Venezuela Renace en la Comuna Panal 21 de Caracas
La comuna, en la parroquia 23 de Enero, es ejemplo de cómo las comunidades impulsan formas de organización social, política y económica de carácter participativo en Venezuela.
La Comuna El Panal 21 es un referente histórico de autogobierno y organización del poder popular ubicado en la parroquia 23 de Enero de Caracas. Foto: Ministerio del Poder Popular de Industrias.
30 de agosto de 2026 Hora: 22:49
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El histórico barrio 23 de Enero, ubicado en el corazón de Caracas, incluye en su territorio a la Comuna Panal 21, conformada por nueve consejos comunales del sector. Durante casi dos décadas, esta instancia de organización social ha transformado la vida de más de 10.000 residentes de la zona que han enfrentado, desde una perspectiva comunitaria, toda clase de dificultades económicas, agresión militar, el secuestro del presidente Nicolás Maduro y el doble terremoto del 24 de junio.
Residentes de la zona recuerdan que antes de la conformación de la comuna, durante los años de la Cuarta República, vivían con miedo, no se sentían con libertad de transitar y ocupar libremente sus espacios públicos, tal como lo explica Judith Guerra, portavoz de la Comunidad Santa Rosa.
«Recordaba lo difícil que era para nosotros cuando no podíamos usar nuestras calles y teníamos que vivir con miedo. Todo esto sucedió durante la Cuarta República, porque nuestras calles fueron tomadas por gente mala, que no creía en ningún tipo de organización, porque en ese momento no había consejos comunales ni comunas», refirió Guerra.
La activista comunitaria agrega que, más allá de las dificultades que ha enfrentado el país durante décadas, la guerra económica y la fuerte campaña de desinformación contra la Revolución Bolivariana han dado lugar a territorios de resistencia en todo el territorio nacional.
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«Empezamos a movilizarnos dentro de las instituciones para encontrar personas que compartieran nuestra identidad, que nos apoyaran en esta dura lucha institucional, y desarrollamos toda nuestra comunidad. Reemplazamos 42 chozas con viviendas dignas. Reemplazamos 600 metros lineales de tuberías de agua potable y alcantarillado. Reemplazamos los techos. Aquí, casi nadie tiene un techo dañado. Logramos todo esto, a través del proceso revolucionario. Impulsamos la economía familiar y la economía comunitaria», relata con orgullo.
Entre las muchas historias de los casi 20 años de existencia de la comuna, Judith recuerda que, durante la pandemia de vovid-19, ante la dificultad de desplazarse y, al mismo tiempo, la generalizada falta de trabajo, surgió una solución que se ha convertido en el sello distintivo de la comunidad de Santa Rosa hasta el día de hoy, conocida como Panalito.
«Cuando no podíamos salir de casa, creamos un grupo en una red social y ahí empezamos. Vimos que la señora María hacía pasteles, el señor Juan era electricista y el señor Pedro herrero. Empezamos a darnos cuenta de quiénes éramos. Como mucha gente de otras comunidades pasa por aquí, empezamos a difundir que aquí vivían peluqueros, costureras, cocineros, carpinteros y técnicos de reparación de electrodomésticos. Así conseguimos impulsar la economía familiar», recordó Guerra.
Aunque tienen mucho trabajo por delante, como señalan los miembros de la comunidad, la realidad actual es diferente. Además de proyectos productivos, el territorio cuenta con una emisora de radio, espacios recreativos, una biblioteca pública, instalaciones deportivas, clases de baile, artes marciales e incluso robótica.
Referente de organización comunal para activistas internacionales
Un grupo de activistas socialistas de Cataluña viajó a Venezuela para conocer experiencias como la de la Comuna Panal 21. Entre ellos, Maura Antoni, a quien le pareció muy interesante conocer este proceso comunal: «Vine sin muchas expectativas, porque no sabía realmente qué nos íbamos a encontrar, y menos ahora con la situación del terremoto. Pero con la intención de aprender sobre el proceso comunitario de este país».
«No sabía mucho al respecto y me pareció muy interesante la forma en que se construyen políticamente desde cero, a través de la organización popular. Al final, los catalanes también somos una nación oprimida por los estados español y francés. Hemos aprendido mucho sobre el asambleísmo, la toma de decisiones desde abajo, el poder popular y cómo las personas conviven en comunidad», agregó la activista catalana.
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Alex Quintero es otro brigadista catalán, experto en relaciones internacionales, que afirma haberse impresionado al conocer las experiencias de autogestión y organización popular en el país: «Aquí en Venezuela encontramos una experiencia muy fructífera de organización social y comunitaria, catalizada en estas comunas, donde existen sistemas de producción colectiva. Esto nos impactó profundamente porque, en el capitalismo europeo, esto no existe«.
Quintero agregó que «visitamos varias comunas y nos explicaron sus procesos participativos de ciudadanía en cuanto a elecciones para consejos comunales, la cuestión de los portavoces, etc. Tanto el aspecto productivo de las empresas de producción social como el tema de la participación en el poder popular nos enseñaron mucho, y esperamos llevar toda esta información a nuestro país».
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«Cuando llegamos a Venezuela, también vimos a un pueblo en lucha; en este caso, contra el asedio imperialista impuesto por Estados Unidos, y que además tiene un proyecto de transformación popular basado en el socialismo«, añadió el experto en relaciones internacionales.
Comuna o nada
Para comprender mejor este referente histórico de autogobierno y organización del poder popular ubicado en la parroquia 23 de Enero de Caracas, Cira Pascual Marquina, investigadora y educadora popular de la Comuna Panal 21, explica que las comunas no se crean simplemente como instituciones, sino que surgen de experiencias locales de autoorganización comunitaria.
“Hay muchos hilos conductores que nos llevan a este punto de llegada, que es un redescubrimiento, partiendo de este territorio, de este pueblo en lucha, de este pueblo revolucionario antiimperialista que se expresa con mayor fuerza en la comuna. Por eso, decimos que la comuna es el camino y el destino. Todas las comunas en Venezuela tienen sus virtudes, pero todas, incluso las más robustas, tienen un largo camino por recorrer. Pero si vienes a la Comuna El Panal, verás que ya brotan semillas de socialismo», analiza la investigadora, para quien la comuna debería ser más que un «cuarto nivel de gobierno».
“Dentro de la Revolución Bolivariana, hay interpretaciones que conciben la comuna como un espacio para resolver problemas propios del territorio, como el alcantarillado, la iluminación, las carreteras, etc. Para nosotros, para la Fuerza Patriótica Alexis Vive y para la Comuna El Panal, la comuna va mucho más allá. La comuna es el epicentro para la construcción de nuevas relaciones sociales«, subraya Pascual.
La investigadora argumenta que la comuna se sustenta en dos pilares: por un lado, una democracia directa, participativa y protagónica sin representación, que trasciende la forma de la democracia liberal burguesa. Por otro lado, el control sobre los medios de producción. Este conjunto es lo que construye la democracia sustantiva. En este conjunto, con estos dos pilares, se logra el cuerpo colectivo denominado comuna.
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La Comuna es la base de todo Estado
Pascual recuerda que fue durante el momento más difícil, entre la «nada» y la posibilidad de un futuro, cuando el pueblo venezolano revivió con fuerza la propuesta de las comunas en un contexto donde uno podía ir a un estante y no encontrar nada. Ante la nada, los venezolanos recordaron el lema del Comandante Chávez: «Comuna o nada«. En muchas comunas, como la Comuna El Panal, se planificó la distribución de alimentos en aquel entonces.
Nos centramos en este momento, porque necesitamos defender la Revolución. Dado que parte de esta guerra es ideológica y está impulsada por los medios de comunicación, debemos encontrar la manera de dar a conocer lo que se está construyendo aquí, afirmó.
«El MST dice: ‘Internacionalicemos la lucha, internacionalicemos la esperanza’. Y es necesario internacionalizarla en ambos sentidos. El Manifiesto Comunista termina con ‘¡Proletarios del mundo, uníos!’. En verdad, no podemos librar la lucha socialista solos. Tenemos que hacerlo juntos, como la clase trabajadora, aquí en Brasil, en Venezuela, en Italia, donde sea, y también en Cataluña«, reflexionó Pascual.
Según el Ministerio de Comunas, existen 3.924 territorios comunales registrados en todo el país, de los cuales 53 son indígenas, 1.056 rurales, 1.851 suburbanos o mixtos y 964 urbanos. Cada uno con sus particularidades. En medio de adversidades históricas, el pueblo organizado cultiva con esmero y paciencia las semillas del socialismo bolivariano, puntualizó la investigadora y educadora popular de la Comuna Panal 21.
Autor: teleSUR - abl - DE
Fuente: Brasil de Fato




