Minuto a minuto: Bloqueo de EE.UU. contra Cuba en el centro del debate de Naciones Unidas

Bajo la máxima: «Cuba no es una amenaza, el bloqueo sí» la isla defiende el derecho a existir sin el peso criminal de bloqueo.

un general assembly hall

La cancillería cubana ha denunciado las gestiones y presiones de la Casa Blanca por condicionar el debate que se celebrará por trigésimo cuarta ocasión. Foto: Cubaminrex.


27 de octubre de 2026 Hora: 12:28

    🔗 Comparte este artículo

  • PDF

La Asamblea General de las Naciones Unidas celebra este 27 y 28 de octubre, por trigésimo cuarta ocasión, el debate y votación de la resolución presentada por la mayor de las Antillas titulada: «Necesidad de poner fin al bloqueo económico, comercial y financiero impuesto por los Estados Unidos de América contra Cuba».

Bajo la máxima: «Cuba no es una amenaza, el bloqueo sí» la isla defiende el derecho a existir sin el peso criminal de bloqueo, a la vez que considera «pretextos sin fundamentos» los argumentos esgrimidos por Washington para mantener y recrudecer el cerco en los últimos años, así como la denuncia de las gestiones desplegadas por la Casa Blanca por condicionar el debate de este miércoles, con el uso de amenazas directas y presiones contra Estados soberanos para cambiar su intención de voto.

En este espacio se evidencia año tras año el aislamiento diplomático de Washington con respecto a esta cuestión donde la mayoría de la comunidad internacional demuestra su respaldo al reclamo de Cuba por el cese inmediato de esta política, voluntad global que es sistemáticamente ignorada por la nación norteamericana.

Ante este escenario, el canciller de la isla, Bruno Rodríguez Parrilla alertó recientemente del despliegue brutal de presiones extremas contra numerosos Estados para obligarlos a cambiar su posición respecto al proyecto de resolución contra el bloqueo económico, comercial y financiero que impusieron a Cuba, en particular con gestiones coercitivas intensas de parte del secretario de Estado, Marco Rubio.

Explicó que los EE.UU. lleva meses en medio de gestiones para coaccionar a otros Gobiernos. Mostró varios documentos que dan fe de mensajes intimidatorios contra esas naciones, los cuales contienen mentiras como que el bloqueo estadounidense es legal y que EE.UU. permite el comercio con Cuba.

LEA TAMBIÉN:
Cuba prevé un nuevo respaldo en la ONU para poner fin al bloqueo de EE.UU.  

En la documentación presentada, la Cancillería cubana detalló que «los daños acumulados durante más de seis décadas de aplicación de esta política alcanzan los 178.700 millones de dólares», impacto contable que obstaculiza la obtención de divisas y frena el comercio transfronterizo. El monto total de los perjuicios a Cuba derivados del bloqueo en el período desde el 1ro. de marzo de 2025 al 28 febrero de 2026 muestra una cifra récord de 8.083 millones de dólares.

El Ministerio de Relaciones Exteriores remarcó que «la persecución contra buques petroleros e instituciones bancarias agravó la crisis de generación eléctrica», al provocar fallas continuas en el sistema interconectado nacional, y bloqueó la compra de «medicamentos de uso hospitalario». Las consecuencias derivadas por esta política de máxima asfixia son identificadas por La Habana como el principal freno al desarrollo económico y social del país, a la vez que generan prejuicios invaluables a la población, las cuales sufren las penurias provocadas por una postura de castigo colectivo descrita por las máximas autoridades del archipiélago caribeño como un «genocidio silencioso».

La delegación de la mayor de las Antillas en Nueva York aseveró que «la comunidad internacional volverá a elegir la verdad, la dignidad y la solidaridad internacional», mientras rechazará «las maniobras diplomáticas dirigidas a fracturar el apoyo histórico a la Isla». 

Lo insólito en este caso —afirmó el Canciller de Cuba— es el recrudecimiento extremo y sin precedentes del bloqueo estadounidense, al cual se le han añadido, bajo la excusa de ser el archipiélago una amenaza para la seguridad nacional norteamericana, de un cerco energético que impide la llegada de combustible al país bajo el riesgo de sanciones y represalias arancelarias, acciones extraterritoriales que vulneran el Derecho Internacional y el libre comercio marítimo.

Será entonces esta la primera vez que la AGNU se pronuncie en su conjunto contra el bloqueo energético y el castigo colectivo contra nuestro país, con daños humanitarios graves. Además del bloqueo energético, se persiguen todas las operaciones comerciales cubanas, señaló, como parte de una política para provocar daños planeados deliberadamente y desestabilizar al país mediante la generación de sufrimientos y desesperación.

Kenya se sumó a la declaración pronunciada en nombre del Grupo Africano y reiteró su rechazo al bloqueo comercial y al asedio económico impuesto contra Cuba desde hace más de seis décadas.

Señaló que esta medida contradice flagrantemente los principios fundacionales de las Naciones Unidas —soberanía, igualdad soberana, no injerencia y búsqueda de una prosperidad común— y recordó que los jefes de Estado y de Gobierno de la Unión Africana, reunidos en febrero de 2026 en Adís Abeba, pidieron levantar las medidas contra el pueblo y el Gobierno cubanos por 27 vez.

Kenya advirtió que el bloqueo viola el derecho de Cuba al desarrollo, socava la confianza y la cooperación internacionales y no sirve a la justicia ni a la paz. Asimismo, subrayó que los bloqueos unilaterales y las sanciones afectan a los civiles y a sus medios de subsistencia, favorecen la fragilidad económica, distorsionan los mercados internacionales, ahondan las desigualdades y perpetúan sistemas injustos que impiden a los países en desarrollo encaminarse hacia la prosperidad.

Reafirmó que las relaciones internacionales deben regirse por el derecho internacional y por un multilateralismo que trate a todos los Estados miembros como pares. Por ello, y en línea con la resolución de la Unión Africana y su posición histórica, anunció que votará a favor de la resolución y expresó su esperanza de que esta sea la última votación de la Asamblea sobre esta cuestión.


China instó a Estados Unidos a poner fin de inmediato al bloqueo y a dejar de ejercer presión contra Cuba. Afirmó que no existe razón alguna para mantener medidas unilaterales ilegales impuestas durante 64 años, ni para ignorar un reclamo de justicia sostenido durante 34 años.

Anunció solemnemente su voto a favor del proyecto de resolución presentado por Cuba y subrayó que “64 y 34 años no son meras cifras”, sino una lección de la historia: el mundo ha transitado de la confrontación y la guerra hacia la paz y la cooperación, y hoy la visión de una comunidad de futuro compartido cobra mayor relevancia.

2710 03 cuba bloqueo
Foto: Cubaminrex.

Llamó a oponerse a la injerencia externa y recordó que cada país tiene derecho a elegir su sistema social y su camino de desarrollo.

Añadió que el futuro de Cuba solo puede decidirlo el pueblo cubano y que ningún país tiene derecho a imponer sanciones, su voluntad o su modelo de desarrollo, ni a abusar de instrumentos jurídicos o de la amenaza militar.

China afirmó que el multilateralismo debe prevalecer sobre las sanciones unilaterales, las cuales no han sido aprobadas por el Consejo de Seguridad y carecen de fundamento en el derecho internacional.

Pidió a la comunidad internacional exigir el levantamiento de todas las sanciones contra Cuba, incluidas las secundarias; retirar al país de la lista de supuestos patrocinadores del terrorismo, y abstenerse de socavar el orden internacional.

Reafirmó que seguirá apoyando la causa justa de Cuba, la defensa de su soberanía nacional, la justicia, el derecho al desarrollo y su independencia y autonomía, para avanzar hacia un mundo pacífico y próspero y una comunidad de futuro compartido para la humanidad.


Brasil reiteró su voto a favor de la resolución de Cuba sobre la necesidad de poner fin al bloqueo económico, comercial y financiero de Estados Unidos y condenó los efectos de estas medidas ilegales.

Al intervenir en la 34 sesión de la Asamblea General de las Naciones Unidas, el embajador del país suramericano ante la ONU se refirió a los apagones diarios, el cese de operaciones de compañías navieras y la muerte de niños por la falta de suministros hospitalarios, tal como expuso recientemente el Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos.

Cuestionó los efectos extraterritoriales de esta política sobre la soberanía de los Estados y los derechos de los ciudadanos, al tiempo que rechazó la inclusión de Cuba en la lista de países patrocinadores del terrorismo.


La República Islámica de Irán expresó su firme oposición al unilateralismo sin restricciones y a las medidas coercitivas unilaterales, al considerar que erosionan el multilateralismo, menoscaban las relaciones internacionales y socavan la Carta de las Naciones Unidas, el derecho internacional, la paz, el derecho al desarrollo y los derechos humanos fundamentales.

Su representante ante la Asamblea denunció que, durante seis décadas, el bloqueo de Estados Unidos contra Cuba ha ejercido coerción contra un Estado independiente y soberano, causando sufrimiento a su pueblo y obstaculizando su desarrollo.

La intervención calificó de hipocresía flagrante la intensificación de estas medidas bajo el pretexto de defender la democracia, y afirmó que ningún gobierno debe dictar el futuro político de otro Estado soberano, para luego recordar que menos podría adjudicarse de ese papel el mismo Gobierno que bombardeo niños inocentes en Minab. Subrayó que las sanciones afectan a personas de a pie —mujeres, niños, niñas y personas mayores—, atentan contra su seguridad, salud y bienestar, y suponen obstáculos mayúsculos para el desarrollo.

Por ello, exigió poner fin al bloqueo inhumano e ilícito, que se reparara a Cuba y que los responsables rindan cuentas ante poderes internacionales de justicia, además de dar curso a las resoluciones de la Asamblea General.

La República Islámica de Irán, también blanco de ataques y coerción económica estadounidense, reiteró su oposición a todas las sanciones contra Estados soberanos e independientes, incluida Cuba. La intervención advirtió que estas medidas repercuten negativamente en la coexistencia pacífica y el orden internacional, sobre todo en la actual turbulencia económica, y violan principios como la igualdad soberana y la no injerencia.

Asimismo, calificó las sanciones como ejemplos de terrorismo económico y los bloqueos como actos de agresión, y reafirmó su solidaridad inquebrantable con el gobierno y el pueblo cubanos.


El representante de Laos ante la Asamblea General de las Naciones Unidas reiteró la posición histórica de su país contra el bloqueo a Cuba, que se extiende por más de 60 años y contraviene el derecho internacional y los principios de la Carta de la ONU.

Se refirió asimismo al impacto de esta política, que restringe el acceso a medicinas, alimentos y otros productos básicos de primera necesidad para el país caribeño, además de obstaculizar su soberano desarrollo.

“Cuba debe crear su propio camino sin interferencias externas. Por eso exigimos el fin del bloqueo, la retirada de la lista de países patrocinadores del terrorismo y el levantamiento de las restricciones energéticas”, aseveró el diplomático, quien reiteró el apoyo de la nación asiática a la resolución presentada por Cuba, al considerar que refleja de manera abrumadora la posición de la comunidad internacional.


Bielorrusia denunció este martes ante Naciones Unidas que, mientras en 60 años han desaparecido y surgido países en el mapa, una sola cosa no ha cambiado: Cuba sigue bloqueada. Calificó la aplicación de medidas coercitivas unilaterales contra Estados soberanos como una violación flagrante de la Carta de las Naciones Unidas y del derecho internacional, un golpe al multilateralismo y a la base de las relaciones civilizadas.

El bloqueo comercial, financiero, económico y ahora energético es, dijo, ejemplo del desprecio por las reglas comunes de conducta, y su propósito es forzar a un Estado soberano a cambiar su sistema político y abandonar los principios de su existencia.La delegación bielorrusa rechazó los medios empleados para lograrlo, incluida la inclusión de Cuba en la lista de patrocinadores del terrorismo, y afirmó que no acepta un intento directo de esclavitud y colonización propio del siglo XVI.

Subrayó que el bloqueo no solo viola normas legales, sino también principios de humanidad y moralidad: las cifras sobre el aumento de la mortalidad infantil y las personas privadas de atención médica son más elocuentes que cualquier llamamiento a los derechos humanos, y resultan aún más cínicas cuando se aplica un castigo colectivo a todo un pueblo, incluido el uso del hambre como medida de presión.

Por último, cuestionó qué derecho humano puede ser más importante que el derecho a la vida de los cubanos comunes, y sentenció que ninguna retórica puede basarse en la muerte de personas inocentes, incluidos niños.

Bielorrusia pidió una suspensión inmediata, irreversible y completa del bloqueo contra Cuba y expresó su esperanza en un diálogo bilateral constructivo entre ambos países, en el espíritu de respeto mutuo y solución pacífica de diferencias. Advirtió que el destino de Cuba es también el destino de la ONU: cómo reaccione la organización ante los intentos continuos de destruir un Estado soberano será el indicador más elocuente de su eficacia. Si todo se limita a una resolución, dijo, ese será el verdadero valor de las Naciones Unidas: palabras vacías y ninguna reforma ayudará.


«Chile participa en el debate signado por el respeto al derecho internacional, la confianza en el multilateralismo y la defensa de los derechos humanos, principios que van de la mano y que siempre hemos defendido, más allá de las políticas de los gobiernos de turno«, expresó el embajador de Chile ante la Organización de las Naciones Unidas (ONU).

“También compartimos la necesidad de un orden internacional basado en reglas y la importancia del comercio internacional”, dijo. Asimismo, recordó que es la comunidad internacional la que decide cuándo y dónde adoptar medidas coercitivas.

“No respaldamos las medidas financieras unilaterales impuestas a Cuba, pues recaen sobre las personas más vulnerables de la población”, afirmó el diplomático, quien recordó una frase del poeta chileno Pablo Neruda: “Podrán cortar todas las flores, pero no podrán detener la primavera”, al referirse a una futura solución de la situación en la Isla para que su pueblo pueda vivir con dignidad.


Canadá se opuso al bloqueo contra Cuba con un argumento anclado en el derecho internacional y en su objeción a la aplicación extraterritorial de restricciones o medidas cuando estas repercuten en el comercio. Esa postura forma parte del rechazo de la nación norteamericana a que las sanciones impuestas sobre un Estado afecten intercambios legítimos de terceros y contravengan principios jurídicos internacionales.

Junto a esa condena, Canadá expresó gran preocupación por la situación humanitaria que enfrenta Cuba.

Canadá se declaró comprometido con un diálogo abierto y sincero con el gobierno cubano y manifestó su voluntad de ser aliado de Cuba en las “reformas necesarias”. Recordó que este año ha brindado ayuda humanitaria para paliar la falta de acceso a alimentos, agua potable, sanidad y otros servicios esenciales, y expresó su deseo de que esa asistencia crezca y beneficie a la población.


Angola se sumó a las posiciones del G-77 y China y del Grupo Africano, y reafirmó su rechazo al bloqueo económico, financiero y comercial contra Cuba, subrayando sus efectos humanitarios y socioeconómicos, especialmente en el acceso a medicamentos, energía, tecnología y oportunidades de desarrollo. Vinculó además el bloqueo con el deterioro de las condiciones para alcanzar los Objetivos de Desarrollo Sostenible y con restricciones al comercio y la cooperación legítimos.

El representante de Angola recordó la contribución cubana a la liberación de Sudáfrica, los Acuerdos de Nueva York de 1988, la independencia de Namibia y el fin del Apartheid, así como la solidaridad cubana en salud y educación en África. Esa memoria otorgó legitimidad política al reclamo y reforzó su llamado a retirar a Cuba de la lista estadounidense de Estados patrocinadores del terrorismo.

La declaración no se limitó a la condena: propuso reanudar un diálogo político directo entre Estados Unidos y Cuba, adoptar medidas de fomento de la confianza y abrir espacios de cooperación práctica en salud, educación, energía y preparación ante catástrofes. Su llamado a sustituir la confrontación por el diálogo resultó equilibrado y diplomáticamente útil.


Como un caso flagrante de opresión neocolonial que busca deliberadamente el colapso social y el cambio de Gobierno, definió este martes la Federación de Rusia la aplicación del bloqueo por parte de EE.UU. contra Cuba. El gigante eslavo denunció el recrudecimiento del mismo a niveles sin precedentes que vulneran el derecho de la isla y de otros Estados.

El diplomático se refirió así a los daños provocados en la población civil, como parte de un modelo de castigo colectivo prohibido por el derecho internacional, el cual dijo que tiene el objetivo de quebrar a los cubanos y lograr, a través de la amenaza, la fuerza y las carencias, los propósitos que no se han podido alcanzar de otra forma.

Por último, condenó de parte de Moscú, el fallo judicial interpuesto por un juez de Florida contra el general de Ejército Raúl Castro Ruz, calificado como un acto injerencista, carente de legalidad y fundamento y políticamente motivado por razones ajenas al diferendo histórico.

En todo ello, alegó lo inaceptable de castigar a la población civil, lo cual contraviene el Derecho Internacional y que no ha tenido un posicionamiento firme de condena por parte del organismo para instar a los EE.UU. de honrar sus compromisos y cesar la hostilidad.


Ante la Asamblea General de Naciones Unidas, la representación de Nicaragua alzó su condena enfática al cerco impuesto a la isla, el cual rompe todas las normativas internacionales, en una violación permanente al derecho de un pueblo, libre, valiente y amante de la paz.

La diplomacia centroamericana destacó que este se ha vuelto un nuevo y reiterado reclamo que por más de 30 años se ha expresado continuadamente en ese espacio sin que se haya producido un cambio significativo en la situación, al contrario, la misma se ha recrudecido en tiempos recientes. El diplomático señaló que esta realidad es resultado de la inacción del organismo multilateral, ante la presión de un miembro más poderoso.

Calificó de esta forma la misma como una política terrorista que desconoce todo el derecho internacional y las concepciones éticas y morales más elementales. No obstante, resaltó que en esas condiciones Cuba ha sido capaz de brindar y compartir solidariamente a otros pueblos lo que tiene.

«Exigimos a Naciones Unidas que cumpla con su rol, el cual ha sido desvirtuado por la agresividad, aparentemente impune, de los imperios» señaló, para luego urgirla a refundarse y servir a un mundo de paz y desarrollo.


Sudáfrica se sumó a las declaraciones del grupo africano, el MNOAL y el G77 y China, y añadió su posición nacional sobre el bloqueo económico, comercial y financiero de Estados Unidos contra Cuba.

Recordó que apenas cuatro meses después de la anterior reunión sobre el mismo tema, la situación “lejos de mejorar ha empeorado” por las medidas restrictivas estadounidenses, que obstaculizan los objetivos de desarrollo sostenible de Cuba y agravan las dificultades socioeconómicas, especialmente para los más vulnerables.

Denunció el cerco petrolero a Cuba, con efectos en la salud pública y la capacidad operativa de los hospitales.

Sudáfrica exigió reanudar las conversaciones estancadas entre Cuba y Estados Unidos, poner fin al bloqueo —incluida la orden ejecutiva 14380—, retirar a Cuba de la lista unilateral de Estados patrocinadores del terrorismo y suspender la aplicación de la Ley Helms-Burton, en lo cual se sumó a otras voces que le antecedieron en la región.

Para concluir, reafirmó su solidaridad y amistad de larga data con Cuba, así como su compromiso con el multilateralismo, el derecho internacional y el derecho soberano de todas las naciones a emprender su propio camino de desarrollo.


El ministro cubano de Relaciones Exteriores, Bruno Rodríguez Parrilla, pidió al presidente de la Asamblea General que llamara al orden al representante estadounidense por las ofensas dirigidas a la delegación de Cuba.

images 24.jpg
Delegación cubana en el debate de la Asamblea General de las Naciones Unidas. Foto: Cubaminrex.

Asimismo, el canciller cubano agradeció a Washington la publicidad que, según expresó, hace de los destinos turísticos cubanos y reclamó que se permita a los ciudadanos estadounidenses viajar libremente a la isla.


El ministro de Relaciones Exteriores de Cuba, Bruno Rodríguez Parrilla, instó a la Asamblea General de las Naciones Unidas llamar al orden al representante de EE.UU., Mike Waltz, por declaraciones ofensivas que mienten para distraer la atención de las consecuencias del bloqueo que imponen a la isla.

Rodríguez Parrilla pidió al ponente prepararse mejor y dejar de desconocer de las serias repercusiones humanitarias que conlleva el cerco norteamericano. Por último, le deseó a Waltz un mejor desempeño en sus futuros cargos políticos tras calificar su gestión actual de «funesta».

La confrontación ocurre en vísperas de una nueva votación de la resolución presentada hace más de 30 años, que manifiesta el rechazo de la comunidad internacional a esta política genocida contra el pueblo cubano.



La delegación de Estados Unidos abrió su intervención con una clase de historia tan creativa que hasta la cronología pidió la palabra: situó a Ronald Reagan advirtiendo al pueblo cubano en 1979, cuando todavía no era presidente —llegó a la Casa Blanca en 1981—.

Con semejante rigor, el resto del relato se escucha más como guion de ficción que como debate multilateral: una sucesión de afirmaciones grandilocuentes, fechas acomodadas y silencios oportunos, omitiendo la responsabilidad de Washington y el cerco norteamericano en la situación actual de la isla, presentadas ante la Asamblea como si fueran verdades reveladas y absolutas.

Siguió el catálogo habitual —confiscaciones, campamentos, trabajo forzoso y una supuesta lección de 67 años—, todo con el tono de quien cree que repetir una acusación muchas veces la convierte en prueba.


A cumplir el Derecho Internacional con respecto a la cuestión del bloque a Cuba con respecto a las reglas de las Naciones Unidas instó el representante de Eritrea en nombre del Grupo de Amigos en Defensa de la Carta de Naciones Unidas.

https://twitter.com/CubaMINREX/status/2115112788150657495

El diplomático africano afirmó que, además, es una maniobra cruel el asedio a la colaboración médica cubana a terceros países en la que ha persistido la postura de Washington, cuando esta ha permitido salvar millones de vidas alrededor del mundo, mientras EE.UU. promueve conflictos internacionales en curso.


Namibia, a nombre del Grupo Africano, se sumó a las declaraciones previas de apoyo a la resolución cubana a la vez que recordó el apoyo y participación de Cuba a la lucha por la liberación nacional en el continente y contra el Apartheid.

El representante regional señaló que estas posiciones son contrarios a las reglas del libre comercio entre las naciones. El diplomático adelantó su votación a favor del proyecto de resolución cubano, para luego recordar que el respeto a la soberanía y la no injerencia debería ser brújula de las relaciones bilaterales.

Apeló por último a las Naciones Unidas a asumir la responsabilidad de responder a estas injusticias y poner por encima de todo la solidaridad sobre el silencio hacia Cuba.


Durante el debate que tiene lugar en la Asamblea General de la ONU, la representación de Uruguay, de parte del G-77 y China, ponderó el peso de la mayor de las Antillas como un eslabón clave para la cooperación Sur-Sur, por lo cual, propuso no solo cesar inmediatamente el cerco norteamericano, sino retirarla de su lista de Estados patrocinadores del terrorismo.

La diplomática sudamericana, en representación del bloque de Naciones Unidas que reúne a un número mayor de integrantes, expresó preocupación por las consecuencias humanitarias que tiene la aplicación de estas sanciones y el freno para la consecución de los objetivos de desarrollo sostenible. Ejemplificó, además, como estas acciones constituyen una amenaza insostenible a las leyes de libre comercio y relacionamiento entre las naciones

Extendió de esta manera la solidaridad del grupo, y en particular de Uruguay, con la población cubana, a la vez que reiteró lo injustificable de imponer este tipo de relaciones entre Estados por cuestiones políticas.


A la causa de Cuba por el levantamiento del bloqueo de EE.UU. se sumó la representación de Uganda, en nombre del Movimiento de los No Alineados (MNOAL). Acorde a la posición del bloque, la nación africana expresó especial preocupación por las medidas adoptadas por Washington, que equivalen a un bloque naval sin precedentes y sin base en el derecho internacional.

Uganda condenó además el peso de esta medida en la ampliación de los efectos extraterritoriales del bloqueo que afectan no solo a los cubanos sino a terceros países, por lo cual no se trata solo de una cuestión bilateral. De igual manera, urgió al organismo internacional a movilizar esfuerzos por impedir una intervención militar, violatoria del orden mundial vigente.

La diplomacia ugandesa concluyó reiterando el compromiso del país y el bloque a cooperar en el mantenimiento del multilateralismo y en defensa de foros internacionales donde se puedan dirimir de forma pacífica las diferencias.


En la apertura del debate, el representante de Singapur, a nombre de la Asociación de Naciones de Asia Sudoriental, señaló que exigir el cese inmediato del bloqueo estadounidense a la isla representa un acto colectivo de coherencia en función al orden multilateral basado en reglas y no en el uso de la fuerza y la presión coercitiva.

El bloque regional expresó particular preocupación por la situación del pueblo cubano que es sometido a afectaciones al sector energético que dificultan el ejercicio de los derechos humanos básicos. Mencionó de manera contundente la espera para más de 100.000 intervenciones quirúrgicas de pacientes, con una alta proporción de niños, amenazados por las restricciones vigentes.

La ASEAN sumó su voz al llamamiento internacional de la 81 Asamblea General del organismo para poner fin al bloqueo económico, comercial y financiero impuesto por Estados Unidos contra Cuba.

Autor: teleSUR - JML

Fuente: teleSUR - Naciones Unidas