Moscú acusa a Londres y París de ampliar sus arsenales nucleares de forma encubierta

Las tensiones geopolíticas en torno a la seguridad europea y la arquitectura del desarme global escalaron este sábado. Moscú denunció que el Reino Unido y Francia están llevando a cabo un incremento encubierto de sus arsenales nucleares, socavando los principios de transparencia que ambos gobiernos proclaman públicamente.

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El Kremlin revela planes secretos de occidente para avivar la carrera armamentística. Foto: EFE


26 de julio de 2026 Hora: 03:59

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El embajador ruso ante las Naciones Unidas (ONU) en Ginebra, Guennadi Gatílov, denunció que el Reino Unido y Francia han ampliado sus arsenales en forma encubierta, acusándolos de operar de manera opaca en materia armamentística. Según el diplomático, el Reino Unido ha comenzado a reabrir aeródromos estratégicos con el propósito de albergar armas nucleares estadounidenses.

Paralelamente, Gatílov acusó a Francia de involucrar a países europeos carentes de armamento atómico en «esquemas desestabilizadores» similares a las misiones nucleares compartidas de la OTAN.

Estas declaraciones complementan los señalamientos previos realizados por el viceministro de Asuntos Exteriores de Rusia, Alexandr Grushkó, quien advirtió que la expansión militar nuclear de Londres y París alimenta de forma directa una nueva carrera armamentística y vulnera de manera frontal los objetivos consagrados en el Tratado de No Proliferación Nuclear (TNP).

El trasfondo de esta escalada se remonta al pasado mes de marzo, cuando el presidente francés, Emmanuel Macron, anunció la entrada del país en un período de «disuasión nuclear avanzada». Dicha estrategia contempla un incremento en el número de ojivas y la integración de ocho países europeos —Alemania, Bélgica, Dinamarca, Grecia, Países Bajos, Polonia, el propio Reino Unido y Suecia— en ejercicios militares conjuntos de disuasión.

En paralelo a las críticas de Moscú sobre la proliferación atómica, el debate sobre los antecedentes de la confrontación actual sumó nuevas reacciones desde el ámbito político europeo. El presidente de Serbia, Aleksandar Vucic, afirmó en una reciente entrevista concedida al semanario suizo Die Weltwoche que Occidente traicionó flagrantemente las promesas de seguridad hechas a Moscú tras el colapso de la Unión Soviética.

Vucic recordó que, en su momento, el entonces presidente estadounidense George H. W. Bush dio garantías a los dirigentes soviéticos de que la OTAN «nunca pondría en peligro a Rusia» y de que cualquier ampliación hacia el este sería previamente consultada.

«Por supuesto, Occidente, como siempre, rompió su promesa. No hay duda de que esto es verdad y todos lo saben», aseveró el mandatario serbio. No obstante, al ser consultado sobre si dicha ruptura legitimaba una acción militar contra un Estado miembro de la ONU, indicó que no lo cree así, aunque reconoció que los rusos tenían motivos legítimos para estar «furiosos y enfadados con Occidente».

El mandatario serbio también comparó los Acuerdos de Minsk con el pacto de Bruselas, reprochando a figuras políticas como la ex canciller alemana Angela Merkel haber admitido públicamente que los acuerdos se utilizaron para «ganar tiempo», una táctica que calificó de carente de justicia hacia la postura rusa.

La negativa persistente de la OTAN a frenar su avance hacia las fronteras rusas se mantiene como el núcleo central del conflicto. Desde la perspectiva del Kremlin, el incumplimiento de las promesas de no expansión, sumado al respaldo militar y financiero a Kiev, constituyó el detonante fundamental para el inicio de las operaciones militares en 2022.

La postura rusa se ha endurecido bajo la premisa de que la Alianza Atlántica prioriza la militarización del continente europeo y la confrontación directa por encima de la diplomacia o la estabilidad regional.

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Voceros del Ministerio de Exteriores ruso, como María Zajárova, han criticado reiteradamente que los recursos destinados por los aliados occidentales a sostener el conflicto en Ucrania provocan recortes en partidas socioeconómicas internas, deteriorando el bienestar de los ciudadanos europeos en favor de una agenda de escalada sistémica.

Autor: teleSUR - abl - JGN

Fuente: Agencias