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Visión y estrategia para un cambio en los Medios de Comunicación

| Foto: Archivo

Publicado 15 enero 2015
Académicos y activistas deben esforzarse por cambiar el actual sistema de medios. Sin embargo, proponer cambios en los medios es una tarea complicada.

Los medios de comunicación, la institución fundamental para el formato de opinión y de toma de decisiones políticas. Es bien sabido por la investigación realizada por la corriente principal que la empresa y la función de comunicación controlados por el Estado funcionan como sistemas de propaganda de los intereses de la élite dominante. Si bien Internet comprende una estructura tecnológica que, en teoría, permite formas más abiertas de comunicación, los intereses de las corporaciones estatales han sido en gran medida capaces de controlar el nuevo entorno de los medios de comunicación. De hecho, ‘Propaganda Modelo’ de Herman y Chomsky presentadas en el clásico ‘Manufacturing Consent’ en 1988: “La economía política de los medios de comunicación de masas también se aplica para el mundo digital”. La Internet no ha sido capaz de convertirse en una esfera pública independiente según lo previsto por muchos estudiosos y expertos a mediados de 1990. Como Robert W. McChesney (2013: 190) afirma en su libro, ‘Desconexión digital: Cómo el capitalismo está convirtiendo el Internet contra la democracia’: "El Internet ha demostrado ser más eficaz en la centralización del control corporativo que lo ha sido en mejorar la descentralización, al menos en medios de comunicación".

Académicos y activistas deben esforzarse por cambiar el actual sistema de medios. Sin embargo, proponer cambios en los medios es una tarea complicada. Se requiere, (a) una visión de un estado deseado y (b) una estrategia para alcanzar ese estado. Por otra parte, la empresa deberá estar relacionada con la lucha social real - lo que es posible conseguir en el "mundo real". Con el fin de lograr este objetivo, y como primer paso, sugiero un amplio horizonte visionario y un marco general que conste de diferentes estrategias de cambio en los medios de comunicación.

Visión de un Nuevo Sistema de Medios

James Curran (2002: 239) escribe en ‘Medios de Comunicación y Poder’, que debemos aspirar a retener objetivos liberales tradicionales de noticias de periodismo, como "la supervisión de vigilancia, información, debate y representación", y además incluir momentos que permitan a los medios de comunicación "facilitar la expresión de los conflictos y las diferencias" y "para ayudar a la conciliación social"(ibid) en esencia, los grupos que se oponen tendrán la facilidad a través de los medios de comunicación para "expresarse con eficacia "y propiciar un proceso de" entendimiento común y compromiso equitativo "(ibid .: 239):

Es deseable, por tanto, que los grupos fuera de la estructura de privilegio deban tener los recursos de los medios de cuestionar prevaleciendo la  representación ideológica, donde exploren sus  propios  intereses de grupo, y sean capaces de presentar perspectivas alternativas. Sin embargo, es también importante que los conflictos de identidad  e interés no queden incrustados en un  odio social endémico, y que la búsqueda del interés del grupo se ve atenuada por la preocupación por el interés general y las demandas de los demás (ibid.)

McChesney subraya momentos similares en su libro “Los Medios Corporativos y la Amenaza a la Democracia” haciendo hincapié en que la mejor forma de estructura de un sistema de medios de comunicación es promover la diversidad de opinión, la libertad de expresión, y un periodismo contundente de investigación de los poderes fácticos, al mismo tiempo la prevención de cualquier sector, especialmente los ricos, de ganar influencia indebida (McChesney 1997: 66-67).

Como característica principal de un estado deseado para un futuro democrático de los medios, con el fin de aproximarse a una esfera pública, McChesney ve la necesidad de eliminar la parte dominante del sistema de medios de control de las empresas y fomentar la publicidad y colocarlo bajo la contabilidad pública (ibíd. : 66). Con el fin de alcanzar este estado, "el gobierno tendrá que subsidiar una parte de la esfera pública" y, al mismo tiempo, "las políticas de dispositivos que favorecen el crecimiento de una organización no lucrativa, no comercial de una esfera pública independiente de la autoridad del Estado" (ibíd.) Por otra parte, los sectores comerciales de los medios que utilizan la publicidad deberían pagar impuestos para subvencionar otras ramas (ibid .: 77). Del mismo modo, Curran esboza un modelo de medios democráticos. Sin entrar en mucho detalle aquí, vale la pena mencionar que Curran, como McChesney, están a favor de un régimen subsidiado que consiste en una amplia gama de medios, incluyendo medios de comunicación activistas (partidos políticos, movimientos sociales, grupos de interés, redes sub-culturales, etc.), los medios de comunicación de las minorías, los medios de comunicación profesionales, medios de comunicación privados, medios de comunicación comerciales y los medios de servicio público (véase Curran 2002: 240-247).

Por supuesto, hay cuestiones importantes relativas a la organización básica de los medios de comunicación de servicio público sin fines de lucro. Al ver la lucha de los medios de comunicación como parte de las luchas políticas y sociales debe ser objeto de debate y determinado por la toma de decisiones de cómo se estructuran las futuras organizaciones de medios. Un sistema diverso, sin fines de lucro, debe abrir el camino para la experimentación con diferentes formas de organización que van desde modelos de servicios públicos a las formas democráticas básicas de la organización sobre la base de la Economía Participativa y la autogestión de los trabajadores.

Estrategias para Ganar un Nuevo Sistema de Medios

Habiendo esbozado algunas de las características generales de un sistema de medios de comunicación democráticos el siguiente paso es definir una estrategia para el cambio. Como primer paso, el tema del cambio de medios tiene que ser colocado en la agenda política que, en relación con el poder de las empresas en los procesos políticos de toma de decisiones de las sociedades Occidentales, sólo puede ser alcanzado por un movimiento popular. Junto a esta tarea extraordinaria, podría ser útil tener en cuenta las siguientes cuestiones estratégicas para las personas que quieran participar en formas democráticas de activismo de los medios:

Participar en todos los sectores de medios de comunicación (incluyendo Internet) en nombre de los medios públicos y comunitarios y democratizar aún más las instituciones de medios de comunicación públicos.

Las personas deben hacer campaña para las reformas y regulaciones de los medios. Estos podrían incluir la reducción del tamaño de los conglomerados de medios de comunicación y la reasignación de licencias, así como la introducción de subsidios e impuestos de publicidad. Aquí se argumenta, que la evolución pasada fue crucial para el surgimiento del actual sistema de medios, como la disminución de los periódicos de la clase obrera, el auge de los medios corporativos y la introducción de la publicidad eran en gran medida el resultado de decisiones políticas y no algún tipo de evolución. Por lo tanto, las decisiones políticas también pueden revertir estos desarrollos.

Repeler los medios corporativos y mejorar sus estándares periodísticos criticando / presionando (aquí viene el modelo de propaganda en su lugar) y la construcción de instituciones de medios alternativos:

Esto se puede hacer mediante la construcción de instituciones alternativas que ofrezcan una visión diferente al periodismo corporativo, como Medialens, PeaceNews, TomDispatch, ZNet, Counterpunch, GlobalResearch.ca, etc.

Esto se puede hacer mediante la creación de instituciones de medios alternativos que trabajan en el campo del periodismo tradicional, pero se construyen a lo largo de las normas institucionales básicas democráticas e incorporan códigos periodísticos específicos. “The New Standard”, una publicación de Internet que cesó su servicio debido a la falta de ingresos, puede proporcionar un ejemplo interesante: esta publicación se especializó en la reunión de "noticias duras" y puso en práctica un código profesional (que tenía muchas similitudes con las normas tradicionales) que consistió en valores como la equidad, la transparencia y la precisión. También incorporó un proceso de edición estricta a fin de mantener altos estándares periodísticos. Sin embargo, The New Standard subrayó que no reclamaría "objetividad" debido a las opciones selectivas y subjetivas de noticias que todo periodista tenía que hacer. Más bien se consideró a sí mismo como un proveedor de servicio público en el que animó a los periodistas a destacar "los intereses de los más afectados por las políticas o eventos en la historia” (ver Pueblos Redes Colectivas 2006: 9). El nuevo estándar sólo fue financiado por sus lectores y no aceptó ningún tipo de publicidad. Su lugar de trabajo fue construir en los principios de la Economía Participativa, diseñada para promover equidad, solidaridad, diversidad y autogestión (ibid .: 3-4). Aquí se argumenta que tal organización puede proporcionar un periodismo muy superior a los medios de comunicación corporativos. Una vez que llega a un público más amplio sería una presión par a otras instituciones de medios de comunicación, debido a su producción de alta calidad, para que mejoren sus estándares periodísticos también. Por otra parte, las relaciones de trabajo gratificantes alentarían a otros periodistas a querer trabajar en el mismo género de ajustes institucionales que no están basadas en procesos de toma de decisiones jerárquicas (para una descripción detallada, véase ibídem. Y Albert 2006).

Comunicarse con el público y relacionarse con otros movimientos progresistas para reformar los medios en su agenda. Significativamente, la reforma de los medios de comunicación está conectada a las luchas en otras esferas sociales, como la política, la economía, el parentesco, etc.

Otro aspecto muy importante es el de establecer vínculos con el trabajo organizado. Esto se refiere a la clase obrera tradicional que debe fomentar la creación de instituciones de medios de comunicación propios y periodistas y sus propios trabajadores de la comunicación. A través del sindicalismo progresista los medios pueden cambiar las instituciones desde dentro. Por otra parte, si algunas de las campañas mencionadas anteriormente están en su lugar, la libertad de acción para los periodistas que trabajan en los medios corporativos para presionar por normas periodísticas superiores, un cambio institucional, salarios más altos, almacenamiento de los recursos y otras medidas progresistas deberían aumentar también.

Nota Final
Como esta primera aproximación de visión y estrategia de cambio en los medios sugiere, no es una tarea fácil. Un problema importante es que los medios de comunicación actuales compartan responsabilidad en prevenir que la cuestión del cambio en el medio aparezca en la agenda política. Por otra parte, el registro histórico demuestra que la manera en que estructuramos las organizaciones de medios de comunicación es un tema muy sensible. Por lo tanto, insisto en la importancia de la responsabilidad democrática: la forma en que desean estructurarse las organizaciones de medios finalmente debe ser determinado por el pueblo y no por expertos, políticos o tecnócratas. También hay que estar abiertos a diferentes visiones y estrategias de cambio en los medios de comunicación. Tal enfoque es democrático y no dogmático. La historia de la lucha política y la corriente principal política indica que las visiones demasiado específicas, si se aplican desde la parte superior, pueden elevar el control del sectarismo y de gestión sobre las personas que llevan a nuevos sistemas de poder y control. Esto no quiere decir que no debemos tener un marco de referencia como el descrito anteriormente. Pero tal marco debería ser objeto de debate y cambio y estar decidido democráticamente por los miembros de la sociedad. Por otra parte, necesitamos una visión clara de cómo las nuevas instituciones en las sociedades industrializadas desarrolladas deben estructurarse con el fin de explicar mejor el desarrollo humano, democrático y sostenible (o mejor, el desarrollo de acuerdo con la administración). En estos tiempos en que el capitalismo se tambalea, nos ofrece enormes oportunidades a los movimientos populares para tomar la iniciativa y proporcionar un marco de referencia para la forma en que esas instituciones pueden ser diseñadas.

Referencias:

Albert, Michael (2006) La economía participativa: Leben nach dem Kapitalismus, Trotzdem Verlag, Frankfurt aM
Curran, James (2002) Medios de Comunicación y Poder, Routledge, Londres.
McChesney, Robert W. (1997) Medios de Comunicación Corporativa y la amenaza a la democracia, Seven Stories Press, Nueva York.
McChesney, Robert W. (2013) Desconecte digital: Cómo el capitalismo está convirtiendo el Internet contra la democracia. Nueva York, Nueva York: The New Press.
Pueblos Redes Colectiva (2006) La Nueva Colaboradores Standard 'Handbook, 2ª ed., El nuevo estándar.


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