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Un manifestante contra el gobierno quema una barricada junto a un quiosco durante una protesta en la Plaza Altamira en Caracas, el 9 de marzo de 2014.

Un manifestante contra el gobierno quema una barricada junto a un quiosco durante una protesta en la Plaza Altamira en Caracas, el 9 de marzo de 2014. | Foto: Reuters

Publicado 27 noviembre 2015

Si la oposición de Venezuela, MUD, pierde las elecciones legislativas del 6 de diciembre, esperen una retahíla de quejas de proporciones épicas.

Una de las preguntas clave más frecuentes en camino a las elecciones legislativas de Venezuela es la siguiente: ¿La oposición clamará fraude? La respuesta es bastante corta y directa: por supuesto que sí, si pierden.

Acusaciones infundadas de fraude se han convertido en un ritual posterior a las elecciones para la derecha, tales afirmaciones son lanzadas al aire cada vez que no les conviene el resultado.

Este ritual, incluso se convirtió en una causa célebre internacional a raíz de las elecciones presidenciales de abril del 2013, en las que el Presidente Nicolás Maduro ganó por unos pocos puntos porcentuales.

El candidato de la oposición, Henrique Capriles, y sus seguidores fueron a extremos insospechados para desacreditar el proceso electoral. Aparentemente pidieron prestado alguna declaración a Donald Trump y alegaron que Nicolás Maduro no tenía certificado de nacimiento de Venezuela, y que en realidad era de nacionalidad colombiana, astutamente disfrazado de venezolano. Bloggers derechistas luego circularon acusaciones estúpidas de comparsas de agentes secretos quemando urnas en todo el país. Dependiendo de con quien se hablaba, estos agentes podían ser cubanos, de las FARC, Hezbolá o de Irán. Tal vez este año sea el grupo Estado Islámico. Teniendo en cuenta que la nueva película de StarWars llegará a los cines poco después de la votación, puede incluso que escuchemos informes de tropas de asalto y señores Sith cortando las urnas con sables de luz.

Si usted piensa que esto es una exageración, entonces probablemente no escuchó a Capriles a raíz de las elecciones de abril de 2013. En primer lugar, Capriles exigió a la autoridad electoral de Venezuela, el CNE, que lleve a cabo una auditoría, algo nada fuera de lo común. Cuando el CNE accedió, Capriles torpemente retrocedió, y dijo que no apoyaría una auditoría. Y en cambio comenzó a exigir una investigación sobre el registro de la huella digital.

Mientras que la prensa internacional pintó en gran medida una imagen del CNE ignorando a Capriles, lo contrario era la verdad. El CNE en realidad llevó a cabo la auditoría de huellas digitales, aunque esto casi no recibió atención de los medios fuera de Venezuela. Cuando la auditoría no encontró inconsistencias sustanciales, Capriles fue a la Corte Suprema de Justicia de Venezuela, con su "evidencia" de fraude. Por fin, al público se le dio una visión completa de la evidencia del supuesto fraude masivo, todo lo recopilado en un solo pdf publicado por la campaña de Capriles. El pdf consistía principalmente de un par de fotos con leyendas. El pdf parecía más a un folleto de campaña que un documento de la corte.

Finalmente, quedó claro que la oposición no tenía ninguna evidencia de fraude.

Nada.

El Tribunal Supremo desestimó el caso como un gasto "ofensivo" de tiempo, remarcando la falta total de pruebas de fraude, señalando que todo el asunto no fue más que un truco publicitario barato. De hecho, un análisis estadístico de los datos electorales por el Centro estadounidense para la Investigación Económica y Política concluyó que, la posibilidad del tipo de fraude que Capriles había estado describiendo, era efectivamente imposible.

A pesar de esto, la oposición no ha dejado de decir que el CNE está podrido hasta la médula, totalmente corrupto, y conspirando contra ellos. Obviamente, la oposición decidió que nunca permitiría que el CNE participe en sus propias elecciones primarias internas de cara a las elecciones del 6 de diciembre, ¿verdad?

Pues no.

En mayo, la principal coalición de la oposición, la MUD, le pidió al CNE que organice las elecciones primarias para ellos.

El único tipo de persona que podría pensar que esto tiene sentido es alguien que acusa a su vecino de ser un ladrón poco antes de preguntarle si podría cuidar su casa mientras se va de vacaciones.

Por otra parte, las únicas elecciones que no despiertan las quejas de la oposición son las que ganan, o por lo menos de las que obtienen notables ganancias. El líder de la derecha, por ejemplo, cuando la oposición ganó el referéndum constitucional de 2007, el ahora encarcelado Leopoldo López dijo, "Venezuela ganó hoy, la democracia ganó hoy día".

Comparativamente, cuando la MUD perdió por mayoría en las elecciones municipales de diciembre de 2013, Capriles acusó al gobierno de ejecutar una campaña "abusiva".

Hay una explicación racional a este patrón: la oposición no piensa realmente que el CNE está dirigido por estafadores corruptos. Nunca han producido evidencia de fraude generalizado, aun cuando se les da la oportunidad de hacerlo ante el Tribunal Supremo. Más bien, son sólo malos perdedores que saben que sus afirmaciones son falsas.

Naturalmente, los verdaderos líderes de la oposición nunca pensaron que el CNE socavaría sus primarias internas. No piensan que agentes de Hezbolá se esconden en las urnas, o que el certificado de nacimiento de Maduro es un elaborado engaño.

Sin embargo, esto no va a impedir que sigan el mismo ritual si pierden las elecciones legislativas del 6 de diciembre. Clamaran que hubo fraude, y muy probablemente utilizaran el reclamo para justificar la desestabilización violenta.

Mientras tanto, los medios de comunicación internacionales reportarán las acusaciones de fraude como un hecho establecido. De hecho, se ha convertido en un estándar periodístico de los principales medios de comunicación simplemente regurgitar los puntos de vista de la MUD, aun cuando no tengan ningún sentido. Por ejemplo, está perla del 2013 de Ramón Guillermo Aveledo, quien fue Secretario General de la MUD en el momento.

"Participar (en las elecciones municipales de 2013) es la mejor manera de mostrar la parcialidad de este poder (CNE)", dijo, a pesar que la oposición largamente ha reclamado al Gobierno que sólo permite a las personas que voten para poder legitimarse en el poder.

Sin embargo, no esperes ver ninguna crítica genuina de la derecha en la gran prensa este mes de diciembre.

En su lugar, ten cuidado con los informes de avistamientos de DarthVader en Caracas.


teleSUR no se hace responsable de las opiniones emitidas en esta sección

Comentarios
1
Comentarios
Yo creo que se deberían recrudecer las penas por difamación y manipulación de la verdad por parte de los medios de comunicación en nuestros países, de lo contrario, siempre creeremos lo que los monopolios mediáticos quieran que creamos.
Nota sin comentarios populares.