Noboa descarta apagones residenciales en Ecuador mientras datos técnicos contradicen su discurso
Noboa asegura que no habrá cortes de luz en los hogares mientras las condiciones operativas de la generación eléctrica indican lo contrario.
La baja en el embalse de Mazar amenaza con provocar cortes de luz residenciales en Ecuador. Foto: Presidencia de la República del Ecuador.
5 de octubre de 2026 Hora: 14:52
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El presidente de Ecuador, Daniel Noboa, afirmó públicamente este lunes 5 de octubre que no habrá cortes de energía en el sector residencial durante el año 2026, sin embargo, los reportes operativos del Complejo Paute Integral y los datos oficiales presentados por Celec reflejan un escenario de extrema vulnerabilidad al ubicar la cota del embalse de Mazar a escasos metros de su nivel crítico de apague.
En contraposición, Noboa defendió un esquema de planificación estatal que, según sus palabras, buscará evitar que las familias sufran racionamientos en sus hogares y pretende desmentir categóricamente las proyecciones de sectores opositores sobre una crisis inminente.
El mandatario argumentó que el Ejecutivo recuperó e incorporó importantes bloques estratégicos al Sistema Nacional Interconectado mediante proyectos emblemáticos como Toachi-Pilatón y Baba. Dichas iniciativas de infraestructura se complementan con el alquiler de barcazas termoeléctricas de rápida instalación y el impulso acelerado a la empresa privada a través de esquemas de autogeneración, que no obstante otorgan un peso significativo a la gestión corporativa privada en un sector clave.
Con respecto a la reducción del caudal ríos del país, lo cual representa un riesgo considerable dado que la mayoría de la generación eléctrica del país depende de dichos cuerpos de agua, la situación de emergencia se ve gravemente deteriorada por un caudal de ingreso marcadamente inferior al promedio histórico asociada a los impactos del fenómeno El Niño y la drástica reducción de las importaciones desde Colombia.
Para frenar el agotamiento acelerado de las reservas hídricas del país, el Gobierno dispuso la desconexión obligatoria de 48 horas continuas para más de 9.000 grandes y medianas industrias a nivel nacional. La controversial medida provocó un inmediato rechazo en el aparato productivo por los severos riesgos que representa para la cadena de suministros, la conservación de materias primas y la estabilidad laboral.
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Pese al recorte impuesto al sector empresarial con el fin de recortar la demanda en casi 400 megavatios diarios, el Operador Nacional de Electricidad prevé un déficit nacional persistente de 1.391 megavatios durante el actual período de estiaje. Las autoridades técnicas advierten firmemente que limitar de forma exclusiva el consumo industrial solo posterga temporalmente el desgaste del sistema sin solucionar la falla de fondo.
Análisis especializados e informes del Consejo Consultivo de Ingenierías prevén que, de mantenerse la tendencia descendente en el nivel de agua en Mazar, la principal central alcanzará su umbral operativo mínimo en aproximadamente tres semanas. Sobrepasar ese límite crítico obligará inevitablemente al Ejecutivo a decretar racionamientos eléctricos directos sobre la población para evitar un colapso energético total, realidad que chocaría con el exceso de optimismo de Noboa.
Autor: teleSUR - alr - JML
Fuente: Radio Pichincha




