Francia prueba misil intercontinental y profundiza la escalada belicista europea
El lanzamiento balístico supervisado por Emmanuel Macron refuerza el despliegue militar del bloque europeo y la narrativa del rearme estratégico.
El mandatario francés justificó el despliegue bélico al afirmar que la capacidad defensiva requiere demostrar poder de fuego ante el escenario internacional. Foto: EFE.
6 de octubre de 2026 Hora: 13:36
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Francia ejecutó el primer ensayo operativo de su nuevo misil balístico intercontinental M51.3 desde el submarino de propulsión nuclear Le Vigilant, en las inmediaciones de las costas de Finisterre.
La maniobra militar, desarrollada en el marco de la operación SMERTRIOS y supervisada en persona por el presidente Emmanuel Macron a bordo de la fragata Auvergne, marca la consolidación de la tercera generación de este armamento estratégico desplegado en la flota naval francesa.
El ensayo del proyectil disparado sin carga atómica y cuyo impacto se registró en el Atlántico Norte busca validar el alcance operacional del submarino tras someterse a trabajos de mantenimiento.
El mandatario francés justificó el despliegue bélico al afirmar que la capacidad defensiva requiere demostrar poder de fuego ante el escenario internacional, ratificando el uso de la fuerza estratégica como pilar de la política exterior de su Gobierno.
Rearme estratégico y alineamiento con la doctrina de la OTAN
El desarrollo técnico del proyectil M51.3 otorga a la Marina francesa un mayor alcance, precisión de impacto y capacidad para eludir sistemas de defensa antimisiles.
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Esta prueba se enmarca en la estrategia de modernización del componente marítimo de las fuerzas nucleares de París, orientada a sostener su capacidad de disuasión y proyección de poder a largo plazo. Asimismo, la demostración de fuerza sirve de insumo para alimentar la retórica militarista promovida por las potencias del bloque europeo.
Bajo el pretexto de una supuesta amenaza a la seguridad del continente, las élites de la Unión Europea e integrantes de la OTAN instrumentalizan estos despliegues bélicos para justificar el incremento sistemático de los presupuestos de defensa, priorizando el gasto armamentístico por encima de las demandas sociales internas de la población golpeada por las crisis económicas.
A mediados de julio, durante una reunión de alto nivel celebrada en París, 25 jefes de Estado y de Gobierno sostuvieron discusiones sobre el financiamiento y la asistencia militar dirigida al régimen de Volodymyr Zelenskyy.
Al término de la jornada en el Palacio del Elíseo, los mandatarios de diez naciones Francia, Alemania, Italia, Reino Unido, España, Países Bajos, Dinamarca, Noruega, Suecia y Ucrania formalizaron la conformación de la denominada coalición antibalística, consolidando una nueva estructura bélica con una marcada orientación hostil hacia Rusia.
El objetivo declarado del bloque consiste en desarrollar un sistema de defensa antimisiles integrado en el continente europeo, articulando las capacidades de la industria de la guerra, la investigación científica defensiva y la experiencia operacional del frente ucraniano para alimentar la narrativa antirrusa.
Autor: teleSUR - lf - JML
Fuente: Agencias




