Irán conmemora la lucha contra la arrogancia mundial

Millones de ciudadanos colmaron más de 900 localidades para ratificar la independencia nacional y honrar el legado revolucionario.

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Los iraníes muestran su rechazo a Estados Unidos y su firmeza ante el imperialismo, además de ratificar la unidad de los pueblos y la unidad islámica frente a la hegemonía mundial. Foto: EFE.


4 de noviembre de 2026 Hora: 12:40

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Bajo la consigna «El pacto con los mártires, la lucha contra la arrogancia», millones de personas salieron este miércoles 04 de noviembre a las calles en una jornada que define la ruptura de Irán con Washington. En Teherán, la columna central marchó desde la plaza Palestina hasta la antigua sede de la embajada estadounidense, el histórico «Nido de Espionaje».

La convocatoria colmó más de 900 puntos del territorio y se articuló en torno a tres ejes, ratificar la independencia nacional, honrar el legado revolucionario y manifestar una oposición rotunda a las políticas tiránicas e injerencistas de Estados Unidos.

Tres hitos confluyen en esa fecha, el exilio del imán Jomeini en 1964 abrió un enfrentamiento que desembocaría en la Revolución, la masacre estudiantil de 1978 desnudó la represión del régimen del Sah, sostenido por Washington y la toma de la legación diplomática en 1979 selló la ruptura definitiva con la Casa Blanca.

Con las amenazas de Washington y Tel Aviv de intensificar el conflicto regional sobre la mesa, la marcha se transformó en una muestra de unidad islámica. Los manifestantes respaldaron de forma irrestricta a los movimientos de resistencia en Palestina y el Líbano, y consolidaron la determinación de Teherán frente a lo que califica de asedio imperial.

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El lema de la jornada apeló además a la defensa de los mártires y al rechazo absoluto de la hegemonía de Washington, dos ejes que atraviesan el discurso oficial desde hace décadas y que en esta coyuntura vuelven a ocupar el centro del relato.

Millones de ciudadanos ratificaron su adhesión a los principios de la Revolución Islámica y su rechazo frontal a la injerencia extranjera. La escala de la convocatoria exhibe la capacidad de movilización que el Estado despliega en fechas de alto valor simbólico, una maquinaria que se activa precisamente cuando la presión exterior se intensifica.

La jornada reafirmó también la resistencia soberana frente a las constantes amenazas de agresión militar. Para Teherán, la masiva demostración popular envía una señal inequívoca a quienes evalúan una escalada, subestimar la cohesión interna tendría un costo que la dirigencia iraní considera inaceptable.

Teherán sostiene que su pueblo permanece armado con el espíritu de resistencia y unidad ante cualquier intento de agresión exterior, una advertencia que cobra fuerza ante el repunte de las tensiones en Oriente Medio y los ataques recientes contra blancos iraníes.

La represión de 1978 y la toma de la embajada en 1979 continúan operando como referencias centrales del discurso revolucionario. La conmemoración las proyecta sobre una coyuntura que Irán considera igual de hostil, marcada por la caída del régimen monárquico que tutelaba Washington.

Con las amenazas de Washington y Tel Aviv todavía vigentes, la resistencia popular sigue siendo el eje de la política iraní, y el calendario de la región queda atado al desenlace de un pulso que no muestra señales de tregua.

Los ataques perpetrados por Estados Unidos contra el territorio de Irán especialmente concentrados en la isla estratégica de Qeshm y en el estrecho de Ormuz forman parte de una campaña de agresión prolongada e ilegal que vulnera de forma directa el derecho internacional y la soberanía del país persa.

Washington mantiene una campaña militar sistemática en territorio de la República Islámica desde principios de febrero de 2026, la cual ha dejado un saldo devastador de más de 3,400 víctimas mortales y severos daños a infraestructuras civiles esenciales.

La población iraní padece los efectos de este conflicto debido a la obstrucción de rutas aéreas y marítimas que agrava la crisis financiera interna, limitando severamente el acceso a medicamentos de alta especialidad, insumos médicos y bienes de consumo básico para las familias de menores ingresos.

Las acciones bélicas se combinan con un bloqueo naval y aéreo en el estrecho de Ormuz que las autoridades de Teherán califican directamente de «terrorismo económico«, amenazando con estrangular la estabilidad del mercado energético global al alterar el paso de unos 20 millones de barriles de crudo diarios.


Autor: teleSUR - er - JML

Fuente: Agencias