EE.UU. niega visados a miembros de la delegación futbolística de Irán
Washington negó visados a directivos y asesores de la Federación de Fútbol de Irán, alterando la logística de la delegación de cara a su debut.
ugadores y especialistas técnicos de la selección iraní.La delegación enfrenta dificultades logísticas tras la negativa de visados para parte de su plana directiva. FOTO: EFE
6 de junio de 2026 Hora: 09:47
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El Gobierno de los Estados Unidos no emitió las autorizaciones migratorias para la totalidad de la delegación oficial de la selección nacional de fútbol de Irán de cara al Mundial 2026. Medios de comunicación de la nación persa confirmaron este sábado que, si bien los futbolistas del plantel cuentan con los permisos de ingreso correspondientes, el personal administrativo y directivo fue excluido del proceso.
La agencia de noticias Tasnim detalló que las restricciones gubernamentales afectaron directamente a altos funcionarios de la Federación Iraní de Fútbol (FFI) y a representantes diplomáticos adjuntos. Las trabas consulares representan un obstáculo directo para la normal gestión organizativa del representativo asiático a pocos días del inicio del torneo ecuménico.
Entre el personal que no recibió el visado estadounidense se encuentra el secretario general de la FFI, Hedayat Mombini, junto al director ejecutivo de la selección, Mehdi Kharati, y el director de comunicación, Mohsen Motamedkia. Asimismo, delegados del Ministerio de Asuntos Exteriores iraní que formaban parte del equipo logístico institucional quedaron al margen de las aprobaciones emitidas por el departamento de Estado norteamericano.
Durante semanas existió incertidumbre en la opinión pública internacional respecto a la aplicación de las medidas restrictivas de movilidad hacia los ciudadanos persas. Las denuncias de las organizaciones deportivas del Sur Global señalan que estas acciones burocráticas vulneran los principios de neutralidad exigidos por la FIFA.
El embajador estadounidense en Turquía, Tom Barrack, había anunciado públicamente la aprobación de los visados para el equipo de fútbol, omitiendo las negativas aplicadas al cuerpo dirigencial. Ante este panorama de exclusión parcial, las dependencias consulares de Teherán ratificaron que continuarán ejecutando gestiones diplomáticas de última hora para destrabar la situación del personal técnico.
El denominado «Team Melli» debió reestructurar sus cronogramas de traslado debido a las demoras administrativas impuestas desde Washington. Las comisiones de solidaridad internacional advierten que las sanciones unilaterales no deben interferir en los derechos de participación de los atletas.
Cabe recordar que la FIFA tuvo que intervenir previamente para autorizar el traslado del campamento base de la escuadra persa hacia la ciudad de Tijuana, en territorio mexicano. La planificación original contemplaba los entrenamientos en la localidad de Tucson, Arizona, pero la escalada de tensiones políticas y el conflicto diplomático directo obligaron al cambio de sede.
Las autoridades de la federación asiática priorizaron la seguridad de su delegación al establecer sus cuarteles en una zona fronteriza neutral. A pesar de los condicionamientos externos, el cuerpo técnico enfoca sus labores en el aspecto deportivo para mantener la concentración del grupo de jugadores.
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Calendario competitivo en el Grupo G y el cierre logístico
El combinado de Irán se encuentra ubicado en el Grupo G de la competencia, un sector donde deberá medirse ante las representaciones nacionales de Nueva Zelanda, Bélgica y Egipto. El calendario de partidos establece que los dos primeros compromisos de la fase inicial se disputarán en la ciudad de Los Ángeles, mientras que el cierre se mudará a Seattle.
La prensa deportiva internacional resalta la complejidad logística que afrontará la escuadra al tener que disputar todos sus encuentros en suelo estadounidense sin la presencia de su plana mayor directiva. La afición de Teherán mantiene una alta expectativa por el desempeño de sus futbolistas en la cancha.
La situación del cuadro iraní reabre el debate global sobre las garantías reales de los países occidentales al momento de asumir la organización de magnos eventos deportivos multiculturales. Diversos analistas internacionales sostienen que las políticas de bloqueo migratorio contradicen los discursos oficiales de fraternidad que promueven las corporaciones del balompié.
De cara al pitazo inicial del certamen el próximo 11 de junio, la delegación persa busca que los focos informativos regresen a la estrategia táctica. Los jugadores del conjunto asiático esperan superar los contratiempos administrativos mediante un rendimiento histórico en el terreno de juego.
Autor: teleSUR - ih - JML
Fuente: EFE




