La criminalidad del bloqueo en cifras

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Por: José Ernesto Nováez Guerrero

10 de octubre de 2026 Hora: 10:53

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El Bloqueo recrudecido de Estados Unidos contra Cuba es una política genocida y criminal, con muy pocos precedentes en la historia moderna. La isla presentó recientemente ante la prensa internacional su Informe Anual sobre el impacto de estas medidas en los diferentes sectores de la economía y la sociedad. Las cifras comprenden el período entre el 1ro de marzo del 2025 y el 28 de febrero del 2026. Quedan fuera los impactos derivados de la Orden Ejecutiva del 1ro de mayo de 2026 y el periplo de constantes sanciones impulsadas por el secretario de Estado, además de gran parte del impacto del cerco petrolero, que ya entró en su noveno mes. Aun así, las cifras son alarmantes.

Las cifras de una Gaza silenciosa

En números globales el costo total de un año de Bloqueo ascendió a la astronómica cifra 8 083,3 millones de dólares. Un aumento de un siete por ciento con respecto a igual período del año anterior. De no existir el Bloqueo el PIB de Cuba en 2025 hubiera crecido un 10,8 por ciento. En contraste, la CEPAL estima que la economía cubana se contraerá en 2026 un 6,5 por ciento, como consecuencia del acumulado de sanciones que pesan sobre todos los sectores productivos del país.

Una de las facetas de esta criminal política es el cerco energético, iniciado en enero de 2026 y reforzado con la Orden Ejecutiva 14380 del 29 de enero, que impone sanciones a cualquier país que importe o suministre, de alguna manera, combustible a Cuba, ya sea directa o indirectamente. Como resultado de esta política, entre enero y septiembre, solo ha entrado a Cuba un tanquero procedente de Rusia con 100 mil toneladas de petróleo crudo en condición de ayuda humanitaria. 

Esto se ha traducido, en la cotidianeidad del pueblo cubano, en un deterioro de la calidad de vida. Desde la casi desaparición del transporte hasta la ruptura de los ciclos de frío de los alimentos, lo cual afecta severamente la seguridad alimentaria. Se han dado muchos casos de comunidades que pasan más de 30 horas sin servicio eléctrico, como resultado de la falta de combustible para la generación eléctrica. Se impactan también los servicios de distribución de agua y de recogida de desechos, lo cual incide en la situación higiénico-sanitaria del país.

Otra faceta conmovedora de este cerco recrudecido es su impacto en los servicios de salud, los cuáles se ven obligados a funcionar bajo una tensión extrema, tanto por la inestabilidad del fluido eléctrico, lo cual compromete servicios vitales, como por la carencia de numerosos insumos para la atención de los pacientes. La lista de espera quirúrgica en el país alcanza la alarmante cifra de más de cien mil pacientes, de los cuales unos 12 mil son niños. Dos mil 888 pacientes con tratamiento de hemodiálisis demandan una estabilidad energética imposible de garantizar. En el caso de los pacientes con cáncer, el índice de supervivencia entre niños y jóvenes bajó del 85 por ciento al 65 por ciento. También aumentó en torno a un cinco por ciento la mortalidad infantil entre los neonatos.   

Otros datos

Por su limitación temporal, el Informe no contiene muchos de los datos de un año, el 2026, que en los meses transcurridos ha sido especialmente prolífico en sanciones. Hasta agosto del 2026, el secretario de Estado había anunciado más de cincuenta sanciones contra diferentes entidades cubanas y sancionado además más de una veintena de individuos.

El grueso de estas sanciones ha sido dirigido contra empresas en el sector energético, minero, las finanzas, el transporte, la colaboración médica cubana y el turismo. Son sanciones que apuntan a cortar todos los recursos económicos públicos del país. El propio secretario de Estado en una entrevista reciente con el medio Axios sobre el cerco contra Cuba afirmó: «Lo que estamos tratando de demostrarles es que no hay válvulas de escape». Y añadió que cada vez que Cuba encuentra una vía para sortear las sanciones, Estados Unidos la cierra de inmediato.

Como resultado de estas sanciones, importantes empresas con una larga data de relaciones económicas en Cuba, como la minera canadiense Sherrit o las hoteleras españolas Meliá e Iberostar, se han retirado definitivamente del mercado turístico cubano. El overcompliance de las compañías navieras ha llevado a que más de siete mil contenedores de mercancías, conteniendo piezas para el sistema electroenergético, alimentos, medicinas, etc, se encuentren varados en diferentes puertos del Caribe sin nadie que quiera llevarlos al destino final. Un 60 por ciento de estos contenedores corresponden a importaciones del sector privado, lo cual evidencia que el Bloqueo norteamericano, contrario a la narrativa de la Casa Blanca, afecta a la totalidad de la economía de la nación. 

Autor: José Ernesto Nováez Guerrero

Fuente: Al Mayadeen

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