Se cumplen 30 años del último gol de jugada de Maradona
La conquista representó un hito indeleble en la biografía del astro argentino, consolidándose formalmente como el último gol en movimiento o de jugada de toda su carrera profesional antes de su retiro definitivo.
Diego Armando Maradona ingresa al césped de La Bombonera con el balón en mano, listo para liderar a Boca Juniors en una histórica jornada. FOTO: FIFA.COM
9 de junio de 2026 Hora: 12:59
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El fútbol mundial conmemora este 9 de junio tres décadas de una de las últimas grandes obras de arte firmadas por Diego Armando Maradona en los campos de juego con la camiseta de Boca Juniors. El histórico acontecimiento deportivo se registró durante el Torneo Clausura 1996, en una victoria por 2-0 frente a Belgrano de Córdoba que paralizó las tribunas de la mítica Bombonera.
La conquista representó un hito indeleble en la biografía del astro argentino, consolidándose formalmente como el último gol en movimiento o de jugada de toda su carrera profesional antes de su retiro definitivo. Los cronistas populares de la época rememoran que esta genialidad técnica sintetizó la esencia del fútbol de potrero frente a las nacientes exigencias del mercado físico moderno.
La histórica jornada dominical comenzó con una fuerte tensión psicológica para el capitán xeneize, quien arrastraba el desgaste anímico de haber fallado un penal previo en el campeonato local frente a Newell’s Old Boys. Las alarmas en el coliseo boquense se encendieron cuando el guardameta visitante, César Labarre, contuvo un nuevo remate desde los doce pasos ejecutado por el propio «Diez» al finalizar el primer tiempo.
El director técnico Carlos Salvador Bilardo buscó reorganizar las líneas ofensivas en el complemento, encontrando tranquilidad a diez minutos del pitazo final gracias a una anotación del uruguayo Sergio «Manteca» Martínez. A pesar de los contratiempos iniciales en el juego, el respaldo unánime de las barriadas populares devolvió la confianza al máximo referente deportivo de la nación austral.
En el minuto 90 del compromiso, un balón largo impulsado desde el sector derecho del campo habilitó a Maradona, quien se perfilaba bajo la presión física del defensor Miguel Laciar. Sin margen de maniobra aparente, el astro resolvió la jugada mediante una sutil e imprevista cachetada de zurda que superó por lo alto al guardameta rival, firmando un gol de vaselina de alta factura estética.
La anotación desató una celebración eufórica entre los once reporteros gráficos presentes en la cancha y provocó el llanto conmovido de su familia en los palcos institucionales.
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El festejo desmedido de Maradona reflejó la pureza y la inocencia de un futbolista debutante, fundiéndose en abrazos con figuras jóvenes del plantel como Juan Sebastián Verón y Christian «Kily» González. Al término del encuentro, el capitán boquense ofreció disculpas públicas a la parcialidad local por la ejecución errada del penal y enalteció el comportamiento de la militancia xeneize por no caer en la desesperación.
La victoria no solo posicionó a Boca Juniors en la disputa por el liderato del certamen, sino que inyectó un fuerte optimismo en el grupo de cara a los desafíos futuros. Los registros estadísticos confirman que este gol con pelota en movimiento clausuró una era dorada en la historia del fútbol de selecciones y clubes.
El cierre de un ciclo histórico para el balompié popular
Tras esa noche mágica en el barrio de La Boca, el legendario futbolista argentino solo volvería a vulnerar las redes rivales en dos oportunidades adicionales antes de colgar los botines de forma definitiva en septiembre de 1997. Ambas anotaciones posteriores se concretaron estrictamente mediante la vía del tiro penal frente a las escuadras de Argentinos Juniors y Newell’s Old Boys, elevando su registro oficial a 35 goles en 71 partidos oficiales con el club de sus amores.
Por su parte, el entrenador de Belgrano de Córdoba, Jorge Pedro Marchetta, reconoció la justicia del marcador adverso al señalar la superioridad táctica del equipo local durante el segundo tiempo. La posteridad transformó esa tarde de invierno austral en el testamento futbolístico de un ícono que defendió la identidad popular del deporte.
Autor: teleSUR: ih - RR
Fuente: Agencias




