El arzobispo de la Aparecida condena el armamentismo en medio de la campaña electoral en Brasil 

Las declaraciones del líder religioso confrontan directamente las propuestas de la extrema derecha representadas en la candidatura de Bolsonaro.

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El arzobispo Mário Antônio da Silva en medio de su intervención en la Basílica de Aparecida aboga por el desarme en Brasil. Foto: @SantuárioNacionaldeAparecida.


12 de octubre de 2026 Hora: 14:06

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El arzobispo del Santuario Nacional de Aparecida, Monseñor Mário Antônio Da Silva, criticó de manera contundente la proliferación de armas de fuego durante la misa solemne del Día de Nuestra Señora Aparecida.  

Frente a miles de fieles congregados este lunes en el estado de San Pablo, el prelado instó a construir una «paz desarmada y desarmante», rechazando que la fe cristiana sea utilizada para promover la violencia o el odio hacia los adversarios políticos.  

Con las palabras del Monseñor Da Silva en medio de una de las fechas más importantes del calendario religioso nacional, la homilía adquirió una alta relevancia geopolítica y social al pronunciarse en pleno desarrollo de la campaña para las elecciones presidenciales de 2026 en Brasil, aseguraron analistas políticos brasileros. 

Las declaraciones del líder religioso; en este sentido, confrontan directamente las propuestas de la extrema derecha representadas en la candidatura del senador Flávio Bolsonaro, quien ha ratificado su intención de restaurar las políticas de flexibilización del porte y la tenencia de armas impulsadas durante el mandato de su padre, Jair Bolsonaro.  

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En esta línea, aliados del espacio ultraconservador, como el diputado Paulo Bilynskyj, abogan abiertamente por “la derogación de los decretos de control” fijados por el gobierno de Luiz Inácio Lula Da Silva y la eliminación de los requisitos de necesidad efectiva para la portación de armamento. 

Por otro lado, más allá del debate sobre el armamento, Monseñor Da Silva condenó “la indiferencia social ante la pobreza, el hambre y la devastación de la naturaleza”, haciendo un llamado a “la protección de las poblaciones en condición de vulnerabilidad”.

En tanto, el mensaje pastoral se produce en un contexto de acentuada tensión entre sectores del ultraconservadurismo y la jerarquía católica, agudizada por iniciativas parlamentarias que buscaron recortar la distinción histórica de la Virgen de Aparecida como patrona oficial del país, así como por declaraciones de líderes políticos que amenazan con alterar la pluralidad e institucionalidad secular del Estado. 

La prédica del arzobispo de Aparecida se sitúa en un histórico escenario de disputa por la hegemonía cultural y el voto religioso en Brasil, la cual no solo enfrenta a dos visiones religiosas yuxtapuestas, sino también dos posiciones fuertemente marcadas a nivel político, social y económico.  

En los últimos años, sectores de la extrema derecha han promovido una narrativa neoconservadora que busca reemplazar las devociones populares de arraigo masivo, como la representación de Nuestra Señora Aparecida, por concepciones religiosas más abstractas que faciliten la asimilación de agendas políticas afines a Washington como el armamentismo y el individualismo punitivo. 

 Las iniciativas para disputar el patronazgo simbólico de Aparecida reflejan el intento de reconfigurar la identidad religiosa nacional, desplazando una fe vinculada históricamente a la defensa de los sectores populares por un discurso centrado en el orden autoritario.  

En este marco, la jerarquía católica reafirma su doctrina social en defensa del desarme y la paz en el espacio público, oponiéndose al avance de sectores políticos que intentan Instrumentalizar los símbolos sagrados para legitimarse institucionalmente. 

Autor: teleSUR - dm - JML

Fuente: Brasil de Fato