Mélenchon llama a manifestarse pacíficamente ante represión en Francia
El líder de La Francia Insumisa confirmó su participación en la marcha sindical en París contra el encarecimiento de la vida.
Mélenchon pidió a los manifestantes demostrar una determinación «firme, tranquila y disciplinada» para defender las libertades públicas. Foto: @JLMelenchon.
31 de octubre de 2026 Hora: 11:02
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Este sábado 31 de octubre, el líder de La Francia Insumisa (LFI), Jean-Luc Mélenchon, llamó a la ciudadanía a manifestarse de forma pacífica y firme en Francia, en el marco de una nueva jornada nacional de protesta contra el deterioro de los servicios públicos y el encarecimiento del coste de la vida, exacerbado por el impacto de las políticas neoliberales y los conflictos internacionales.
El dirigente político confirmó que participará directamente en la marcha convocada por los sindicatos en París, exigiendo el respeto absoluto a los derechos fundamentales y a las libertades públicas frente a la deriva autoritaria del Ejecutivo.
«Queremos hacer vivir el derecho a manifestarse pacíficamente en un momento en que el mecanismo deriva hacia un modo autoritario y en que la extrema derecha quiere colocar al país bajo sus amenazas», afirmó Mélenchon a través de sus redes sociales, exhortando a los manifestantes a mantener una determinación «firme, tranquila y disciplinada».
El Consejo de Estado, la máxima instancia administrativa francesa, vetó a última hora el recorrido original solicitado por los sindicatos que debía partir de la plaza de la Bastilla hacia la de Nación, obligando a trasladar la manifestación a la periferia parisina, entre la Porte de Charenton y la Porte de Bagnolet, lejos de los centros de poder y de las zonas comerciales.
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Francia despliega 70.000 policías ante nueva jornada de protestas
Para este tercer sábado consecutivo de protestas, el Gobierno de Emmanuel Macron ha desplegado un dispositivo represivo desproporcionado con al menos 70.000 policías y gendarmes en todo el territorio nacional, respaldados por vehículos blindados, helicópteros y, por primera vez, drones de vigilancia.
Asimismo, las autoridades han decretado el cierre de decenas de estaciones de metro, toques de queda nocturnos en varias ciudades y severas restricciones a la libre circulación, medidas que organizaciones sociales y sindicales han calificado como un grave atentado contra el derecho constitucional a la protesta y un intento deliberado de criminalizar el descontento popular de la clase trabajadora y la juventud.
Ante este escenario, la coordinación de Los Chalecos Amarrillos convocó para finales de noviembre una «asamblea de asambleas» con el objetivo de unir las distintas luchas sociales, tras la jornada de movilización del 17 de octubre, calificada como «punto de inflexión
La actual ola de descontento social se inició a mediados de septiembre con protestas estudiantiles en los suburbios parisinos por mejoras en las condiciones educativas. Posteriormente, las movilizaciones incorporaron reclamos masivos contra el aumento sostenido del costo de vida y la inflación, extendiéndose progresivamente a diversas regiones del territorio francés.
La revuelta ha unificado a diversos sectores sociales, como sindicatos tradicionales (como la CGT), docentes, jubilados, activistas y el resurgimiento del espíritu del movimiento de los «chalecos amarillos», creando un frente común contra las políticas del presidente Emmanuel Macron.
Frente a la criminalización y las restricciones impuestas por el Ministerio del Interior, que ha desplegado un operativo policial desproporcionado para intentar apagar el descontento, los estudiantes y los gremios reafirman su convicción de mantenerse en pie de lucha.
La convergencia de esta rebeldía juvenil con la experiencia de los trabajadores y los movimientos populares consolida un bloque histórico decidido a disputar la calle y a exigir un cambio estructural en beneficio de las mayorías.
Autor: teleSUR - er - JML
Fuente: Agencias




