Veronika Mendoza: crisis política en Perú es consecuencia de «30 años de neoliberalismo depredador»
La excongresista y excandidata presidencial asegura que las elecciones actuales difícilmente resolverán las tensiones estructurales entre el sistema político, las élites económicas y una parte importante de la población.
La excandidata presidencial sostuvo que el fujimorismo dejó como herencia un modelo basado en “precariedad, violencia y debilitamiento institucional”. Foto: EFE/Archivo
7 de mayo de 2026 Hora: 15:31
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La excongresista y excandidata presidencial de Perú, Veronika Mendoza, afirmó que la actual crisis política peruana no se resolverá con las elecciones presidenciales de 2026 y señaló que el país enfrenta un deterioro institucional acumulado durante décadas, a partir de un modelo basado en “precariedad, violencia y debilitamiento institucional”.
En entrevista con el medio brasileño Brasil de Fato, Mendoza sostuvo que la inestabilidad política en Perú es consecuencia de “30 años de neoliberalismo depredador” y del modelo instaurado durante el gobierno de Alberto Fujimori entre 1990 y 2000.
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Las declaraciones ocurren en medio de un complejo escenario electoral marcado por retrasos en el conteo de votos, denuncias de irregularidades y una fuerte fragmentación política. Más de un mes después de la primera vuelta presidencial celebrada en abril, las autoridades electorales continúan revisando actas y votos observados. Se mantiene una estrecha disputa por el segundo lugar.
La candidata Keiko Fujimori, hija del exdictador Alberto Fujimori, encabeza el recuento con alrededor del 17 % de los votos válidos, mientras el izquierdista Roberto Sánchez y el ultraconservador Rafael López Aliaga disputan el pase a la segunda vuelta por un margen reducido.
Mendoza cuestionó el sistema político peruano y afirmó que la proliferación de candidaturas —35 aspirantes presidenciales en esta elección— favoreció la dispersión del voto y redujo la representatividad democrática.
Según explicó, el próximo Congreso y Senado podrían quedar dominados por fuerzas minoritarias con escaso respaldo popular debido al actual sistema de distribución de escaños. También criticó el retorno del Senado en Perú, al considerar que amplía el poder parlamentario pese a que anteriormente la ciudadanía había rechazado esa estructura en consultas populares.
La dirigente de izquierda recordó que Perú ha tenido nueve presidentes en la última década, reflejo de una permanente confrontación entre el Ejecutivo, el Congreso y distintos grupos de poder político y económico.
El legado del fujimorismo
La excandidata presidencial sostuvo que el fujimorismo dejó como herencia un modelo basado en “precariedad, violencia y debilitamiento institucional”, aunque reconoció que mantiene una importante estructura territorial y partidaria que le permite conservar influencia política.
También señaló que sectores de la extrema derecha peruana se radicalizaron en los últimos años, especialmente durante el actual proceso electoral, en el que se registraron denuncias anticipadas de fraude y amenazas contra autoridades electorales.
Crisis tras la destitución de Pedro Castillo
Mendoza abordó además la caída del expresidente Pedro Castillo, destituido en 2022 tras intentar disolver el Congreso.
La exdiputada consideró que Castillo enfrentó desde el inicio una fuerte ofensiva política y mediática impulsada por sectores conservadores, aunque también criticó la falta de capacidad de su Gobierno para concretar reformas estructurales prometidas durante la campaña y dar mayor participación a los sectores populares.
La destitución de Castillo provocó una de las mayores crisis políticas y sociales recientes en Perú, con protestas masivas, enfrentamientos con fuerzas de seguridad y decenas de asesinados por esa fuerza pública, principalmente en regiones andinas del sur del país.
Intereses geopolíticos y minerales en juego
Mendoza también alertó sobre la creciente disputa geopolítica en torno a Perú debido a sus reservas de minerales estratégicos como cobre y litio.
Indicó que China se consolidó como principal socio comercial de Perú mediante inversiones en minería, energía e infraestructura, incluyendo el megapuerto de Puerto de Chancay.
Al mismo tiempo, afirmó que Estados Unidos busca recuperar influencia en el país a través de acuerdos militares, cooperación en seguridad y negociaciones vinculadas al acceso a minerales estratégicos.
Aseguró que la crisis peruana sigue abierta y que las elecciones actuales difícilmente resolverán las tensiones estructurales entre el sistema político, las élites económicas y una parte importante de la población que reclama reformas profundas.
Autor: teleSUR-cc - JDO
Fuente: Agencias




