Irán exige cese de sanciones petroleras para reabrir estrecho de Ormuz
Mohammad Baqer Ghalibaf, condicionó la reapertura del estratégico paso marítimo a la eliminación completa del bloqueo naval, el levantamiento del embargo de petróleo y el descongelamiento de sus activos financieros.
Ghalibaf destacó que la firmeza de Teherán obligó a Estados Unidos a buscar canales diplomáticos de negociación tras fracasar sus planes de presión. Foto:EFE.
18 de agosto de 2026 Hora: 12:27
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El presidente del Parlamento de Irán, Mohammad Baqer Ghalibaf, ratificó este martes 18 de agosto que el estrecho de Ormuz permanecerá cerrado hasta que Estados Unidos elimine de forma definitiva el bloqueo y las sanciones petroleras.
El legislador y principal negociador de la nación persa enfatizó que la capacidad defensiva de la República Islámica permanece completamente intacta frente a las amenazas externas. En este sentido, aseguró que las fuerzas armadas nacionales responderán con total determinación ante cualquier agresión que amenace la seguridad nacional.
Ghalibaf calificó la firmeza y la resistencia del pueblo iraní como un factor determinante para contener las presiones económicas y políticas impulsadas desde Washington. Esta postura firme resulta clave para asegurar de manera soberana el cumplimiento de los compromisos internacionales vigentes.
El liderazgo parlamentario ratificó que la soberanía nacional se mantendrá firme frente a las agresiones. Asimismo, destacó que la cohesión interna permite sostener con pleno éxito las demandas de la nación en el marco de los acuerdos del Memorando de Entendimiento de Islamabad.
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Teherán detalló con precisión las condiciones requeridas antes de restablecer la circulación de embarcaciones por la estratégica ruta marítima del estrecho de Ormuz. La primera demanda exige la suspensión inmediata y total de las medidas coercitivas y el embargo de petróleo impuesto contra el territorio.
De igual forma, el Gobierno persa condiciona cualquier avance a la descongelación de la totalidad de sus activos financieros retenidos en el exterior de forma ilegal. Estas medidas represivas deben ser completamente revocadas para habilitar el tránsito por el importante corredor de comercio global.
El pliego de condiciones de la República Islámica incluye también el cese inmediato del cerco naval que afecta el desarrollo normal de sus puertos comerciales. El fin de este bloqueo es considerado indispensable por las autoridades para restablecer el equilibrio en las relaciones económicas regionales.
El negociador jefe demandó garantías plenas de seguridad para evitar futuras agresiones directas, exigiendo el cese de las amenazas de fuerza y de las operaciones militares en todos los frentes. Esta estabilidad es presentada como un requisito indispensable para normalizar el paso de los buques.
Por su parte, altos mandos de las Fuerzas Armadas iraníes ofrecieron valoraciones detalladas sobre la capacidad de contención militar que ostenta el país en la actualidad. Estos análisis estratégicos confirman la solidez de las defensas nacionales frente a cualquier tipo de incursión enemiga.
El subcomandante en jefe de la Guardia Revolucionaria, general de división Mostafa Izadi, afirmó que las operaciones del adversario fracasaron rotundamente en sus objetivos principales. Las acciones contra el país no lograron desmantelar la infraestructura nuclear ni debilitar la capacidad de defensa tecnológica.
Finalmente, el ministro de Asuntos Exteriores, Abbas Araghchi, reiteró el éxito derivado de la firmeza diplomática mostrada por el Gobierno frente a las presiones externas. El canciller subrayó que la negativa inicial de Teherán a aceptar un alto el fuego forzó a la contraparte a negociar.
Autor: teleSUR: er- RR
Fuente: Agencias




