Israel secuestra a dos periodistas palestinos durante redadas en Cisjordania

Las fuerzas de ocupación intensifican la represión, demolición de viviendas y limpieza étnica contra la población y la prensa en los territorios ocupados.

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Tropas de ocupación irrumpieron de madrugada en las viviendas de los comunicadores, saqueando sus propiedades y trasladándolos a centros de detención sin justificación legal. Foto: EFE.


4 de octubre de 2026 Hora: 15:10

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En una nueva escalada de violencia estatal y censura sistemática, las fuerzas militares del régimen sionista de Israel secuestraron a los periodistas palestinos Raja Maarouf Jabr y Sami al-Shami durante violentas redadas nocturnas perpetradas en las localidades de Arraba y ‘Asira al-Qibliya, en la Cisjordania ocupada.

Tropas de ocupación irrumpieron de madrugada en las viviendas de los comunicadores, saqueando sus propiedades y trasladándolos a centros de detención sin justificación legal, en un intento deliberado por silenciar las denuncias sobre los crímenes de guerra y el hostigamiento diario contra la población civil.

La detención de los reporteros no constituye un hecho aislado, sino que forma parte de un patrón sistemático de persecución contra la prensa que intenta documentar el avance de la ocupación. Esta acción se suma al reciente secuestro de la corresponsal de Press TV, Naqaa Hamed, quien permaneció privada de libertad durante casi tres semanas en la prisión de Damon.

A la par de los ataques contra periodistas, brigadas militares y unidades de fuerzas especiales invadieron múltiples comunidades en Jenin, Nablus, Ramallah, Belén y Tulkarm, perpetrando allanamientos masivos, secuestros de residentes y la destrucción de infraestructura habitacional.

La ofensiva militar en Cisjordania coincide con el incremento del terrorismo ejercido por colonos armados, quiénes actúan bajo el amparo de las tropas israelíes para expulsar a las comunidades árabes de sus tierras ancestrales.

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Informes de organismos internacionales constatan que en lo que va de 2026 se registraron más de 1.400 ataques de colonos extremistas contra poblaciones palestinas, provocando el desplazamiento forzado y el desarraigo de decenas de comunidades enteras, en un proceso abierto de limpieza étnica y anexión ilegal de territorio.

Mientras el régimen de Tel Aviv acelera la construcción y aprobación de más de 12.000 viviendas ilegales para colonos en Cisjordania y Jerusalén Este, la población palestina enfrenta el estrangulamiento diario de sus libertades fundamentales.

La brutalidad desplegada contra comunicadores populares y familias desarmadas expone la naturaleza colonial del proyecto sionista, el cual recurre a la fuerza militar, el secuestro de la prensa y la demolición de hogares para consolidar el despojo territorial frente a la inacción de las potencias occidentales.

Ante la inminente llegada del invierno, la crisis humanitaria en la Franja de Gaza alcanza niveles alarmantes para las cientos de miles de familias que subsisten en campamentos de refugiados altamente precarios.

En la zona de Fash Farsh, al sur de Khan Younis, miles de palestinos desplazados por los bombardeos perpetrados por el régimen sionista salieron a las calles para denunciar las brutales condiciones de hacinamiento, el hambre y el desamparo institucional.

Con pancartas denunciando que sus tiendas permanecen rotas y sus estómagos vacíos, la población exigió la entrada inmediata de mantas, lonas y suministros de primera necesidad antes de que las lluvias y el frío inclemente agraven la tragedia.

La urgencia por conseguir refugio responde al deterioro estructural de las tiendas improvisadas en los más de 35 campamentos distribuidos en el sur del enclave, donde se concentran unas 40.000 personas en apenas 6.000 carpas visiblemente dañadas por anteriores temporales.

La falta de infraestructura adecuada coloca en riesgo directo de hipotermia, enfermedades y muerte a los sectores más vulnerables de la clase trabajadora palestina, especialmente a niños, ancianos y enfermos, quienes enfrentan el embate climático desprotegidos tras la destrucción total del tejido urbano por parte del aparato de guerra de Tel Aviv.

Autor: teleSUR - lf - JDO

Fuente: Agencias