Honduras aprueba reforma energética con rechazo de Libre a privatización
La reforma busca reestructurar la Empresa Nacional de Energía Eléctrica de Honduras, que pierde 1.9 millones de dólares diarios.
El dictamen señala que la Enee funcionará como empresa matriz y que las subsidiarias de generación, transmisión y distribución serán propiedad exclusiva del Estado a través de dicha institución. Foto: @hn_congreso.
1 de septiembre de 2026 Hora: 11:09
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El Congreso de Honduras aprobó este martes 01 de septiembre la reforma energética del gobierno, con 78 votos a favor y 35 en contra, para reestructurar la Empresa Nacional de Energía Eléctrica (ENEE) y frenar pérdidas de 1.9 millones de dólares diarios.
La sesión se cerró con 78 votos a favor y 35 en contra. Del lado oficialista se ubicaron 49 diputados del gobernante Partido Nacional, a los que se sumó un sector de la bancada del Partido Liberal, mientras que en la vereda opuesta quedó la totalidad de los 35 parlamentarios del Partido Libertad y Refundación (Libre) quiénes adoptaron una postura contraria al intento legislativo.
Mientras los legisladores de Libre denunciaban presuntos riesgos de privatización, el Ejecutivo presentó la reforma energética como una salida operativa para la Empresa Nacional de Energía Eléctrica (ENEE).
La propiedad estatal queda, por el momento, ratificada por ley. La ENEE conserva su carácter público y está excluida de procesos de privatización, con salvaguardas legales incorporadas durante el debate parlamentario.
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En el plano comercial, las compras directas de electricidad quedan prohibidas, para adquirir energía a generadores privados será obligatorio un esquema de licitaciones competitivas.
Del paquete de saneamiento forman parte la condonación de deudas, los ajustes en la estructura tarifaria y el refuerzo de la Comisión Reguladora de Energía Eléctrica (CREE).
La red de transmisión es el otro frente, las inversiones para su expansión y mantenimiento aparecen como prioridad, con el objetivo de mitigar los racionamientos que en diversas regiones alcanzan hasta ocho horas diarias.
En los hogares se sentirá el impacto del ajuste. Los cambios tarifarios decidirán cuánto pagarán las familias por la electricidad. La crisis acumulada de la ENEE está detrás del trámite legislativo, la estatal no logra sostener el servicio sin cortes y arrastra un déficit que el Ejecutivo quiere atajar.
La reforma energética queda ahora a la espera de su aplicación y de los desembolsos europeos, las regiones más castigadas por los cortes observarán si las promesas de inversión en transmisión acortan esas ocho horas diarias sin luz.
La factura que paguen los hondureños dirá si el ajuste cumplió lo ofrecido. El gobierno, mientras tanto, insiste en que la empresa seguirá siendo pública, blindada por la ley recién aprobada y ajena a las licitaciones, aunque estas garantías no se encontraban en la propuesta inicial y fueron incluidas gracias al debate parlamentario.
Autor: teleSUR - er - JML
Fuente: Agencias




