Trump veta a CNN, MS Now y Politico siguiendo un patrón de ataques a la prensa
En reacción al paso de Trump, la Asociación de Corresponsales de la Casa Blanca recordó que la Constitución protege la libertad de prensa, que «no depende de si al presidente le gusta la cobertura de una organización de noticias, está de acuerdo con sus informaciones o aprueba las preguntas que hacen sus periodistas».
El Comité para la Protección de los Periodistas (CPJ) ha señalado «un patrón de violaciones profundamente preocupantes de la libertad de prensa por parte de esta Administración». Foto: EFE.
18 de septiembre de 2026 Hora: 20:57
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El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ha declarado este viernes que ha decidido vetar de la Casa Blanca a las cadenas de noticias CNN y MS Now y al portal informativo y de análisis Politico, recurriendo al argumento de fake news (noticias falsas) que ha empleado repetidamente al reaccionar ante preguntas incómodas de la prensa, a menudo acompañado por términos ofensivos.
«Me enorgullece anunciar que, con efecto inmediato, prohibido las noticias falsas CNN, MS NOW (que recientemente cambiaron su nombre de MSNBC por falta de audiencia y credibilidad), y Politico … desde la Casa Blanca como resultado de su constante ‘informe’ de NOTICIAS FALSAS!», dijo Trump en un comunicado en su plataforma de redes sociales Truth Social.
Según el mandatario, Politico recibió «una suscripción ilegal y ridícula de ocho millones de dólares» del Gobierno de Estados Unidos durante el mandato de Joe Biden para mantenerlos «vivos».
«¡Me parece corrupción!», señaló el jefe de la Casa Blanca al comentar esa información.
«Los medios no deberían poder escribir o informar constantemente sobre FICCIÓN y MENTIRAS cuando cubren al presidente de Estados Unidos, la Administración Trump o los Estados Unidos de América. Otros medios de comunicación de noticias falsas seguirán», agregó Trump en una amenaza clara a otros medios de comunicación.
Todo esto ocurre mientras el mandatario ha convertido a su plataforma Truth Social no solo en un medio de propaganda al que instituciones, fact-checkers como PolitiFact y expertos independientes le señalan sesgos políticos, desinformación y amplificación de noticias engañosas.
No solo lo ha empleado para influir y condicionar negociaciones políticas, sino, incluso, para promocionar desde su posición a empresas en las que tiene acciones o intereses y monetizar acceso privilegiado a información desde su cargo presidencial, pese al conflicto de intereses que ello implica.
Asociación de Corresponsales sobre paso de Trump: afecta el derecho de los estadounidenses
En un comunicado en X, la Asociación de Corresponsales de la Casa Blanca (WHCA) calificó el veto como una «prohibición a la prensa libre» y recordó que la Constitución estadounidense protege la libertad de prensa frente a la interferencia del Gobierno.
«El presidente lo dijo claramente en el Despacho Oval, describiendo su propia acción prevista como una prohibición a la prensa libre», afirmó la presidenta de la WHCA, Jacqui Heinrich.
Heinrich enfatizó que esa protección «no depende de si al presidente le gusta la cobertura de una organización de noticias, está de acuerdo con sus informaciones o aprueba las preguntas que hacen sus periodistas».
En el comunicado de la WHCA se subraya que la cuestión trasciende los derechos de los periodistas y afecta el derecho de los estadounidenses a recibir información «completa e independiente» sobre las actividades y decisiones de quien ocupa la Presidencia de la nación.
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Retroceso en libertad de prensa con Trump: AP, medios críticos y prensa extranjera
El ataque contra CNN, MS Now y Politico llega luego de que Trump y la Comisión Federal de Comunicaciones amenazaran a los medios que desarrollaban una cobertura crítica de la guerra en Irán. La ofensiva no comenzó ahora: al inicio de su segundo mandato, el magnate republicano restringió el acceso de la agencia Associated Press (AP) a algunos actos en la Casa Blanca por negarse a usar el nombre Gulf of America [de Estados Unidos]» para referirse al golfo de México.
Trump ha mantenido históricamente una relación tensa con la prensa cuestionadora, a la que acusa de mentir de forma recurrente.
El mandatario ha insultado públicamente a reporteros, estrangulado financieramente a NPR, PBS y otras emisoras públicas y ha presentado demandas millonarias contra medios de comunicación como The New York Times o The Wall Street Journal, lo que organizaciones defensoras de la libertad de prensa ven como un intento de censura, mientras promueve e invita a la Casa Blanca y eventos oficiales a blogueros, youtubers e influencers del ecosistema MAGA y sectores afines a su política.
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En julio pasado, el Comité para la Protección de los Periodistas (CPJ, inglés) condenó enérgicamente la decisión de la Administración Trump de imponer nuevas restricciones de visado a corresponsales internacionales, «abandonando una política de décadas que permitía a periodistas extranjeros informar desde Estados Unidos sin temor a que su estatus de visado pudiera ser utilizado como arma en su contra».
«Bajo estas restricciones, la Administración Trump ha procedido a —una vez más— negar el acceso basándose en su supervisión individual de los reportajes de un periodista», dijo José Zamora, director regional del CPJ para las Américas.
«Esta es la última escalada documentada por CPJ, siguiendo un patrón de violaciones profundamente preocupantes de la libertad de prensa por parte de esta Administración. Es el comportamiento de una democracia en retroceso, no la vanguardia internacional de la libertad de expresión», agregó.
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El mismo mes de julio, al abordar la situación en las Américas, la Sociedad Interamericana de Prensa (SIP) señaló que Estados Unidos muestra señales preocupantes que podrían afectar el ejercicio del periodismo y el acceso a la información independiente, como ocurre con la normalización de prácticas que afectan la labor periodística y podrían servir de precedente para otros Gobiernos.
Durante una conferencia, el director ejecutivo de la organización afirmó que en algunos países de la región la persecución contra la prensa ocurre de manera directa y violenta. «Y debemos decirlo con claridad: Estados Unidos no está al margen de esta tendencia. La situación de la libertad de prensa en este país reviste gravedad».
En abril, en su Clasificación Mundial de la Libertad de Prensa, Reporteros Sin Fronteras (RSF) advertía que «el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ha convertido los ataques contra la prensa y los periodistas en una práctica sistemática, lo que ha relegado al país al puesto 64, siete menos que el año pasado».
Este mes de septiembre, un nuevo estudio ha incidido en la situación de la prensa y la libertad de expresión en EE.UU. bajo la Administración Trump.
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El informe internacional «The Global State of Democracy 2026: Democracy in an Age of Conflict«, publicado el 15 de septiembre por el Instituto Internacional para la Democracia y la Asistencia Electoral (International IDEA, con sede en Estocolmo), advierte que varios de sus principales indicadores, desde la libertad de prensa hasta la independencia judicial, cayeron a sus niveles más bajos desde que comenzaron los registros hace medio siglo.
El estudio analiza información de 174 países desde 1975 y señala a Estados Unidos como uno de los casos más destacados dentro de una tendencia global de debilitamiento democrático.
El nuevo reporte de International IDEA señala la concentración de poder en el Ejecutivo durante el segundo mandato de Trump. Según la institución, el rápido deterioro estadounidense tiene consecuencias que exceden sus fronteras y afectan también al sistema internacional.
En ese contexto, resaltan, junto a los ataques personales de Trump a periodistas, mayormente mujeres, la politización de agencias federales apartidarias e instancias judiciales, los intentos de limitar el acceso al voto, la cancelación de shows críticos como el de Jimmy Kimmel y la censura contra actores, actrices y otros artistas por sus posiciones de denuncia frente al genocidio de Israel en Gaza, una tendencia cuyo episodio más reciente involucró a Ed Sheeran y el rapero Macklemore.




