Irán exige a EE.UU. visas sin restricciones políticas para su delegación mundialista

Eleva una exigencia formal a la FIFA para que Washington garantice visados a toda su delegación. Rechaza los filtros políticos de la Casa Blanca y exige igualdad de condiciones para competir en el Mundial 2026.

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El seleccionado de Irán ratifica su compromiso deportivo frente al Mundial 2026. La federación persa exige a la FIFA que el país anfitrión respete los acuerdos de neutralidad y garantice el ingreso de toda su delegación sin filtros políticos. FOTO: EFE


13 de mayo de 2026 Hora: 10:34

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La Federación de Fútbol de Irán ha formalizado una exigencia ante la FIFA para que se garantice el ingreso de la totalidad de su delegación a territorio estadounidense, sin condicionamientos ni filtros políticos. A menos de un mes del inicio de la Copa Mundial 2026, el organismo iraní denunció que las restricciones migratorias sugeridas por Washington atentan contra la igualdad de condiciones y el espíritu de la competencia.

La respuesta de Teherán surge tras las declaraciones del secretario de Estado de EE.UU., Marco Rubio, quien asomó la posibilidad de vetar a directivos o miembros del staff técnico basándose en criterios de «seguridad nacional». Para la representación iraní, esta postura constituye una interferencia externa inaceptable que busca utilizar el visado como una herramienta de presión diplomática en un evento que debe ser estrictamente deportivo.

La delegación persa ha solicitado al presidente de la FIFA, Gianni Infantino, una intervención directa que obligue al país anfitrión a respetar los estatutos del organismo. Irán sostiene que el fútbol debe ser un espacio libre de sanciones unilaterales y que cualquier obstáculo que impida el viaje de un solo integrante del equipo técnico o administrativo afectaría el rendimiento del seleccionado.

Irán ha sido enfático al señalar que su clasificación se obtuvo legítimamente en el terreno de juego y que los anfitriones, según los compromisos adquiridos con la FIFA, no tienen la facultad de seleccionar qué miembros de una delegación nacional pueden o no asistir al torneo. La federación exige que se otorguen garantías de seguridad y respeto a sus símbolos patrios, rechazando cualquier gesto que pueda ser interpretado como ofensivo.

Un calendario de juego en territorio de tensión

La preocupación iraní aumenta debido a que el calendario del Grupo G obliga al equipo a disputar sus tres partidos de la fase inicial íntegramente en ciudades de Estados Unidos. El seleccionado debutará el 15 de junio en Inglewood contra Nueva Zelanda, repetirá sede ante Bélgica el 21 de junio y cerrará la fase en Seattle frente a Egipto.

Jugar toda la primera ronda en un país con el que se mantiene una ruptura diplomática histórica eleva la sensibilidad del caso. El equipo iraní ha ratificado su decisión de competir, pero bajo la premisa irrenunciable de que el deporte sea un puente y no un campo de batalla político. La comunidad deportiva internacional observa ahora la capacidad de la FIFA para hacer valer su autoridad y asegurar que la política de Washington no derive en obstáculos migratorios contra una nación soberana.

Autor: teleSUR-ih - JDO

Fuente: Agencias