ONU: Presidente dominicano solicita un Consejo de Seguridad más representativo
Durante su intervención ante la Asamblea General de la ONU, Luis Abinader defiende un sistema internacional basado en reglas como garantía de seguridad y cumplimiento de normas acordadas por todos, que excluyan el uso de la fuerza.
Abinader solicitó a la Asamblea General una declaración sobre la elevación del nivel del mar y el azote del sargazo como consecuencia del incremento de temperatura en los océanos debido al calentamiento global provocado por el hombre. Foto: Presidencia R. Dominicana
23 de septiembre de 2026 Hora: 14:54
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El presidente de República Dominicana, Luis Abinader, aseveró este miércoles ante las Naciones Unidas que la hora actual de cambios en el orden internacional demanda serenidad, claridad y unidad ante desafíos tales como la revolución tecnológica, los conflictos armados y la grave situación financiera que atraviesa la organización global.
Durante su discurso ante la 81a Asamblea General de las Naciones Unidas, el mandatario propuso renovar el apoyo a los países en desarrollo y la promoción de más misiones de paz, entre otras ideas. Defendió un sistema internacional basado en reglas como garantía de seguridad y cumplimiento de normas acordadas por todos, que excluyan el uso de la fuerza.
Abordó el conflicto en marcha en Asia Occidental y abogó por la desescalada, la libertad de navegación y la no proliferación nuclear como bases para concretar la paz y devolver al mundo flujos energéticos estables. Explicó que República Dominicana importa todo el combustible que demanda y es perjudicada por el alza e inestabilidad de los hidrocarburos a consecuencias de la guerra no provocada de EE.UU. e Israel contra Irán.
Pidió un Consejo de Seguridad más parecido al presente y enfatizó que corresponde a América Latina y a una mujer encabezar la ONU.
Criticó el control alcanzado por redes criminales trasnacionales y recabó que el Consejo de Seguridad actúe sin demora para solucionar la crisis integral que encara Haití, vinculada con causas estructurales producto del colonialismo y sus secuelas de pobreza, exclusión y desigualdad.
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Agradeció a EE.UU. por ponerse al frente de la conformación de una fuerza de supresión de bandas desplegada en Haití con participación de Kenia, aunque reconoció que la iniciativa no tuvo los resultados esperados pues la violencia y los desplazamientos continúan.
Pidió completar el despliegue de esa misión en la nación vecina —en este momento tiene una quinta parte solamente de los efectivos que inicialmente formarían parte de ella—, hacer cumplir el embargo de armas a las pandillas —está probado que la mayoría de los rifles de alto poder en manos de los pandilleros son llevados de contrabando desde la Florida, EE.UU.— y completar las fuerzas policiales haitianas para que en el futuro asuman por sí mismas el desafíos de brindar seguridad a la población.
La solución de Haití está en ese pueblo y la comunidad internacional ha de crear las condiciones para que emane de allí. Reiteró que no existe una solución dominicana a la crisis haitiana y enfatizó que continuarán aplicando con rigor las leyes migratorias, práctica que ha sido cuestionada por presuntas violaciones a los DD.HH. —como el arresto de embarazadas con estatus migratorio irregular que asistían a citas médicas— y porque priva a Haití de ingresos que transferirían trabajadores vinculados al sector agrícola en la nación vecina.
En su condición de Estado insular, solicitó a la Asamblea General una declaración sobre la elevación del nivel del mar y el azote del sargazo como consecuencia del incremento de temperatura en los océanos debido al calentamiento global provocado por el hombre.
Entre otros aspectos, refirió que República Dominicana redujo la pobreza monetaria de 25.8 en 2019 a 14.6 en el primer semestre de 2026, y que durante los últimos cinco años recibió 4.000 millones de dólares o más en inversión extranjera directa. Agregó que el país salió del mapa del hambre y se propone alcanzar la meta de hambre cero en 2028.




