Francia impone toque de queda parcial y endurece represión tras protestas

El Gobierno de Francia anunció restricciones a la movilidad, investigaciones masivas y recortes de prestaciones a condenados, mientras la izquierda reclama atender la carestía de la vida.

francia disturbios lecornu 3

Lecornu presentó un paquete con toques de queda parciales y localizados, investigaciones masivas, persecución penal acelerada y sanciones económicas contra los responsables. Foto: EFE.


19 de octubre de 2026 Hora: 12:17

    🔗 Comparte este artículo

  • PDF

El primer ministro francés, Sébastien Lecornu, anunció este lunes 19 de octubre un toque de queda parcial y localizado en las zonas más castigadas por la violencia. La medida responde a la insurrección urbana y a los destrozos registrados durante el fin de semana, según el Ejecutivo unos 3.000 comercios resultaron afectados en todo el país.

La decisión salió de una nueva reunión de la célula de crisis interministerial, allí, Lecornu presentó un paquete de cuatro ejes represivos y punitivos que endurece la respuesta estatal. La persecución penal, las pesquisas masivas y las sanciones económicas encabezan el plan.

Los prefectos decidirán los toques de queda en consulta con los alcaldes de cada territorio. La medida no se aplica de manera uniforme en toda Francia, sino en las zonas donde la violencia dejó mayores daños.

El Gobierno anunció además equipos especiales en París dedicados a analizar material gráfico de las protestas. La persecución penal avanzará por vía acelerada contra los señalados, el objetivo declarado es contener a los grupos extremistas que el Ejecutivo responsabiliza por los hechos.

LEA TAMBIÉN

Estudiantes cierran el Louvre y denuncian represión policial en Francia

Entre las sanciones previstas figura la retirada de prestaciones sociales a quienes sean condenados por los disturbios. Lecornu defendió un proyecto de ley en ese sentido y prometió, en paralelo, un fondo de apoyo para los comerciantes perjudicados, con desempleo parcial al 100 por ciento.

El Ejecutivo atribuye la escalada a una estrategia deliberada de desestabilización. Según informes de inteligencia citados por el Gobierno, sectores radicales de la izquierda buscarían prolongar las protestas y alterar el calendario electoral.

Las elecciones presidenciales están previstas para abril próximo. El Gobierno sostiene que los disturbios se inscriben en ese contexto de disputa política. La respuesta judicial resultó implacable, según el balance oficial, casi el 80 por ciento de los cerca de 2.400 arrestos del fin de semana ya derivó en actuaciones judiciales rápidas.

El ministro del Interior, Laurent Nuñez, por su parte descartó suspender eventos masivos pese al desgaste policial. El partido de Liga de Campeones entre el PSG y el FC Barcelona se jugará en París, aún con los cuerpos de seguridad exigidos por la crisis.

La oposición de izquierda respondió con dureza al anuncio, representantes progresistas y sindicales reprocharon que la respuesta basada en la fuerza, el toque de queda y los recortes sociales deja intactas las causas de fondo del malestar.

Esas causas, según la izquierda, son la profunda carestía de la vida y el rechazo generalizado a las políticas de ajuste de la Administración de Emmanuel Macron. La protesta ciudadana, sostienen, no se apaga con medidas de excepción.

El Ejecutivo avanza así con un endurecimiento que castiga la movilidad y las ayudas económicas. La izquierda insiste en que la salida pasa por atender la crisis estructural del costo de la vida.

La situación queda abierta en plena cuenta regresiva hacia las presidenciales de abril. El Gobierno mantiene el control policial y la vía penal, mientras el debate sobre las causas sociales de la revuelta se instala en el centro de la escena política francesa.

Autor: teleSUR: er- RR

Fuente: Agencias