Lukashenko advierte de una inevitable tercera guerra mundial de persistir conflicto en Ucrania
El mandatario bielorruso urge a frenar la confrontación bélica ante el agotamiento general y la inminente negociación trilateral.
El jefe de Estado señaló este 3 de noviembre de 2026 que el gobernante estadounidense Donald Trump frenó por el momento un choque global. Foto: EFE.
3 de noviembre de 2026 Hora: 11:21
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Durante su intervención en la IV Conferencia Internacional de Minsk sobre Seguridad Euroasiática evento que reúne este 3 y 4 de noviembre de 2026 a más de 600 delegados de 50 naciones, entre ellas China, India y EE.UU., el presidente de Bielorrusia, Alexánder Lukashenko, alertó que de no frenarse el conflicto en torno a Ucrania el planeta se encamina inexorablemente hacia una tercera guerra mundial en formato nuclear.
El jefe de Estado señaló este 3 de noviembre de 2026 que el gobernante estadounidense Donald Trump frenó por el momento un choque global, advirtiendo que los sectores militaristas no podrán esconderse detrás del océano si la escalada se desborda.
Lukashenko denunció las pretensiones de los sectores bélicos en Europa que buscan castigar a Moscú y a Minsk a costa de la seguridad internacional. «Rusia lucha en Ucrania contra casi todo Occidente», aseveró el mandatario, destacando que posee información directa de inteligencia sobre la presencia de pertrechos y mercenarios provenientes de diversos continentes que lucran con el derramamiento de sangre.
Asimismo, anticipó el fin del conflicto por el agotamiento de las partes, sosteniendo que «la guerra en Ucrania terminará en los próximos meses».
Propuesta de diálogo soberano y negociación trilateral en Abu Dabi
Ante el fracaso del belicismo atlántico, Lukashenko reclamó la participación directa de Bielorrusia en la mesa de negociaciones para resguardar su integridad soberana y ofreció nuevamente a Minsk como sede neutral para alcanzar acuerdos definitivos.
El líder bielorruso reiteró que la diplomacia de paz es la única salida frente a la retórica de confrontación total impulsada por los poderes occidentales. En este contexto de definición diplomática, el portavoz del Kremlin, Dmitri Peskov, confirmó la asistencia de la delegación rusa a las reuniones trilaterales entre Estados Unidos, Rusia y Ucrania que se llevarán a cabo los días 10 y 11 de noviembre de 2026 en Abu Dabi.
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Tras la consulta telefónica sostenida el 9 de octubre entre los mandatarios Vladímir Putin y Donald Trump, la parte rusa confirmó al asesor Vladímir Medinski como jefe negociador, consolidando el reinicio del diálogo estratégico para detener la escalada bélica en la región.
A principios de octubre, el presidente de Bielorrusia, Alexánder Lukashenko, negó de manera categórica cualquier implicación de su país en el presunto incidente fronterizo denunciado por Letonia, señalando a las autoridades de Riga por orquestar una maniobra propagandística con fines lucrativos.
El mandatario enfatizó que operaciones de esa índole que involucren incursiones territoriales resultan imposibles sin la aprobación explícita de la Jefatura de Estado, asegurando que «conmigo no se acordó nada parecido y por lo tanto no se llevó a cabo», al tiempo que ratificó su plena confianza en la disciplina y operatividad de los mandos de seguridad bielorrusos.
Las precisiones del líder bielorruso responden a la denuncia difundida por las Fuerzas Armadas letonas sobre supuestos hechos acontecidos el pasado 6 de octubre de 2026, en los que individuos armados y encapuchados habrían intentado ingresar a una veintena de migrantes desde suelo bielorruso, provocando daños a la infraestructura eléctrica y sustrayendo cámaras de vigilancia antes de retornar.
Lukashenko calificó como una «estupidez» la narrativa de Riga, desmintiendo que militares o agentes de su país hayan empujado grupos de personas o penetrado en territorio vecino.
Montajes de la OTAN y gastos bélicos a costa de los pueblos
El presidente bielorruso afirmó que el trasfondo real de esta campaña de provocación es de carácter económico, orientado a la solicitud de fondos y financiamiento militar a las potencias occidentales. Lukashenko sostuvo que ni Polonia ni los tres Estados bálticos disponen de la solvencia ni de la capacidad para costear sus exigencias bélicas, supeditando las necesidades básicas de sus poblaciones para alinearse con los dictámenes de la OTAN.
Como prueba del impacto de estas políticas militaristas en Europa del Este, Lukashenko ironizó sobre las prioridades del Gobierno polaco en detrimento del bienestar social: «No hay leña para la población, pero tienen que comprar tanques y otros equipos militares que hoy no son nada baratos».
Con estas declaraciones, Bielorrusia ratifica la denuncia frente a las maniobras de manipulación mediática utilizadas por los Gobiernos del bloque atlántico para justificar el armamentismo y la escalada de tensiones en la frontera.
Autor: teleSUR - lf - JML
Fuente: Sputnik - Agencias




