Dinamarca, Groenlandia y EE.UU. sellarán en la ONU acuerdo sobre la isla ártica

​El interés de Washington se intensificó a inicios de 2025, cuando la catalogó como un punto crítico para la seguridad nacional.

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Washington consolida su presencia geopolítica en el Polo Norte y asegura el acceso exclusivo a recursos de alto valor comercial e industrial, en el contexto del surgimiento de nuevas rutas de navegación por el deshielo acelerado en el Ártico. Foto: EFE


20 de septiembre de 2026 Hora: 15:14

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La primera ministra de Dinamarca, Mette Frederiksen, y el presidente del territorio autónomo de Groenlandia, Jens-Frederik Nielsen, viajaron este domingo a Nueva York para rubricar, en los márgenes de la Asamblea General de la ONU, un acuerdo histórico de seguridad con Estados Unidos. 

El pacto otorga a Washington el control operativo permanente sobre la defensa de la isla ártica, poniendo fin a meses de presiones diplomáticas, tensiones y amenazas de acciones militares por parte de la Casa Blanca.

​A pesar de que el texto íntegro aún no ha sido difundido, el convenio establece que Estados Unidos asumirá de forma indefinida la protección y las necesidades operativas del territorio, bloqueando formalmente la presencia militar o inversiones estratégicas no autorizadas de potencias consideradas “adversarias” por Washington, en directa referencia a Rusia y China.

​Según precisiones aportadas por la administración norteamericana, el acuerdo concede a las Fuerzas Armadas de EE.UU. la facultad de desplegar la infraestructura “necesaria” en la isla, lo que abarca derechos de sobrevuelo ilimitados, la expansión de contingentes y la eventual apertura de nuevas bases de defensa.

​Actualmente, el Pentágono solo mantenía presencia en la base de la Fuerza Espacial de Pituffik (antigua Thule). Con el nuevo marco, se prevé la instalación inmediata de radares de alerta temprana y sistemas de rastreo submarino para monitorear el tránsito naval en el Atlántico Norte.

“En un mundo convulso, creo que este acuerdo es positivo para nuestra seguridad. Tanto desde una perspectiva europea como desde el punto de vista del reino y de la OTAN”, afirmó Frederiksen antes de abordar el avión, confirmando además un encuentro bilateral con el presidente estadounidense, Donald Trump.

​Por su parte, el líder groenlandés, Jens-Frederik Nielsen, reconoció la inquietud generada en la población local durante el proceso de negociación: “Han sido tiempos difíciles para muchas personas en nuestro país, y sé que ha habido tanta preocupación como miedo por lo que pudiera suceder (…) Espero que ahora podamos conseguir un poco más de tranquilidad”.

​De las amenazas de anexión a las presiones del subsuelo

​El interés de la Casa Blanca por la isla se intensificó a inicios de 2025, cuando la administración norteamericana catalogó a Groenlandia como un punto crítico para la seguridad nacional estadounidense frente al avance de competidores geopolíticos en el Ártico. 

Aunque Copenhague rechazó inicialmente cualquier traspaso de soberanía, las negociaciones a puerta cerrada derivaron en una ampliación drástica de los derechos de operación militar de EE. UU. que mantiene el estatus político del territorio, pero otorga un control defensivo efectivo a Washington.

​El valor de Groenlandia abarca dos dimensiones estratégicas fundamentales:

​Geopolítica y rutas marítimas: El deshielo acelerado del Ártico ha abierto nuevas rutas navegables de alto valor comercial y militar, convirtiendo a la isla en un enclave vital para el control del tráfico naval y los sistemas de detección balística.

Recursos críticos: El subsuelo groenlandés posee algunas de las reservas no explotadas más grandes del mundo en tierras raras, minerales críticos para la transición tecnológica, uranio e hidrocarburos.

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​Con la ratificación de este pacto en la Cumbre de la ONU, que cuenta con el respaldo expreso de la cúpula militar de la OTAN, Washington consolida su presencia geopolítica en el Polo Norte y asegura el acceso exclusivo a recursos de alto valor comercial e industrial, cerrando el paso a competidores externos en el ecosistema ártico.

Autor: teleSUR - ac - JML

Fuente: Agencias