Brote de ébola en RDC supera los 5.000 fallecidos
El brote de ébola deja 10.351 contagios y una letalidad del 48,6 % mientras la cepa Bundibugyo carece de tratamientos específicos.
2.788 pacientes se han recuperado de la enfermedad hasta el momento, y otros 1.101 se encuentran hospitalizados o en aislamiento. Foto: EFE.
31 de octubre de 2026 Hora: 12:51
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El Instituto Nacional de Salud Pública (INSP)de la República Democrática del Congo (RDC) actualizó el recuento al 29 de octubre y lo situó en 10.351 infecciones confirmadas y 5.026 fallecimientos. La letalidad del brote de ébola alcanza el 48,6 %, lo que significa que casi la mitad de las personas diagnosticadas no sobrevive a la enfermedad.
La emergencia sanitaria fue declarada el 15 de mayo. En los cinco meses y medio transcurridos, la circulación del virus se extendió por varias provincias y alcanzó 67 zonas sanitarias, un avance que enciende las alarmas de los organismos sanitarios mundiales y continentales.
El daño se concentra en el oriente congoleño. Ituri, señalada como epicentro, aporta el 36,4 % de los casos nuevos, mientras Kivu del Norte acumula el 58,4 %. Los focos se reparten en ocho de las 26 provincias del país, cerca de un tercio del territorio nacional.
Del total de contagiados, 2.788 personas lograron recuperarse, otras 1.101 permanecen hospitalizadas o en aislamiento, un indicio de que la transmisión continúa activa en las comunidades afectadas.
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Ante ese panorama, la Organización Mundial de la Salud (OMS) y la agencia de salud pública de la Unión Africana (UA) sostuvieron una reunión de emergencia con los ministros de salud del continente. Ambas instancias exigieron una acción coordinada y advirtieron que el brote de ébola no está controlado.
El virus ya dejó huella fuera de la República Democrática del Congo, Uganda, Kenia y Nigeria registraron contagios secundarios vinculados al foco original, lo mismo que Francia, Países Bajos y Alemania. La circulación en dos continentes amplió el alcance de la alerta sanitaria.
Con estas cifras, la epidemia se consolida como la segunda más mortífera y contagiosa de la historia global. Supera al brote que azotó la misma región entre 2018 y 2020 y únicamente queda por debajo de la crisis que devastó África occidental entre 2014 y 2016. Ningún episodio posterior había alcanzado esta escala.
La cepa identificada, la Bundibugyo, no cuenta por ahora con tratamientos específicos, esa carencia de fármacos obliga a sostener la respuesta con medidas no farmacológicas. El aislamiento de los enfermos y la vigilancia de los contactos cargan con el peso de frenar la propagación, sobre esos pilares insisten las autoridades congoleñas.
La OMS desarrolla dos vacunas que se encuentran en ensayos de fase. En paralelo, la RDC mantiene desde agosto una campaña con Ervebo, un inmunizante diseñado originalmente para la variante Zaire que mostró indicios positivos en modelos animales. Ninguna de las dos fórmulas en estudio ha sido aprobada aún para uso masivo.
El INSP insistió en reforzar la detección precoz y el rastreo de contactos, cuya cobertura se ubica en el 84,5 %. También reclamó protocolos estrictos para entierros dignos y seguros, una medida considerada decisiva para cortar la cadena de transmisión.
La coordinación regional y el avance de las vacunas en fase 1 quedaron como los frentes abiertos. Mientras tanto, la alerta se mantiene aún sobre ocho provincias congoleñas y seis países que ya registraron contagios vinculados al foco original.
Autor: teleSUR - er - JML
Fuente: Agencias




