Lula denuncia parálisis de la ONU y rechaza injerencia imperialista
El presidente de Brasil denuncia el fracaso del organismo internacional y la crisis del multilateralismo en la 81.° Asamblea General.
Lula da Silva, advirtió sobre la profunda crisis que inmoviliza a los organismos de seguridad global frente a los conflictos mundiales. Foto: EFE.
22 de septiembre de 2026 Hora: 10:48
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El presidente de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva, inauguró el Debate General del 81.º período ordinario de sesiones de la Asamblea General de las Naciones Unidas (AGNU) con un contundente discurso en el que denunció la parálisis de la ONU, la injerencia extranjera en América Latina y el genocidio en Gaza.
Durante su décima intervención histórica ante la AGNU en Nueva York, Lula destacó que la ONU enfrenta su momento más crítico desde su fundación, caracterizando la guerra como el colapso total de la política. Criticó la inacción de las grandes potencias y la estructura obsoleta de la gobernanza global, señalando que el derecho de veto del Consejo de Seguridad mantiene a las poblaciones más vulnerables como rehenes.
El mandatario brasileño condenó el genocidio en Gaza, calificando las operaciones del gobierno de Netanyahu contra mujeres y niños como un genocidio.
Además, rechazó el acoso político contra la Corte Penal Internacional y la relatora especial de la ONU, Francesca Albanese. Lula reafirmó la solución de dos Estados y condenó las agresiones en Cisjordania y la desestabilización en el estrecho de Ormuz.
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En su discurso, Lula exigió la incorporación permanente de los países africanos en el Consejo de Seguridad y la reforma del sistema financiero global para aliviar las deudas de las naciones del Sur Global. También llamó a retornar el combate al cambio climático a la agenda central de los foros internacionales como el G7 y el G20.
En el tramo más firme de su intervención, Lula rechazó la lógica neocolonial y las pretensiones de dominación hemisférica del imperialismo sobre América Latina.
Bajo la premisa de que «Brasil no cabe en el patio trasero de nadie», rechazó la presencia y patrullaje de fuerzas militares extranjeras en aguas continentales. «No necesitamos portaaviones vigilando nuestras aguas. Necesitamos cooperación para bloquear el flujo de armas y dinero que alimenta el crimen«, afirmó.
El presidente brasileño defendió el derecho del pueblo venezolano a definir su propio destino sin tutelas externas y exigió el cese del «castigo colectivo» que representa el bloqueo económico y energético contra Cuba. También llamó a superar las divisiones ideológicas para avanzar en la integración regional.
Lula detalló los avances de la Operación contra el Crimen Organizado en Brasil, la promulgación de la severa Ley contra las Facciones y la consolidación del Centro Internacional de Cooperación Policial de la Amazonia en Manaos. Ratificó la neutralización del lavado de dinero y la lucha contra la corrupción sin ceder soberanía en la seguridad fronteriza.
Al cierre de su intervención, reafirmó que Brasil se jugará el próximo 4 de octubre entre la democracia o el retroceso, en lo cual condenó las campañas de desinformación e injerencia externa en los comicios del país sudamericanos que han sido ampliamente alertados por diferentes instancias. En esa fecha su candidatura se medirá a la de Flávio Bolsonaro, hijo del exmandatario Jair Bolsonaro, detenido por su implicación en su intento de golpe de Estado para evitar el triunfo de Lula en 2022 e investigado por cargos de corrupción.
Autor: teleSUR - er - JML
Fuente: teleSUR - ONU




