EE.UU. anuncia fin de la ayuda militar a Israel para finales de 2026 

Según el acuerdo bilateral anunciado por Washington, Tel Aviv ya no contará con presupuesto militar proveniente de Estados Unidos para el año próximo.

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Israel dejará de percibir 4.000 millones de dólares anuales tras el fin del acuerdo, lo que obligará a la economía interna a costear el gasto militar de su política de genocidio en Gaza y Cisjordania y los ataques en el sur del Líbano. Foto: EFE.


3 de noviembre de 2026 Hora: 14:30

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El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, anunció que su administración acordó con el primer ministro israelí, Benjamín Netanyahu, interrumpir la asistencia militar de 4.000 millones de dólares destinada a Israel al concluir el presente año. Trump señaló que «ya habría acordado que para finales de este año no seguirian pagando a Israel», justificando la medida bajo el argumento de que «el Estado hebreo constituye una nación próspera y autosuficiente que ya no necesita dicha aportación financiera del erario norteamericano».  

Trump puntualizó que la decisión no representa un abandono de su aliado estratégico, sino una reconfiguración de la relación bilateral hacia un esquema de cooperación comercial y de defensa. A su vez recalco que «Ahora ayudará si lo necesitan», al matizar el alcance de la medida, y añadió que «el Gobierno israelí cuenta con los recursos suficientes para adquirir equipamiento militar en el mercado internacional».  

Asimismo, el presidente estadounidense indicó que el Estado israelí puede comprar lo que quiera y «fabricar las mejores armas del mundo», puntualizó el gobernante al referirse a «la autonomía operativa» que mantendrán las fuerzas armadas israelíes a partir del próximo año.  

El jefe de la Casa Blanca reconoció que el debate sobre el flujo de fondos hacia el extranjero genera desgaste político interno frente a las críticas de sectores opositores en el Congreso.  Explicó que «la iniciativa de concluir con el programa de transferencias financieras fue planteada inicialmente por el propio ejecutivo israelí, en consonancia con la evolución económica del país», restando importancia al peso de los señalamientos de amplios sectores sociales en la postura de Washington.  

De esta manera, Trump puntualizó que «la medida modifica de manera drástica el marco de cooperación militar de largo plazo que Washington mantenía con Tel Aviv, adelantando los plazos previstos en los memorandos de entendimiento vigentes sobre asistencia estratégica en Asia occidental». 

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El anuncio, producido en un momento de alta tensión institucional, según advierten los analistas, los cuales indican que coincide con la jornada electoral de mitad de mandato que «definirá el equilibrio de fuerzas en el poder legislativo federal» y afecta a la Administración actual en el plano político interno. 

De acuerdo a los expertos, el anuncio busca neutralizar los cuestionamientos recurrentes sobre el gasto exterior mediante un replanteamiento de los compromisos financieros con sus aliados tradicionales. Por su parte, las autoridades de Tel Aviv analizan los alcances operativos que tendrá la cancelación formal de los paquetes anuales de asistencia militar, una vez que expire el plazo fijado por la Casa Blanca.

De igual manera, personalidades de la vida política en Tel Aviv como el ex viceministro de economía y actual líder del partido político Demócratas en Israel, Yair Golan, sugieren que «Netanyahu registra otro fracaso monumental a su nombre» para añadir luego que «la suspensión de la ayuda estadounidense es un daño grave para la seguridad de Israel y para la calidad de vida en el país, porque el financiamiento de las necesidades de defensa en un momento tan crítico recaerá únicamente sobre el público israelí».

La interrupción de este flujo de recursos abre un nuevo escenario en la industria de defensa y en la diplomacia regional, obligando a ambas potencias a rediseñar sus mecanismos de coordinación táctica. Mientras la Casa Blanca enfatiza «la madurez económica» de su socio estratégico para sostener su propia seguridad, los observadores internacionales evalúan el impacto que esta decisión tendrá en la estabilidad militar del Levante y en los equilibrios geopolíticos globales del suroeste asiático. 

La supresión de la ayuda militar estadounidense a Israel ocurre en un punto de extrema vulnerabilidad para la administración de Benjamín Netanyahu, cuyo Gobierno enfrenta un aislamiento diplomático internacional sin precedentes por la ejecución del genocidio en Gaza y Cisjordania, así como por la agresión militar en Líbano.

Sostener estas operaciones de exterminio y ocupación, tipificadas como crímenes de lesa humanidad por la ONU, ha generado un colapso económico interno que demanda el uso ininterrumpido de insumos bélicos. Por ello, al prescindir de un presupuesto anual enviado desde Washington obliga a la economía israelí a ejecutar recortes drásticos o endeudarse masivamente para financiar su propia maquinaria de guerra.

Para Netanyahu, este retiro de fondos por parte de la casa blanca agrava su crisis política y profundiza las fricciones con la cúpula militar y los sectores ultranacionalistas de su coalición. Paralelamente, la decisión de Trump responde a la urgencia electoral ante los comicios de mitad de mandato en Estados Unidos. Al cortar las transferencias directas de dinero, la Administración actual intenta frenar el rechazo ciudadano hacia el coste fiscal del gasto militar exterior, obligando al régimen israelí a autofinanciar la compra de armamento bajo un esquema puramente comercial.

Autor: teleSUR - dm - JML

Fuente: Agencias