Lula celebra su reelección en Brasil y promete gobernar para 215 millones
El presidente definió el balotaje como una derrota del negacionismo, anunció la regulación de las plataformas digitales y trazó un cuarto mandato con escuela integral, inteligencia artificial propia y soberanía sobre los datos
Luiz Inácio Lula da Silva celebró este domingo 25 de octubre su reelección en Brasil con un llamado a gobernar sin adversarios y el anuncio de que las plataformas digitales serán reguladas. Foto: EFE
25 de octubre de 2026 Hora: 22:02
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El triunfo llegó con el 51,77% de los votos válidos frente al 48,23% de Flávio Bolsonaro, con el 99,9% de las secciones escrutadas. Lula, que había quedado segundo en la primera vuelta, se aseguró así un cuarto mandato.
Pasada la elección, dijo, ya no hay adversarios: «Yo tengo que gobernar para 215 millones», afirmó el presidente, que prometió tratar a todas las regiones en igualdad de condiciones y dar a las mujeres más respeto en las políticas públicas. Anunció también que se tomará en serio la política de cuidado de los mayores, a quienes llamó responsables de la existencia de los brasileños.
«Yo no tengo preferencia por ninguna religión. Yo tengo preferencia por la fe del pueblo brasileño», aclaró, y defendió que un Estado laico garantice la libertad religiosa plena.
Una derrota de la mentira
«Esta elección fue una derrota del negacionismo. Fue una derrota de la mentira», sentenció. Confesó que los debates lo dejaban afectado, pese a su larga experiencia y a que pasa el año reunido con los líderes del G20, los BRICS y el G7. Nada de eso lo preparó para enfrentar a «un representante genuino de los milicianos en este país», haciendo referencia a Flávio Bolsonaro.
«Nunca imaginé que una persona pudiese mentir tanto con tanta desfachatez como si no tuviese dentro de él un poquito de sinceridad», agregó. «Parece todo falso».
Regular las redes
Lula adelantó que regulará las plataformas digitales y reclamó que el delito cometido en internet reciba el mismo trato que el crimen en la vida real. Cuestionó a las empresas que ganan millones en Brasil sin pagar impuestos mientras intentan orientar el voto, y denunció una intromisión externa a través de esas plataformas durante la campaña.
El presidente prometió universalizar la escuela integral hasta el bachillerato y extender a todos los estudiantes de ese nivel el Pé-de-Meia, el incentivo para que los jóvenes no abandonen las aulas por trabajar. Anunció además una versión universitaria del programa.
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Pidió más matemáticas y más ingeniería, y explicó: «Yo no quiero depender de inteligencia artificial norteamericana. Yo quiero crear una brasileña», advirtió. Para lograrlo propuso aprovechar la energía renovable del país para atraer centros de datos, con la condición de que las empresas reserven parte de su capacidad para información brasileña.
Del margen al centro
Ese plan apunta a un objetivo mayor, que Brasil deje de ser un país en desarrollo y se convierta en uno desarrollado, con impulso a la economía digital, la verde y la creativa. Lula atribuyó esa tarea al potencial creativo del pueblo antes que a sí mismo. «Queremos ser un país central en las decisiones políticas, económicas y en la promoción de la paz», planteó.
«Vamos a enseñarle al mundo cómo se tratan las políticas climáticas en este país», prometió, y anticipó que este año Brasil logrará por primera vez reducir la deforestación cuatro años consecutivos.
Lula agradeció la generosidad del pueblo en el segundo turno y a la juventud que salió a la calle a defender la democracia. Recordó a los ancianos que llegaron a las urnas cargados por sus nietos y a enfermos de cáncer que votaron igual, convencidos de que su voto era esencial.
A esa convicción atribuyó la menor abstención y el menor número de votos nulos de la historia del país. El reconocimiento alcanzó a los coordinadores de la campaña y a los partidos de la coalición.
La voz de Alckmin
Antes de iniciar su discurso, Lula cedió la palabra a Geraldo Alckmin, de quien elogió la calidad, el comportamiento y la lealtad. «Ganamos esto con el pueblo brasileño», alcanzó a decir.
El vicepresidente empezó con una palabra: «Gratitud al pueblo brasileño», dijo. Celebró a las mujeres, a quienes atribuyó la diferencia en la contienda, y se dirigió al presidente. «Mi profundo respeto porque por segunda vez salvó la democracia brasileña».
La primera vez fue en 2022, cuando Lula derrotó por estrecho margen a Jair Bolsonaro. Cuatro años después, frente al hijo de aquel rival, repitió la hazaña. «Cuente con nosotros», cerró Alckmin, «con humildad y sentido de responsabilidad para trabajar juntos y estar a la altura de la confianza del pueblo brasileño».Lula asumirá el nuevo período el 5 de enero de 2027.
Autor: teleSUR: drb




