El PT oficializa candidatura de Lula a la Presidencia por un Brasil más justo y soberano
Lula es favorito en encuestas, con un programa que sigue apostando por un Brasil de crecimiento económico y reducción de desigualdades. Enfrenta no solo a Bolsonaro, sino al eje de la ultraderecha regional.
“Por primera vez desde 1989, cuando las elecciones volvieron a ser directas, los siete partidos del campo progresista se han unido en torno al mismo nombre en unas elecciones presidenciales desde la primera vuelta”, destacó el PT en una publicación anunciando la jornada de este domingo 2 de agosto de 2026. Foto: @LulaOficial.
2 de agosto de 2026 Hora: 03:08
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La Convención Nacional del Partido de los Trabajadores (PT) de Brasil oficializará este domingo la candidatura del presidente Luiz Inácio Lula da Silva para los comicios de octubre próximo, buscando su cuarto mandato en el Palacio de Planalto como favorito en las encuestas, pero con la sombra de la injerencia de EE.UU. y la articulación de la ultraderecha regional, que ya rodeó elecciones recientes en la región como las de Honduras, Perú y Colombia.
La convención y la proclamación tendrán lugar en la mañana de este domingo en el Expocenter Norte, en São Paulo. Lula repite la fórmula de 2022 con Geraldo Alckmin en la vicepresidencia.
“Por primera vez desde 1989, cuando las elecciones volvieron a ser directas, los siete partidos del campo progresista se han unido en torno al mismo nombre en unas elecciones presidenciales desde la primera vuelta”, destacó el PT en una publicación anunciando la jornada dominical.
Además del PT, PCdoB y PV, que forman parte de la Federación Brasileña de la Esperanza, el PSOL, Rede, PSB y PDT formarán la base de apoyo para la carrera por el cuarto mandato del único brasileño elegido tres veces por voto popular, gobernando en los períodos 2003-2007, 2007-2011 y desde 2023.
«Este es un momento histórico para el PT y para Brasil. En los últimos años, los Gobiernos de Lula y Alckmin han recuperado la economía, reforzado las políticas sociales, vuelto a generar empleo y devuelto a Brasil el respeto internacional. Ahora, queremos ir más allá”, declaró el presidente del PT, Edinho Silva.
“Nuestro compromiso es construir el Brasil del futuro: un país aún más desarrollado, más justo, con más oportunidades para todos, donde el crecimiento económico vaya de la mano con la reducción de desigualdades», añadió.
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Éden Valadares, secretario nacional de comunicación del PT, destacó que la convención es un momento importante de unidad no solo de la izquierda, sino del campo democrático y de las fuerzas sociales que apoyan la democracia, la soberanía y la justicia social en el gigante sudamericano.
«La línea principal, la columna vertebral del evento, es la defensa del crecimiento económico con inclusión y desarrollo social, además de la defensa de la soberanía, independencia y autonomía de Brasil. Es una gran celebración a favor de Brasil», afirmó.
Entre los invitados a la convención de este domingo hay gobernadores, senadores y diputados federales en cargo, así como candidatos de la mayoría de los 26 estados y el Distrito Federal.
El PT ha confirmado que el evento se retransmitirá en directo por los canales oficiales del presidente Lula y del partido en redes sociales, y que entre los asistentes estarán el exministro de Finanzas Fernando Haddad, candidato a la gobernación de São Paulo; los actuales gobernadores Elmano de Freitas (Ceará), Jerônimo Rodrigues (Bahía) y Rafael Fonteles (Piauí), y la gobernadora Fátima Bezerra (Rio Grande do Norte).
En los últimos meses, las encuestas han mostrado al líder progresista como favorito en la carrera por la reelección.
Una de las más recientes, de AtlasIntel/Bloomberg, publicada el miércoles último, indica que Lula obtendría un 49.2% de los votos en una segunda vuelta, mientras que el ultraderechista Flavio Bolsonaro tendría un 42.9%. La diferencia marca un aumento respecto a junio, cuando el actual presidente recibía 48.8% frente al 42.3% del senador hijo del expresidente golpista Jair Bolsonaro.
Según el sondeo, desarrollado entre el 22 y el 27 de julio, con una muestra de 5.000 personas en el territorio nacional, en la primera vuelta Lula lideraría con 44.9% de los votos, seguido de Bolsonaro (35.8%), mientras que otros tres candidatos quedarían con entre el 7.8% (el empresario Renan Santos, del partido libertario Misión), 3.1% (Ronaldo Caiado, Partido Social Democrático) y 2.8% (Romeu Zema, Partido Novo, derecha).
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«No quiero ayuda externa»: Lula alerta sobre injerencia
«Mientras viva, la extrema derecha no volverá a gobernar este país», afirmó Lula da Silva el viernes durante la convención del PT en Ceará, que confirmó la candidatura a la reelección del gobernador Elmano de Freitas.
Lula aludió a las manifestaciones de apoyo del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, y del presidente de Argentina, Javier Milei, al candidato del Partido Liberal (extrema derecha), Flávio Bolsonaro.
El libertario y prosionista presidente argentino generó un choque diplomático entre Buenos Aires y Brasilia por las ofensivas afirmaciones durante el acto de proclamación de Bolsonaro, el 25 de julio, en el cual hicieron presencia vía vídeo el exmandatario Jair Bolsonaro (mediante IA) y el primer ministro Benjamin Netanyahu.
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«Si Trump quiere venir, que venga. Si quieres que venga Milei, que venga. Venga quien quiera», dijo Lula respecto a las expresiones y posibles maniobras externas para apoyar al candidato del PL y subrayó: «No quiero ayuda externa. La única ayuda que quiero es la ayuda del pueblo brasileño para que podamos mantener la democracia de este país».
La campaña electoral y las celebraciones en Brasil transcurrirán en un entorno regional dominado por la extrema derecha, con una articulación de presidentes alineados con la agenda de Donald Trump, su Escudo de las Américas y el relanzamiento de relaciones con Israel, en medio de una estrategia que promueve el militarismo, el desmontaje del Estado y la soberanía, junto a una criminalización del progresismo (días atrás, Marco Rubio presidió una cumbre que “alertó” sobre resurgimiento global del «terrorismo político de extrema izquierda»).
Brasil es uno de los pilares del progresismo en la región y su mayor país, con importantes reservas energéticas, minerales y acuíferas, miembro fundador de los BRICS, abanderado del soberanismo financiero con su sistema PIX, defensor del multilateralismo, con fuertes lazos comerciales con China y una política externa que ha chocado con Washington, que en medio de tensiones le ha impuesto sucesivas alzas arancelarias a las importaciones desde la nación sudamericana.
Finalizando julio, Estados Unidos anunció la prórroga bajo declaración de «emergencia nacional», por otro año, de la orden ejecutiva firmada en julio de 2025, que alega que Brasil plantea una amenaza para los estadounidenses.
En un comunicado de respuesta, el 29, Brasilia repudió la decisión y afirmó que «es totalmente irrazonable caracterizar a Brasil como una amenaza para Estados Unidos, especialmente a la luz de los históricos lazos diplomáticos y la amistad que unen a ambos pueblos”.
En ese contexto de tensiones, cobran mayor relevancia antecedentes como las irregularidades, denuncias de manipulación de sistemas electrónicos y las polémicas en los procesos electorales de Honduras, Perú y Colombia, que han marcado una nueva realidad regional, a la que se suman tramas como las del Honduras Gate.
Según Brasil de Fato, funcionarios del Palacio de Planalto han sostenido que hay una estrategia política coordinada entre Trump, Milei y Flávio Bolsonaro para favorecer al senador.
Desde el Ejecutivo brasileño señalaron que las manifestaciones de Trump sobre la política interna de Brasil y las apariciones públicas de Milei junto al senador son respaldos directos a su campaña electoral, buscan otorgarle legitimidad internacional a la figura de Bolsonaro e integrarlo formalmente al bloque global de líderes de la extrema derecha.
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Inicio de la campaña de Lula: donde todo comenzó
Tras la formalización de la candidatura, ya está programado el primer evento oficial y popular de la campaña: será el 16 de agosto, en São Bernardo do Campo, estadio Vila Euclides, donde Lula inició su carrera política como líder sindical en la región ABC de São Paulo.
Allí, a finales de los años 70, aún bajo la dictadura, se desarrollaron algunas de las mayores huelgas generales en la historia brasileña.
“En la lucha por la dignidad y la justicia salarial, se gestó la creación del PT, la contribución a la redemocratización del país y el fermento que permitió que un trabajador, un tornero, fuera elevado a la Presidencia de la República”, recordó el PT.
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Lula (Garanhuns, Pernambuco, 1945) pasó por hambre y pobreza en la infancia, trabajó desde los 12 años mientras tomaba un curso para hacerse metalúrgico; fue sindicalista y líder sindical; fundador, líder del PT y su candidato presidencial en 1989 (derrotado en segunda vuelta por una pequeña diferencia de votos) y en 2002 (elegido presidente).
Vivió arrestos como sindicalista y más de 500 días en prisión como víctima de un lawfare que le inhabilitó en 2018 y abrió el camino a Bolsonaro. Anuladas por la Corte Suprema las condenas fabricadas en su contra, derrotó al derechista en los comicios de 2022.
En su trayectoria presidencial han quedado programas inclusivos sociales para reducir la desigualdad como Bolsa Familia, Hambre Cero ProUni o Universidad para Todos; Fies (Fondo de Financiamiento al Estudiante de Educación Superior); Minha Casa, Minha Vida (viviendas para familias de bajos recursos) y Farmacia Popular (medicamentos esenciales gratuitos o con grandes descuentos).
Del progresismo que representan él y Dilma Rousseff salió el programa Mais Medicos, que llevó atención médica a los más necesitados y olvidados. Enfoques ambientales y mejoras económicas y en el empleo también han estado presentes en sus políticas, programas y logros.
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En abril de 2010, en el último año de su segundo mandato, fue elegido en el primer puesto en la lista de las 100 personas más influyentes del mundo, según la revista Time. En enero de 2011, dejó el cargo con un índice de aprobación del 87%.
«¿Cuál es el presidente que ya quedó dos años en paro? (…) A veces yo volvía a casa a pie, porque no tenía dinero para pagar el autobús. No tenía ni una moneda de 50 centavos. Caminaba 18 km a pie para poder llegar a mi casa. Lo cuento para que las personas sepan. (…) Yo sé de dónde vine», ha dicho el niño pobre, obrero metalúrgico, líder sindical y político que en octubre buscará seguir al frente de Brasil.
Autor: teleSUR - DE
Fuente: PT - Brasil de Fato - teleSUR - Agencias




