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Gabriela Rivadeneira
Gabriela Rivadeneira

Gabriela Rivadeneira Burbano (25 de julio de 1983, Quito, Ecuador). Parte de la nueva generación de la política ecuatoriana, es uno de los cuadros más importantes del proceso de la Revolución Ciudadana liderado por Rafael Correa Delgado. Actualmente se desempeña como Secretaria Ejecutiva Nacional del Movimiento Alianza PAIS. De 2013 a 2017 fungió como Presidenta de la Asamblea Nacional, siendo la primera mujer en llegar a dicha magistratura y la persona más joven de América Latina en presidir un Parlamento. En 2016 ocupó la Presidencia del Parlamento Latinoamericano y Caribeño (Parlatino) y actualmente ostenta la Presidencia Alterna del organismo.

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Notas recientes
Más allá de las inasistencias consecutivas de Moreno a las reuniones de la Dirección Nacional, que motivaron la decisión unánime de la pérdida de su condición de presidente del Movimiento, su incumplimiento de las tareas propias de dicha función se evidenció a lo largo de todos estos meses en el divorcio manifiesto entre el ejercicio de gobierno y los postulados de la Revolución Ciudadana.
El diálogo político con sectores de oposición debe ser eso: diálogo con sectores de oposición. No para que dejen de serlo, no para que su agenda se convierta en la nuestra. No para que se consagren victoriosos los intereses que la Revolución Ciudadana y el pueblo ecuatoriano lograron derrotar el 2 de abril. 
Al igual que en Brasil y Argentina, de la misma manera que en el Ecuador, la campaña de desprestigio es llevada adelante por un entramado que reúne a la prensa concentrada y a las viejas élites políticas y económicas.
Proyectos políticos como la Revolución Ciudadana y procesos afines en América Latina nacieron de profundas e históricas demandas populares que exigían reconstruir el tejido social y recuperar el Estado como herramienta de trasformación al servicio de las mayorías, tras décadas de una corrupción orgánica que propició el saqueo de los bienes comunes y del patrimonio colectivo de nuestras sociedades durante la era de devastación neoliberal.
Hace diez años, su voz clara y firme fue la voz de todo un pueblo que reclamaba y exigía la soberanía como derecho político inalienable. 
La victoria de Lenín Moreno y la Revolución Ciudadana ya comienza a ser leída en la región como ese “punto de quiebre”, como el punto de inflexión que anuncia la reversión de la tendencia que en los últimos dos años estuvo marcada por el avance de la restauración conservadora y neoliberal.
La bancocracia no puede volver. Ecuador no puede caer en manos de esas viejas élites que se creían predestinadas al mando. Ecuador y América Latina necesitan más años de Revolución Ciudadana, para seguir caminando hacia la justicia social y la unidad latinoamericana.