Brasil rechaza inaceptables exigencias políticas de EE.UU. para negociar aranceles
Washington condicionó la rebaja de aranceles al 50 por ciento a injerencistas demandas sobre la política interna y la justicia brasileña, las cuales fueron rechazadas por el Gobierno de Lula da Silva.
La propuesta estadounidense pretendía vincular temas estrictamente comerciales con demandas dirigidas a intervenir en la política interna y en las instituciones soberanas de la nación sudamericana. Foto: EFE
18 de septiembre de 2026 Hora: 10:12
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El Gobierno de los Estados Unidos planteó un pliego de 21 exigencias polémicas e injerencistas a Brasil como condición para abrir negociaciones sobre los aranceles del 50 por ciento impuestos unilateralmente por Washington a los productos del gigante sudamericano.
El documento fue entregado el 16 de octubre de 2025 a la delegación brasileña encabezada por el canciller Mauro Vieira, en el marco de las conversaciones diplomáticas para revisar las medidas restrictivas aplicadas por la Casa Blanca.
Condicionamientos a la política interna y al sistema judicial
La propuesta estadounidense pretendía vincular temas estrictamente comerciales con demandas dirigidas a intervenir en la política interna y en las instituciones soberanas de la nación sudamericana. El Gobierno del presidente Luiz Inácio Lula da Silva consideró inaceptable la inclusión de estos puntos en la agenda bilateral.
Entre los condicionamientos figuraba la exigencia de que Brasil realizara elecciones presidenciales «libres y justas» en 2026 y la orden de no detener ni limitar la participación de «disidentes políticos».
Esta formulación fue interpretada por la diplomacia brasileña como una clara alusión al expresidente ultraderechista Jair Bolsonaro, condenado por el Supremo Tribunal Federal a 27 años y tres meses de prisión por actos golpistas.
Ataque a la soberanía y protección a corporaciones
El documento remitido por Washington contempla además cláusulas sobre libertad de expresión destinadas a blindar a actores políticas de derecha de ese país. Se exigía que el Estado brasileño no aplicara multas, congelamiento de activos ni sanciones contra ciudadanos, residentes legales o empresas estadounidenses por acciones amparadas bajo la Primera Enmienda de la Constitución de EE.UU.
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En el plano económico, la lista demanda la reducción unilateral de aranceles para bienes estadounidenses como vehículos, autopartes, productos químicos y maquinaria, sumado a disposiciones sobre minerales críticos, comercio digital, deforestación y trabajo forzado.
Estas imposiciones surgieron luego de que la administración de Donald Trump aplicara el gravamen del 50 por ciento en 2025, medida vinculada abiertamente por la Casa Blanca a la situación judicial de Bolsonaro.
Firme posición de la diplomacia brasileña
Frente a la pretensión de Washington de menoscabar la independencia del Poder Judicial y la soberanía del país, la delegación brasileña comunicó de forma tajante que los condicionamientos políticos no servirían como base para los intercambios ministeriales.
La firme postura de Brasilia obligó a retirar completamente las demandas relativas al proceso electoral y a la justicia de las negociaciones formales.
Las autoridades de la nación sudamericana decidieron separar de forma estricta los asuntos comerciales de los temas de política interna. De este modo, el diálogo posterior continuó enfocado exclusivamente en materias económicas, reafirmando que las instituciones y la soberanía de Brasil no están sujetas a presiones ni chantajes imperiales.
Días previos, el mandatario de la República Federativa de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva, presidió las ceremonias oficiales del Día de la Independencia en Brasilia, escenario donde ratificó la plena soberanía nacional y rechazó cualquier intento de injerencia externa sobre la política económica del Estado sudamericano.
Durante su intervención, el jefe de Estado condenó las dinámicas de subordinación colonial y aseguró que la patria suramericana no aceptará dictámenes de potencias extranjeras. El presidente aseveró que la nación defiende el intercambio comercial soberano sin presiones externas que condicionen sus relaciones económicas globales, consolidando la postura histórica de la integración y autodeterminación de los pueblos.
Autor: teleSUR - lf - JDO
Fuente: Agencias




