El sabor de la memoria: Mariana Castillo sobre el Día de muertos

La escritora e investigadora que documenta cómo la comida mexicana guarda la identidad, el duelo y la esperanza de un pueblo que celebra a sus muertos comiendo con ellos.

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Castillo Hernández nos recuerda que el verdadero corazón de la fiesta late en las casas, en las comunidades, en el gesto colectivo de cocinar para quien ya no está. Foto: Captura de video


2 de noviembre de 2026 Hora: 01:21

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Tamales que hablan del territorio, panes que viajan a Estados Unidos cargados de nostalgia, y ofrendas donde no falta el maíz de la cosecha. En esta charla, Mariana Castillo Hernández —coautora de Día de Muertos, recetas y tradiciones— nos explica por qué en México la muerte se celebra con sabor, humor y una resistencia cultural que se cocina a fuego lento.

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Hay quienes estudian la muerte desde la filosofía; Mariana Castillo Hernández la entiende desde la cocina. Escritora e investigadora, ha dedicado buena parte de su trabajo a explorar esa íntima relación entre alimentación, memoria e identidad que en México alcanza su expresión más vibrante cada primero y dos de noviembre.

Es coautora de Día de Muertos, recetas y tradiciones, publicado por Editorial Larousse y reconocido en los Gourmand World Cookbook Awards 2023, un libro que recorre las mesas, los panteones y los corazones de las familias mexicanas para demostrar que una ofrenda no es decoración: es memoria comestible. También es editora de Milpa Gráfica, una obra dedicada a los maíces nativos y a los saberes agrícolas de México, ese territorio vivo del que nacen los tamales, los atoles y hasta el cacao que se deposita en los altares.

En conversación con la periodista Aissa García, en el programa «Latinoamérica: cultura y devoción» relató lo que ha sido su tránsito por la investaigación y su trabajo sobre cómo las familias mexicanas viven y conservan las tradiciones más cercanas del Día de muertos. Por eso su mirada es indispensable en estos días: mientras los desfiles llenan las calles de Catrinas espectaculares, Castillo Hernández nos recuerda que el verdadero corazón de la fiesta late en las casas, en las comunidades, en el gesto colectivo de cocinar para quien ya no está. En esta conversación hablamos de resistencia, de dulces que saben más allá, de maíces cuidados con devoción y de por qué, en el fondo, todos nos preparamos para volver a encontrarnos alrededor de una mesa.

Esto fue lo que nos contó.

Entrevista íntegra:

Aissa García. ¿Por qué los mexicanos han convertido la muerte en una expresión, llena de color, de humor y de creatividad?. En tus investigaciones con familias mexicanas, justamente, ¿qué has descubierto sobre la diferencia entre la celebración que vemos en las calles y la celebración que hay dentro de las casas? ¿Tú pones altar?

Mariana Castillo Hernández. Sí, justo. De hecho, es también de mis fiestas preferidas.

Ahí es un placer estar aquí con ustedes conversando. Ya somos dos. De verdad, la espero.

Es como mi Navidad. De hecho, yo prefiero estos días que la Navidad. Yo también.

Y pues, para empezar, la pregunta que me haces es muy importante porque la representación de la muerte está presente en nuestra cultura desde épocas mesoamericanas y vemos los cambios y por eso es que es tan arraigada, porque no es algo que sea ajeno. Y en las calles, bueno, ahorita vemos también diversas representaciones de desfiles que ahora son más contemporáneos, pero lo importante también de esta fecha es que hay que recordar que sucede en los altares y en las ofrendas íntimas. No importa si es un altar pequeño, que solo tiene una vela, unas cuantas flores, porque también es costoso poner un altar.

Aissa García. Hay flores naturales, la de Cempasúchil y no naturales. Hay de plástico, de todo tipo.

Mariana Castillo Hernández. Sí, de todo. Pero lo importante aquí, y hay que recordarlo, porque eso en tiempos donde la comercialización de la fiesta también ha cambiado y ya seguro conversaremos de eso, es que lo importante es que una ofrenda se dedica a alguien, se dedica a una persona que ya no está. O a unas personas. Es como tal cual, muy importante para las familias y también en los espacios son una parte que también se retoma para que recordemos el valor de la memoria.

Eso es lo más importante de este festejo.

Aissa García. Detrás de ese amor, sobre todo en las calaveritas que son escritas, hay una relación muy interesante con la muerte. Mi pregunta es, ¿por qué aquí en México, podemos burlarnos de la muerte e incluso escribir versos imaginando nuestra propia muerte? ¿Qué pasa?

Mariana Castillo Hernández. Yo te diría que justo desde la creación misma, por ejemplo, de la Catrina y las calaveritas, que José Guadalupe Posada sabía que a pesar de que sí nos reímos también es una forma de sostener la realidad tan desigual, tan compleja. Entonces, pienso que eso se mantiene todavía hoy en día y, por ejemplo, se veía hoy todas las manifestaciones a lo largo del país y hay una Catrina disconforme que pusieron justo en el Zócalo de Puebla, las Madres Buscadoras, está también la Catrina. Eso es México.

México está este contraste donde sí nos reímos, pero también todo el tiempo este duelo también habla de la justicia. Entonces, eso está presente desde siempre en este personaje y pues también está la que puso Organización Yeca, que es una Catrina trans, porque también está hablando de todos los cambios sociales. Entonces, a mí me encanta ver lo que va pasando cada año y documentando cómo van cambiando los escritos, cómo van cambiando las nuevas manifestaciones alrededor de esto.

Cómo que se van acoplando. Siempre, siempre se van acoplando. De hecho, pues también tenemos la presencia, bueno, Juan Rulfo como un escritor importantísimo, también tiene esta presencia donde hay como pasajes muy duros, pero también tienes este juego todo el tiempo del lenguaje donde pues la muerte está presente ahí siempre.

Aissa García. El tema del perdón. ¿Qué diferencia hay entre una tradición como esta que conserva su sentido comunitario, por lo que tú estás contando, y una que termina convertida solamente en un objeto comercial?

Mariana Castillo Hernández. Ese es un tema que me interesa mucho y justo el libro Día de Muertos, Recetas y Tradiciones, busca que no se deje de ver a la fiesta como, por un lado, que se despoje a la fiesta de su sentido original, que es la memoria y la trascendencia en comunidad. Esa es la primera cosa. Y la segunda, a partir de la patrimonialización de la fiesta, pues vimos cómo tenía los reflectores encima de estos nuevos desfiles que hoy en día existen, pues bueno, ahí están, pero en realidad la fiesta tiene un sentido comunitario importantísimo. Hace rato te hablaba del comercio. En los pueblos todo se mueve alrededor de la fiesta porque el sentido original de las ofrendas tiene que ver con los cultivos.

Hace rato que mencionabas justo la importancia de los maízes nativos. La mayoría de las ofrendas que hay en las diferentes zonas de pueblos originarios y pueblos rurales, pueblos agrícolas y ciudades, pues está presente los cultivos de la temporada. O sea, no hay ofrenda que no tenga presente los cultivos de la temporada.

Están siempre ahí presentes cañas, mandarinas, maízes, frijoles, cacao, incluso en la zona del sureste tabasqueño. Entonces, pues es muy importante verlo desde ahí. Oye, Mariana, ¿dónde podemos comprar tu libro? El libro se puede comprar en la mayoría de las librerías de México.

También pueden entrar a la página del librero y las redes de El Aruz. Y también creo que está presente en Amazon, según tengo entendido, porque el libro salió hace ya algunos años. Pero justo todavía hay algunos ejemplares por ahí.

Aissa García. ¿Qué significa para una comunidad migrante conservar sus tradiciones y compartirlas con personas de otras culturas? Todo Washington estaba viendo a las catrinas mexicanas desfilar. Es importantísimo, además también hay que recordar que la cuestión cultural pues se mantiene gracias a los rituales. Entonces tú imagínate estar fuera de casa y buscar a tu comunidad para justamente seguir celebrando eso que te conecta con tus orígenes.

Mariana Castillo Hernández. Justo en el libro (Día de muertos) tenemos una historia muy hermosa de la familia. La familia Barragán Ortega, ellos hacen para esta temporada solamente muchísimo pan de muertos, el de yema en Miahuatlán de Porfirio Díaz y de verdad la mayoría de ese pan se va para los Estados Unidos porque también muchas comunidades migrantes de los diferentes estados, Guerrero, Puebla, Oaxaca, Tabasco, pues tienen familiares que justo trabajan al otro lado. Entonces imagínate tú lo importante que es para esas familias tener un pan que viene desde el lugar donde, no solo hicieron ellos, pero hasta sus abuelos y de ahí tienen como su origen. Entonces es algo muy importante.

Aissa García. Porque el pan de muertos está en las ofrendas, en todos los altares, en los panteones y también en la mesa del mexicano.

Mariana Castillo Hernández. Sí, totalmente y de hecho los tamales. O sea, hacer tamales es esta actividad que incluso fuera de México sigue siendo algo que conecta a las personas.

De verdad es todo un ritual hasta también algo que calma los ánimos ante cómo están las situaciones mundiales. Entonces creo que es algo importante siempre pensar en la cuestión social alrededor de los alimentos.

Aissa García. Y tú Mariana, ¿qué opinas? ¿Esta especie de internacionalización del día de muertos ayuda a enriquecerlo o puede llegar a desdibujarlos?

Mariana Castillo Hernández. Pienso que hay que estar siempre como atento a que pues las tradiciones siempre son cambiantes. Si hay algo que está vivo es la cultura. Yo creo que el meollo del asunto está en entender de dónde viene esa ofrenda o de dónde viene esa manifestación. Si es algo que va a comercializar por comercializar, es donde ahí pierde totalmente, se le despoja de su sentido original. Creo que eso es importante, que siga siendo comunitario de las personas, que es algo que también implica reciprocidad, que entendemos que también esto genera economía, pero pues también hay muchos actores ahorita turísticos, gubernamentales y de muchas índoles que pues si despojan a las comunidades de sus tradiciones, de sus elementos, pues para justo vender. Entonces creo que aquí siempre hay que estar pendiente al sentido de quién está ofreciendo eso que están ofreciendo y pues siempre recordar que todo esto está vivo y nos va cambiando y va cambiando siempre. Además participamos en estos cambios definitivamente.

Aissa García. ¿Qué nos dice esta comparación sobre las distintas formas en que las sociedades representan la muerte.

Mariana Castillo Hernández. Pues pienso que es importante porque a nivel humano nos importa pues qué va a pasar después, qué pasa con nuestro, somos efímeros. Entonces el duelo es también de las experiencias más transformadoras en la vida de las personas. ¿Por qué? Porque extrañamos lo que no está y también nos preguntamos qué va a pasar después.

Entonces esta fiesta también tiene esa representatividad en la cual recordamos y también en la cual tenemos la esperanza de que nos vamos a volver a encontrar, primero para compartir la comida, lo cual a mí me parece bellísimo. O sea, no nos vamos a reunir para otra cosa, sino para comer juntos, para recordar momentos especiales y creo que desde ahí también hay pues toda esta significancia de lo entrañable que es repensar todo lo que significa un duelo, más allá de sólo la tristeza que sí es profunda. Más allá de lo emocional. Entonces creo que desde ese lugar hay que pensar en todos los matices que representa a la muerte.

Aissa García. ¿Qué similitudes tú encuentras entre las diferentes prácticas y celebraciones de Día de Muerte.

Mariana Castillo Hernández. Pienso que es bien interesante que siempre está presente esto de ofrendar algo y las flores han sido desde tiempos antiguos algo que a las personas nos importa darle a los demás. La parte también de la luz, algo que guíe a las almas por su camino también es algo que está muy presente y la parte de los alimentos. Hay fiestas en otras partes como China, en Madagascar, en Japón, donde también se les ofrenda comida. Entonces también pensamos también y con este orgullo nacionalista que caracteriza a México, que siempre está ahí de ¿nosotros somos los únicos?, no, en realidad hay muchísimas culturas que también ofrendan comida en diferentes fechas porque no todas son, no coinciden con octubre y noviembre, pero también está esta parte muy presente de ofrecer algo de comer porque también el alimento pues es lo que sostiene la vida. Entonces entender eso me parece importantísimo.

Aissa García. ¿Por qué conservar estas ceremonias tan bellas, las recetas y los saberes heredados, puede convertirse en una forma de resistencia cultural? Como tu propio libro también lo es, porque hablas también de esas recetas.

Mariana Castillo Hernández. Sí, me encanta la palabra resistencia justo habla, ante todos los cambios, ante toda la industrialización en los alimentos en especial, el justo conservar esas recetas que han sido parte de las familias, parte de los pueblos, es una manera también de conservar la identidad, y por eso en el libro nosotros quisimos hablar de atoles y de tamales, porque si bien por ejemplo el pan de muertos se ha convertido en un alimento incluso ahora transformado en este fenómeno. Y es símbolo. Es símbolo, pero en la gourmetización este pan se ha transformado mucho, ha cambiado y está bien porque la cocina cambia, pero los tamales y los atoles siguen hablando del territorio, siguen siendo recetas que se hacen de manera colectiva.

Aissa García. Pero los tamales, perdón, y los atoles los encuentras en cualquier esquina en las mañanas también.

Mariana Castillo Hernández. Sí, y justo aquí está la diferencia entre esos alimentos cotidianos, pero también los rituales, porque algo que justo retratamos es que no haces, por ejemplo, en la mañana tú encuentras un tamal verde porque es el cotidiano, pero en cambio en las ofrendas tú preparas tamales distintos, preparas otro tipo de alimentos porque justo son alimentos rituales, alimentos simbólicos, alimentos que tienen otra significancia diferente a lo que haces de manera cotidiana, entonces desde ahí es muy importante justo pensar también en cómo la ceremonia es una manera importantísima de resistencia.

Aissa García. ¿Hay similitudes definitivamente o no?

Mariana Castillo Hernández. Sí, sí hay. Sí las hay. Por ejemplo, esta parte de que la comida tiene que ser comida olorosa para que las personas que vienen del más allá pues les guste, sea algo como que seductor, incluso la comida caliente, la comida humeante. Y también algo importante es la comida dulce, ¿no? Justamente hay varias historias. Hay tamales dulces. Hay tamales dulces, tamales salados, pero lo que justo me llamaba la atención y eso es algo que sucede en muchas culturas, son los dulces especializados para la época, ¿no? Que ahí también tenemos una variedad impresionante y es muy importante porque además varias familias ahí en el libro vienen y me encanta, me decían que justo es porque en el más allá todo te sabe más. Entonces hay que hacer que esto, ¿no? Justo tenga un sabor todavía más intenso, ¿no? Están estos sabores muy azucarados, muy salados y por otro lado también muy picantes, ¿no? Sobre todo en la cultura, en las culturas diferentes alimentarias en México, la presencia del picante está ahí, ¿no? Y tiene que ser parte del alimento.

Aissa García. ¿Y tú qué opinas, Mariana? Los del Salvador tomaron parte de las tradiciones mexicanas o los mexicanos tomamos de otros países de Centroamérica o de América.

Mariana Castillo Hernández. Sí, justo que creo en este sentido y sobre todo hablando de orígenes mesoamericanos, pues compartimos orígenes culturales, ¿no? Antes de que las divisiones fueran geográficas, políticas, fueron culturales, entonces también mucho lo determina, pues por un lado la geografía, la cultura, el ambiente y lo que hay alrededor, ¿no? Entonces ese lugar también y también hay que entender que estas celebraciones pues también se han ido hermanando de manera totalmente ultramada, y la culturación funciona así, ¿no? O sea, de repente tenemos o pensamos que no tenemos relación con los países vecinos, pero al revés, sabemos que en Latinoamérica esta relación es muy cercana, entonces desde ahí también las celebraciones a las personas difuntas, pues mucho también tiene que ver con pueblos originarios, también la presencia de pueblos originarios no hay que olvidarla en la relación con las fiestas relacionadas a las personas difuntas, que si bien está esta parte también de las religiones católicas, la parte de cómo los pueblos originarios celebran es importante analizarlo y por eso no hay una única manera de celebrarlo.

Yo creo que si algo encontré a lo largo de la investigación fue entender que la diversidad es la única vía para entender estas celebraciones a las personas difuntas, tanto en la comida como en las decoraciones, como te decía, en los elementos cercanos, que si bien puede haber similitudes, por ejemplo, mucho aquí en México hay los niveles en la ofrenda, hay algunas que sí tienen niveles, hay otras que no, hay otras que son a ras de piso y lo que importa es que tanto se junta por las ofrendas que también la gente vecina va a llevar, en otras no sucede nada más que un pequeño altar en la casa y sucede todo en los panteones, como vemos, algunos suceden de día, otros suceden de noche, entonces te digo, lo que más existe es la diversidad, no hay manera de homologar ni de generalizar.

Aissa García. ¿Cómo se relacionan las celebraciones de los difuntos con los ciclos agrícolas y el cultivo del maíz?

Mariana Castillo Hernández. Es importantísimo porque las fiestas a las personas difuntas es el cierre del ciclo entero, si bien depende mucho del tipo de temporal que sea ese maizal o esa milpa, si bien empiezan algunas en febrero, otras dependen en marzo, dependiendo también el tema de las lluvias, todo el tema de octubre, septiembre empiezan los primeros celotes, se guardan esos maíces más especiales, las hojas, porque también aquí hay que entender que los tamales presentes pueden ser con hoja de milpa, con hoja de elote, con diferentes, pero se guarda lo más especial de esa cosecha justo para dársela a las personas que queremos, o sea no se usa, a veces digo, sabemos que el tema de la industrialización está ahí, se utilizan otras masas, pero las familias justo de los pueblos que siembran, si tienen un interés especial en que sea este tipo de maíz, cuidado para ese tamal, es decir, ese lo guardan, si no hubo mucho maíz, se guarda ese que es muy cuidado para ofrendar ese tipo de alimentos preparados con esos maíces, calabazas, también pues todo lo que implica la milpa, el frijol, también quienes tienen frijol, y hasta el cacao, porque a veces no se sabe que no sólo es esta triada mesoamericana de quelite, frijol, maíz, sino también está presente el cacao en algunas zonas del país y eso también se pone en la ofrenda, entonces no hay manera de nuevo de quitar al medioambiente, al territorio de las ofrendas, los panes que hace rato hablaban, pues aquí en México tenemos panes antropomorfos, panes homórfos, panes que reflejan el medioambiente, entonces también esto es importante siempre observarlo.

Al final de esta conversación, queda claro que para Mariana Castillo Hernández el Día de Muertos no es un espectáculo, sino un acto de amor cotidiano. Entre sus palabras resuena una verdad sencilla y profunda: mientras el mundo debate entre la comercialización y la autenticidad, las familias mexicanas siguen guardando el mejor maíz de la cosecha para el tamal de la ofrenda, siguen enviando pan de yema a los hijos que migraron, siguen prefiriendo el humo del atole sobre cualquier escenario.

Su trabajo —y su vida— nos recuerda que la muerte en México no es un final, sino una invitación a sentarse a la mesa. Que el duelo puede ser luminoso si se comparte con una comida caliente, y que la resistencia cultural a veces se parece mucho a una abuela moliendo maíz, a un vecino llegando con flores, a una comunidad entera cocinando para que, por un día, los que se fueron vuelvan a estar presentes. Porque al final, como dice ella, nos preparamos para volvernos a encontrar. Y qué mejor lugar para el reencuentro que la cocina, donde todo sabe más, donde todo huele a memoria. 

Autor: teleSUR - Emily Caro Bracho

Fuente: telesurtv videos