Parlamento de Egipto autoriza apoyo bélico a Arabia Saudí contra Yemen

Egipto sella su participación militar en la guerra de Yemen a petición de Arabia Saudí, en medio de crecientes críticas que tildan ambas intervenciones de ilegales bajo el derecho internacional.

dai07 etiopia union africana

La decisión parlamentaria permitirá al presidente egipcio Abdelfatah al Sisi adoptar las medidas necesarias para respaldar militarmente a Riad en su agresión y bloqueo económico contra Yemen. Foto: EFE


26 de octubre de 2026 Hora: 22:57

    🔗 Comparte este artículo

  • PDF

El Parlamento egipcio autorizó este lunes a las fuerzas de El Cairo a proporcionar apoyo «defensivo» a la guerra liderada por Arabia Saudí contra Yemen, según informaron parlamentarios y medios de comunicación locales.

Esta decisión se adoptó tras una sesión extraordinaria a puerta cerrada convocada en virtud del artículo 152 de la Constitución egipcia, lo que permitirá al presidente Abdelfatah al Sisi adoptar las medidas necesarias para respaldar militarmente a Riad en su agresión y bloqueo económico contra Yemen.

La autorización fue aprobada por los legisladores con el respaldo de dos tercios de la Cámara baja, tras una recomendación previa del Consejo de Defensa Nacional de Egipto. Aunque el contenido exacto del texto no trascendió, el diputado independiente Mustafa Bakry afirmó en la red social X que la medida incluye la posibilidad del «envío de tropas a Arabia Saudí si fuera necesario, previa coordinación entre ambos países», así como reforzar los sistemas de defensa aérea y garantizar la seguridad de la infraestructura crítica.

La votación parlamentaria, que se retrasó varios días para lograr un consenso en torno a la propuesta presentada por el mandatario el 17 de octubre, otorga el marco legal formal para ejecutar las medidas conjuntas solicitadas por Riad. Previamente, el 21 de octubre, el ministro de Asuntos Exteriores egipcio, Badr Abdelatty, y el jefe de inteligencia, Hassan Rashad, viajaron al reino para entregar una carta de Al Sisi al príncipe heredero Mohammed bin Salman, estipulando que el respaldo sería estrictamente defensivo.

LEA TAMBIÉN:

Yemen: 30 civiles resultaron heridos o fallecidos por ataques saudíes

Abdelatty ya había declarado a principios de mes que la participación de El Cairo en el Acuerdo de Defensa Conjunta de La Meca estaba bajo «seria consideración». Dicho pacto, suscrito por Riad, Ankara e Islamabad, establece que un ataque contra un miembro de la alianza se considera una agresión contra todos.

En este contexto, Türkiye y Pakistán ya respaldan al reino mediante el despliegue de miles de soldados paquistaníes y recursos militares turcos, como drones, aunque Islamabad ha negado haber llevado a cabo ataques aéreos directos.

El movimiento de Egipto se produce en un escenario de creciente escalada, marcado por los intensos ataques aéreos lanzados por Riad contra la capital yemení, Saná, y el puerto de Mokha. Los aeropuertos, bases y centros energéticos saudíes han estado bajo fuego constante de la Fuerza Aérea de Yemen desde que el reino intensificó su campaña militar en julio, una guerra que ya se prolonga por una década y que ha provocado decenas de bajas y el cierre temporal de instalaciones críticas del principal productor de petróleo de la OPEP.

Sin embargo, esta nueva escalada y la integración formal de El Cairo en el conflicto reabren el intenso debate jurídico y geopolítico sobre la legalidad de estas operaciones. Diversos analistas, expertos en derecho internacional y críticos sostienen que la intervención militar liderada por Arabia Saudí en Yemen constituye una injerencia extranjera ilegal en los asuntos internos de un Estado soberano, vulnerando los principios fundamentales de la Carta de las Naciones Unidas.

LEA TAMBIÉN:

Congreso Nacional Árabe urge cesar la guerra en Yemen y ofrece mediación

Desde esta perspectiva, al no contar con un mandato expreso y vinculante del Consejo de Seguridad de la ONU bajo el Capítulo VII que avale estas acciones, la participación militar de Egipto carece de validez jurídica legítima y profundiza una confrontación de carácter primordialmente doméstico.

Por otro lado, los gobiernos de Arabia Saudí y Egipto fundamentan su actuación en la doctrina de la «intervención por invitación», a solicitud del gobierno yemení reconocido internacionalmente, y en el derecho de legítima defensa ante ataques directos contra su soberanía e infraestructura crítica.

No obstante, la postura que califica la campaña de Riad y sus aliados como una agresión ilegítima subraya que el uso de la fuerza al margen del derecho internacional agrava una de las crisis humanitarias más graves del mundo, perpetuando el sufrimiento de la población civil yemení sin una resolución pacífica a la vista.

Para Egipto, la vinculación con la seguridad saudí responde a razones geopolíticas y comerciales fundamentales. El Cairo sostiene que la seguridad de ambos países es inseparable, especialmente porque las acciones de los hutíes han amenazado la navegación en el estrecho de Bab al Mandeb, puerta de entrada al mar Rojo. Por esta estratégica ruta transita aproximadamente el 15 % del comercio marítimo mundial, conectando directamente con el canal de Suez, una arteria vital para las finanzas públicas egipcias.

Asimismo, Arabia Saudí representa uno de los principales protectores económicos del país norteafricano. Egipto ha acumulado una multimillonaria deuda externa en los últimos diez años, por lo que sus reservas de divisas dependen en gran medida de las remesas de los ciudadanos egipcios residentes en el golfo Pérsico y de las inyecciones directas de capital en su Banco Central realizadas por Riad en el marco de su alianza bilateral.

Sería la primera vez desde la Guerra del Golfo de 1991 que Egipto envía tropas a gran escala al extranjero. No obstante, el Ejército egipcio ya cuenta con antecedentes en territorio yemení, tanto durante su intervención en la década de 1960 como en su participación inicial dentro de la coalición liderada por Riad a partir de 2015, donde mantuvo un rol más limitado centrado en operaciones navales.

Autor: teleSUR - mb - JDO

Fuente: Agencias