Trump retrocede: elimina aranceles del 40% a productos brasileños tras diálogo con Lula

Lula celebró con entusiasmo el anuncio y afirmó: “Hoy estoy feliz porque el presidente Trump ya empezó a reducir algunos de los aranceles que había aplicado a ciertos productos brasileños”.

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El cambio de postura de Estados Unidos también busca estabilizar su comercio exterior, afectado desde agosto por una caída del 5,1%. Foto: EFE


21 de noviembre de 2025 Hora: 15:12

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El Gobierno de Estados Unidos anunció la eliminación inmediata del arancel adicional del 40% que desde agosto se aplicaba a productos brasileños como carne, café, frutas tropicales, especias y minerales.

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La decisión se formalizó mediante una nueva orden ejecutiva firmada por el presidente Donald Trump y publicada en el sitio web de la Casa Blanca, con carácter retroactivo al 13 de noviembre, un gesto que representa un notable giro en la política comercial estadounidense hacia Brasil.

La Casa Blanca justificó la medida afirmando que el cambio se deriva de “avances iniciales” en las negociaciones bilaterales iniciadas el 6 de octubre durante una llamada telefónica entre Trump y el presidente Luiz Inácio Lula da Silva, que luego se consolidaron con la conversación presencial que ambos mantuvieron en Malasia durante la cumbre de la ASEAN.

Desde São Paulo, Lula celebró con entusiasmo el anuncio, afirmando durante la inauguración del Salón Internacional del Automóvil que “hoy estoy feliz porque el presidente Trump ya empezó a reducir algunos de los aranceles que había aplicado a ciertos productos brasileños”. El mandatario recordó además que optó por la prudencia cuando Trump impuso los recargos, señalando que no toma decisiones “con 39 grados de fiebre”, y reivindicó el diálogo como vía para resolver diferencias entre ambos países.

La Cancillería brasileña también se declaró dispuesta a continuar negociaciones para lograr la retirada total de los aranceles aún vigentes, destacando que las relaciones bilaterales mantienen más de dos siglos de cooperación diplomática.

Según el documento oficial, las importaciones brasileñas afectadas ya no representan, en opinión de Washington, un riesgo para la seguridad nacional de Estados Unidos. La orden también autoriza a la aduana estadounidense a reembolsar los aranceles ya pagados para todos los productos exentos que hayan ingresado al país desde el 13 de noviembre.

La decisión se produce en medio de un fuerte malestar interno en Estados Unidos por el encarecimiento de productos básicos. Los precios del café molido subieron casi 20%, la carne de res aumentó 14% y los plátanos se encarecieron en un 7%, mientras la inflación se mantiene por encima del 3% anual y el desempleo se ubica en 4,3%.

Este escenario ha golpeado la popularidad de Trump en su retorno a la Casa Blanca, un desgaste que se vio reflejado en recientes elecciones locales donde los demócratas obtuvieron importantes victorias. Según una encuesta del instituto Ipsos, el 59% de los estadounidenses culpa a Trump del aumento de los precios, un dato que habría pesado directamente sobre esta marcha atrás.

La imposición de los aranceles por parte de Trump respondió originalmente al clima político brasileño tras la condena del expresidente Jair Bolsonaro a 27 años de prisión por intento de golpe de Estado. Washington consideró entonces que lo ocurrido constituía una amenaza “inusual y extraordinaria”, lo que inauguró una crisis diplomática inédita entre ambos Gobiernos.

El conflicto se agravó cuando el diputado Eduardo Bolsonaro mantuvo encuentros con representantes de la Casa Blanca para promover sanciones contra su propio país, lo que tensó aún más el escenario político y comercial.

El cambio de postura de Estados Unidos también busca estabilizar su comercio exterior, afectado desde agosto por una caída del 5,1% en las importaciones de bienes y servicios, especialmente productos agrícolas e insumos industriales.

Las empresas estadounidenses, que habían acumulado grandes inventarios antes de la entrada en vigor de los aranceles, comenzaron a traspasar los costos a los consumidores, lo que agravó la percepción pública de crisis económica.

Paralelamente, la política arancelaria de Trump enfrenta un desafío jurídico en la Corte Suprema, que evalúa si el Presidente actuó dentro de los límites de sus facultades legales; un fallo en contra podría forzar aún más retrocesos.

Autor: teleSUR-cc-JDO

Fuente: Agencias