Renombrar territorios: la política de Trump y la disputa por el nombre de América
Trump ha vinculado su política exterior con la llamada doctrina “Donroe”, una reinterpretación de la doctrina Monroe, formulada en 1823.
El presidente estadounidense Donald Trump decide sustituir nombres geográficos de uso histórico reavivó el debate sobre la apropiación del término “América”. Foto: EFE.
15 de septiembre de 2026 Hora: 11:38
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La decisión del presidente estadounidense Donald Trump de sustituir nombres geográficos de uso histórico reaviva el debate sobre la apropiación del término “América” y sus vínculos con la expansión territorial y colonial de Estados Unidos.
En su primer día de regreso a la Casa Blanca, Trump firmó una orden ejecutiva para cambiar el nombre del golfo de México por “golfo de América”. La medida fue presentada como una forma de “restaurar” denominaciones que, según el mandatario, “honran la grandeza” de Estados Unidos. Sin embargo, las aguas de esta ensenada también bañan las costas de México y Cuba.
En ese marco, Trump ordenó modificar el nombre del lago Ontario, ubicado en la frontera entre EE.UU. y Canadá, por “lago América”. La iniciativa se produjo en un contexto de tensiones comerciales entre ambos países y obvia la jurisdicción conjunta sobre el cuerpo de agua.
Además, planteó la posibilidad de cambiar el nombre del estado de Nuevo México por “Nueva América”. Estas denominaciones tienen efecto principalmente dentro del territorio estadounidense y un alcance limitado fuera de sus fronteras.
El origen del nombre América
El continente que se extiende desde Canadá hasta el extremo austral de Argentina y Chile es conocido como América. El nombre surgió de una atribución equivocada de su supuesto “descubrimiento” al explorador italiano Américo Vespucio.
El historiador y profesor Daniel Immerwahr explica que el nombre de Estados Unidos de América ya figuraba en la Declaración de Independencia de las Trece Colonias británicas. No obstante, señala que los fundadores del país sabían que Estados Unidos no comprendía la totalidad de las Américas.
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“Como bien sabía la generación de (George) Washington, Estados Unidos no abarcaba la totalidad de las Américas. De ahí que utilizaran otros nombres: Estados Unidos, la República, la Unión”, escribió Immerwahr en un artículo publicado por Mother Jones.
Durante el siglo XIX, intelectuales estadounidenses propusieron otras denominaciones para el país, entre ellas Fredonia y Columbia. Según el historiador, el escenario cambió con la expansión de Estados Unidos hacia el colonialismo de ultramar.
Expansión imperial y lenguaje político
Tras la incorporación de antiguos territorios españoles como Filipinas, Puerto Rico y Guam, además de Samoa Americana y Hawái, el término “América” comenzó a imponerse para referirse a Estados Unidos. La denominación acompañó el tránsito de una república continental hacia una potencia con colonias y aspiraciones expansionistas.
Después de 1898, líderes y oradores, incluido el presidente Theodore Roosevelt, utilizaron con mayor frecuencia “América” para nombrar a Estados Unidos. En la actualidad, ese uso es predominante entre los ciudadanos estadounidenses, aunque habitantes de otros países del continente también se identifican como americanos.
Trump ha vinculado su política exterior con la llamada doctrina “Donroe”, una reinterpretación de la doctrina Monroe, formulada en 1823 para justificar la hegemonía estadounidense sobre las Américas. Los cambios de nombre aparecen en documentos oficiales y en servicios cartográficos dentro de Estados Unidos, mientras que en otros países se mantiene el uso tradicional.
Autor: teleSUR - odr - JML
Fuente: EFE




