Colombia: ¿Es la corrupción, o el cierre del conflicto armado y su implementación lo principal?

Estas pinceladas a propósito del importante debate que se viene dando en las redes, foros, encuentros y reuniones políticas en Colombia: que la corrupción es el principal problema o mal de Colombia. Disiento completamente de esta tesis.

Colombia: ¿Es la corrupción, o el cierre del conflicto armado y su implementación lo principal?

En un contexto donde los acuerdos no han ni empezado a implementarse, y donde se podría afirmar que la implementación es más importante que la firma misma de ellos, por supuesto que es fundamental para salvar lo acordado un gobierno en el 2018 que se comprometa en un programa a implementarlos. ¿Con qué gobierno en el 2018 se puede hacer? ¿Con uno que afirma que la corrupción es el primer mal del país, cuando no hemos ni siquiera empezado la implementación que debe poner fin al conflicto armado y la guerra, el principal problema a resolver como sociedad, sigue viva? ¿De dónde sacan que Colombia es el país más corrupto, (el departamento de Justicia de los Estado Unidos que fue quien hizo la "denuncia" por celo de que sus trasnacionales pierdan más terreno en el continente para sus grandes negociados afirma que a Colombia Odebrecht la sobornó con 35 millones de dólares en Argentina; 98 en Venezuela; 92 en República Dominicana; 59 en Panamá; 35 en Argentina; 33 en Ecuador; 29 en Perú; 18 en Guatemala; 10.5 en México. ....y 11 en Colombia) como si fuera una estructura burocrática-gubernamental, separada del contexto internacional y del sistema económico que lleva implícita la semilla corrupta que saquea la riqueza pública en beneficio del interés privado, individual y de las grandes trasnacionales?

Cómo creer que la corrupción es el principal mal del país, cuando ni siquiera el respeto a la vida lo es. Cuando se sigue asesinando impunemente a líderes de base de los movimientos sociales, y los enemigos de los acuerdos los atacan como bestias salvajes, y ninguno de estos tres mosqueteros (Sergio Fajardo, Jorge Robledo y Claudia López), creo que Gustavo Petro tampoco, que prometen salvar a Colombia del "terrible" mal de la corrupción, han dicho una sola palabra sobre los acuerdos y el cumplimiento de lo pactado. Es más, no parece que les interese tampoco un pacto nacional en favor de la implementación de los acuerdos, la protección de la vida como bien sagrado y derecho constitucional supremo, ni menos cualquier alianza política que pase por consultas, o la construcción de un programa de gobierno desde abajo. Ellos ya tienen la fórmula mágica que nos sacará del peor mal que padece esta sociedad. Lo que primero les salta a la mano es la oportunidad y el afán de imponer una agenda que favorezca sus apetitos y aspiraciones personales hacia la presidencia. Y ponerse de espaldas a los acuerdos porque sus posiciones políticas no les da para reconocer que los acuerdos de paz encierran un potencial de cambio y transformación gigante, porque eso les significaría reconocer que las FARC siguen influenciando en la política, y ellos y sus partidos apuntan a que ésta desaparezca, en eso están de acuerdo con la oligarquía, que solo le interesa los acuerdos y la "paz" porque desaparece ese ejército rebelde, se "desmoviliza". Este es un tema de debate profundo, largo y prometo tratarlo en un próximo artículo.

Oto Higuita
oto.higuita@gmail.com


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Perfil del Bloguero
Licenciado en Historia Económica de la Universidad de Estocolmo. Ensayista.
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