Rechazo a centros de datos inquieta al mercado de la IA en EE. UU
Una victoria demócrata el 3 de noviembre podría ralentizar una expansión de los centros de datos. Se calcula para 2027 los gastos vinculados con estos centros y la IA superará el billón de dólares.
Centro de datos. Foto EFE
22 de octubre de 2026 Hora: 16:36
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La oposición pública a los centros de datos inquieta a los inversores de inteligencia artificial en Estados Unidos, donde las elecciones del 3 de noviembre podrían frenar el ritmo de una expansión multimillonaria.
El mercado de valores de Estados Unidos acaba de cumplir cuatro años de alza sostenida y la inteligencia artificial es el motor de esa tendencia. Alphabet y Amazon vuelcan sumas colosales a la construcción de centros de datos, una infraestructura que sostiene las utilidades de las grandes tecnológicas. Ese entusiasmo choca ahora con un obstáculo creciente, el rechazo de la propia población.
Los inversores calculan, que para 2027 el gasto en centros de datos y otros equipos vinculados a la IA superará el billón de dólares. La magnitud de esa cifra explica la sensibilidad de Wall Street ante cualquier señal que amenace el ritmo de desarrollo.
A medida que proliferan los complejos masivos, muchos estadounidenses recelan de la presión sobre el ambiente, del impacto en el costo de la energía y de la tecnología en sí. «Este es, y se ha convertido en, un tema muy tangible», afirmó Christopher Gannatti, director de inversiones en Estados Unidos de WisdomTree.
Desde el lanzamiento de ChatGPT en noviembre de 2022, «la señal clave para el mercado ha sido cuánto dinero están gastando estas cinco o seis grandes empresas» en centros de datos, agregó. Una pausa en ese desembolso equivaldría, en la práctica, a una pausa en el repunte bursátil.
Los operadores apostaron por una expansión sin pausa y cualquier duda sobre su continuidad provoca movimientos bruscos en las cotizaciones. Varios segmentos del sector tropezaron en las últimas semanas por los temores de deuda centrados en CoreWeave, firma de computación en la nube. Las elecciones del 3 de noviembre concentran ahora la mirada.
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Según especialistas del mercado, una victoria demócrata en ambas cámaras, que arrebataría el control del Congreso al Partido Republicano del presidente Donald Trump, constituye la principal amenaza ligada a la IA en estos comicios. Las operaciones en las plataformas de pronóstico Kalshi y Polymarket apuntan como desenlace más probable a una mayoría demócrata en el Senado y en la Cámara de Representantes.
Los analistas se muestran escépticos ante la posibilidad de que una ley nacional paralice de manera significativa la construcción de esos complejos. Lo que sí anticipan es que un liderazgo demócrata en ambas cámaras propiciaría un aumento de audiencias e investigaciones sobre la IA y su expansión.
Las elecciones estatales y locales pesan tanto como las nacionales. Allí esas instalaciones se convirtieron en cuestiones decisivas y las autoridades locales también definen el ritmo de los permisos.
El rechazo no es puramente partidista, los votantes republicanos expresan sus propias reservas, aunque la oposición resulta más firme entre los demócratas.
Un sondeo de Reuters/Ipsos difundido este mes reveló que el 69% de los demócratas registrados respalda límites a la edificación de esos complejos, frente al 43% de los republicanos.
Aun con una victoria demócrata contundente, los analistas dudan que una norma capaz de frenar de verdad la expansión se convierta en ley. Trump, defensor de la IA, probablemente la bloquearía, sostuvo Matt Gertken, estratega geopolítico jefe de BCA Research. «El proyecto de ley que se va a aprobar, y el que Trump está dispuesto a firmar, será un proyecto de ley de regulación de la IA, pero probablemente no frenará en seco la inversión de capital ni la construcción», advirtió.
El pulso se definirá en los próximos meses, entre el gasto récord de las tecnológicas y una resistencia social que ya se mide en las urnas locales. La señal decisiva seguirá siendo cuánto invierten las grandes empresas y si el rechazo público alcanza para alterar esos planes.
Autor: Emily Caro
Fuente: TeleSUR




