron a mediados de septiembre impulsadas por la precariedad en las escuelas, el deterioro de infraestructuras, el hacinamiento en las aulas y la escasez de docentes. Dichas demandas se unieron al malestar social generalizado frente a la inflación y los recortes presupuestarios del Gobierno de Macron, que además impuso una reforma en las jubilaciones.

Ante el descontento, el Ejecutivo francés desplegó a 70.000 efectivos policiales para contener a los 410.000 manifestantes movilizados el último fin de semana. Las protestas dejaron un saldo de cerca de 1.000 arrestados el pasado sábado y 2.700 detenciones la semana previa.

Autor: teleSUR - lf - JDO

Fuente: Agencias