Papa León XIV exige cese de hostilidades en Yemen
El pontífice condenó el ataque al templo ortodoxo de San Jorge en Jordania y convocó a una jornada por la paz en Asís para el 27 de octubre.
El Obispo de Roma formuló un “sentido llamamiento para que cesen las hostilidades y se garantice al pueblo yemenita y a todos los pueblos de la región vivir en paz”. Foto: EFE.
25 de octubre de 2026 Hora: 12:24
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El papa León XIV convirtió este domingo 25 de octubre la crisis de Yemen en el eje de su mensaje del Ángelus. Desde la ventana del Palacio Apostólico, frente a los fieles reunidos en la Plaza de San Pedro, denunció la emergencia humanitaria que atraviesa la población civil y reclamó el cese inmediato de las hostilidades entre las tropas apoyadas por Arabia Saudita y el movimiento Ansarollah en respuesta a las agresiones de Riad y en defensa de la soberanía yemenita.
La preocupación del pontífice se detuvo en Taiz, donde los habitantes de esa ciudad sobreviven con una escasez severa de alimentos, de agua potable y de atención médica básica, «Formulo un sentido llamamiento para que cesen las hostilidades y se garantice al pueblo yemenita y a todos los pueblos de la región vivir en paz», expresó el obispo de Roma.
El llamado no se limitó a una sola ciudad. El papa exigió detener la espiral de violencia que recorre Asia Occidental y lanzó una condena implacable por el saldo devastador de los enfrentamientos armados que sacuden a la zona, marcada por las agresiones de EE.UU. contra Irán y del Estado sionista israelí contra los pueblos de Irán, Iraq, Siria, Yemen, Líbano y Palestina. Reclamó además garantías urgentes para la paz regional.
La palabra papal también alcanzó a Jordania. León XIV oró por los fieles muertos y por los heridos del atentado terrorista ejecutado el viernes contra el templo ortodoxo de San Jorge, en Hamoud, ciudad de la gobernación de Karak (centro-oeste).
El pontífice transmitió su cercanía a la comunidad golpeada por ese ataque y valoró el papel que el pueblo jordano ha desempeñado históricamente en el cuidado de la convivencia entre religiones. Ese gesto cobró peso en un contexto de tensiones crecientes en Asia Occidental.
Ante el recrudecimiento de la violencia, el Santo Padre convocó a los fieles a sumarse espiritualmente el 27 de octubre a la jornada que se celebrará en Asís, Italia, durante la clausura del Encuentro Internacional por la Paz titulado «Paz desarmada y desarmante».
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En esa ciudad se congregarán líderes religiosos y jefes de Iglesias para conmemorar los 40 años del encuentro interreligioso por la paz que impulsó san Juan Pablo II en 1986. Aquella cita histórica reunió a representantes de distintas confesiones y dejó un precedente que el Vaticano aún invoca como referencia del diálogo ecuménico.
«Nunca como hoy resulta evidente que las guerras, además de sembrar muerte y destrucción, empobrecen y dañan al mundo», sentenció. Con esa advertencia, el papa exhortó a la comunidad internacional a dejar de lado las armas y a apostar decididamente por el entendimiento y la armonía entre los pueblos.
Detrás de ese llamado quedan los afectados concretos. Las comunidades de Taiz carecen de lo indispensable para vivir, y los fieles de Jordania lloran a sus muertos. El papa León XIV los nombró a ambos en un mismo mensaje, y las oraciones por fallecidos y heridos completaron una alocución centrada en las víctimas.
La convocatoria a Asís adquiere así un valor doble, recuerda el origen de una tradición ecuménica y la proyecta hacia un presente marcado por las guerras, en el que el Vaticano insiste en que la negociación debe sustituir al enfrentamiento. Esa postura dialoga con la advertencia que dejó el pontífice sobre el costo que las guerras imponen al planeta.
Autor: teleSUR-er - JDO
Fuente: Agencias




