¿Medida de protección o negocio? FIFA saca tarjeta roja a botellas reutilizables
Ente rector del fútbol prohíbe el ingreso de botellas reutilizables a los estadios del Mundial y obliga a la gente a comprar agua embotellada, anteponiendo el negocio de las corporaciones a la economía popular y la sostenibilidad ambiental
La prohibición de la FIFA al ingreso de botellas reutilizables en el Mundial 2026 obliga a los aficionados a comprar agua embotellada dentro de los estadios, priorizando el lucro de las corporaciones sobre la economía popular. Foto; EFE
4 de junio de 2026 Hora: 14:51
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La Federación Internacional de Fútbol Asociación (FIFA) modificó a última hora el Código de Conducta de los Estadios para el Mundial 2026. La nueva normativa prohíbe por completo el ingreso de botellas de agua reutilizables a todos los recintos deportivos del torneo. Según el organismo internacional, la polémica decisión busca «proteger la salud y la seguridad» de los futbolistas y árbitros ante el riesgo de lanzamiento de objetos desde las tribunas.
La medida ha despertado críticas inmediatas entre las agrupaciones de aficionados en los tres países anfitriones de la cita mundialista. Anteriormente, el reglamento de la FIFA permitía el acceso de envases plásticos vacíos y transparentes para que los asistentes pudieran rellenarlos de forma gratuita en los puntos de hidratación de los estadios. Con este cambio imprevisto, los hinchas quedan obligados a pagar por agua embotellada exclusivamente en los puestos comerciales autorizados dentro de cada sede.
Esta decisión expone cómo los argumentos de seguridad suelen utilizarse para asegurar el beneficio económico de los grandes patrocinadores. Al eliminar la posibilidad de ingresar envases particulares, el organismo garantiza un mercado cautivo millonario. Esto afecta de manera directa el bolsillo de la clase trabajadora que asiste a los estadios, especialmente en una temporada donde se proyectan altas temperaturas y una fuerte humedad en Norteamérica.
Contradicciones ecológicas del modelo corporativo
El veto de la FIFA no solo golpea la economía popular, sino que desmantela la agenda de sostenibilidad ambiental que la propia institución promovió durante la organización de este evento. Al imponer el consumo obligatorio de miles de envases plásticos desechables de un solo uso en cada partido, se incrementará de forma alarmante la generación de residuos sólidos en las ciudades sede, contradiciendo los discursos oficiales de ecología y responsabilidad social.
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De este modo, el acceso al agua potable, reconocido internacionalmente como un derecho humano fundamental, queda supeditado a las lógicas del libre mercado y el lucro corporativo. Con esta prohibición de último minuto, el ente rector del fútbol demuestra una vez más que, en la estructura del deporte globalizado, las ganancias de las corporaciones transnacionales tienen prioridad sobre el bienestar y la salud de los pueblos.
Autor: teleSUR- DRS - JDO
Fuente: Agencias




