Más allá de los escenarios, El Sistema forma luthiers entre privados de libertad

Un grupo de 19 privados de libertad del Centro Penitenciario El Rodeo III culminó, tras ocho meses, su formación en reparación y ensamble de instrumentos.

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Esta primera fase se enfocó en acabados y restauración. La apuesta es avanzar hasta que los participantes elaboren los instrumentos por completo, y el objetivo final es que el penal deje de recibir piezas y empiece a producirlas. Foto: Instituto Autónomo Caja de Trabajo Penitenciario


6 de noviembre de 2026 Hora: 06:52

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La capacitación en luthería cerró en El Rodeo III con 19 privados de libertad, fruto de una alianza entre el Ministerio del Poder Popular para el Servicio Penitenciario de Venezuela y la Fundación Musical Simón Bolívar.

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El taller arrancó a finales de febrero con 36 inscritos del centro penitenciario El Rodeo III. Ocho meses después, 19 de ellos cerraron la primera etapa del proyecto formativo en luthería.

Las clases combinaron química, matemáticas y dibujo técnico con prácticas de construcción y reparación de instrumentos de cuerda y de viento. El trabajo inmediato se concentró en la restauración de piezas avanzadas que llegan prefabricadas al penal, mientras la meta de fondo es que cada alumno fabrique un instrumento completo desde cero.

Antonio Bernecer, privado de libertad, describe el proceso como un acto que cambia vidas. «Realmente muy bello. Crear un instrumento, ensamblarlo y repararlo es darle a alguien la oportunidad de reorientar su vida o, más aún, de dar sentido al deseo de ser músico», relató. «Porque la música transforma a las personas y la música es verdaderamente bella».

«Da una especie de emoción tener un instrumento en las manos, verlo hecho, mejorarlo cada vez más, y la meta es llegar al final, verlo terminado, realmente hermoso, completo. Eso es un logro muy importante, de verdad», contó Carlos Ferreira, otro participante.

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Foto: Instituto Autónomo Caja de Trabajo Penitenciario.

El programa nació de una alianza entre el Ministerio del Poder Popular para el Servicio Penitenciario y la Fundación Musical Simón Bolívar. Esta primera fase se enfocó en acabados y restauración. La apuesta es avanzar hasta que los participantes elaboren los instrumentos por completo, y el objetivo final es que el penal deje de recibir piezas y empiece a producirlas.

Nerys Lugo, luthier del Sistema de Orquestas, explicó el alcance pedagógico del taller. «Actualmente trabajamos con piezas ya avanzadas, ya que vienen prefabricadas, pero en el futuro la idea es que empiecen a construir desde cero». La formación abarca, dijo, «el conocimiento de la anatomía de la madera, los aspectos fisicoquímicos de la madera, de los barnices, los acabados, la química». «Todo eso debe enseñárseles para que comprendan bien lo que están aprendiendo y lo que harán en el futuro», puntualizó.

Los instrumentos reparados abastecen al Sistema de Coros Infantiles y Juveniles de Venezuela, la misma red que el maestro Abreu, imaginó para transformar vidas a través del camino de la música. El proyecto funciona como un eslabón productivo que conecta el oficio con los escenarios.

La iniciativa de la formación de luthier para los privados de libertad, suma una dimensión nueva al ideario de José Abreu, fundador de El Sistema. Los privados de libertad dejan de ser solo espectadores del modelo y pasan a construirlo desde adentro.

Desde 2007, la Fundación Musical Simón Bolívar sostiene un Programa Académico Penitenciario orientado a sembrar valores por medio de la música. Los nuevos talleres en los recintos se suman a esa misión de rehabilitar y reinsertar productivamente a quienes cumplen condena, además de promover compañerismo, respeto y trabajo en equipo para minimizar la violencia dentro de los recintos.

En diciembre, quienes concluyeron la etapa podrán optar al título de Asistentes Luthiers. Hito que no representa un cierre del ciclo, sino la puerta de entrada a la construcción de instrumentos completos.

El desafío es sostener el ritmo. Docentes y alumnos comparten la meta de que, más temprano que tarde, del taller de El Rodeo III salgan los primeros instrumentos hechos enteramente dentro del penal.

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Foto: Instituto Autónomo Caja de Trabajo Penitenciario.

Autor: teleSUR - Andrea Zamora

Fuente: telesurtv