Decretan toque de queda en Newark tras disturbios frente a centro de detención

El alcalde de la localidad estadounidense estableció la restricción nocturna obligatoria debido a la escalada de protestas contra el ICE.

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Las patrullas de la policía estatal de Nueva Jersey mantienen bloqueados los accesos viales hacia las instalaciones del Servicio de Inmigración de Newark. Foto: EFE.


31 de mayo de 2026 Hora: 13:56

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El alcalde de la ciudad de Newark, Ras Baraka, decretó de manera oficial el toque de queda obligatorio en las inmediaciones del centro de detención de migrantes Delaney Hall. La medida de excepción gubernamental fue establecida con efecto inmediato tras registrarse intensas jornadas de disturbios entre manifestantes civiles y las fuerzas policiales de la jurisdicción.

La restricción político-militar prohíbe la libre circulación peatonal y vehicular todas las noches en un horario comprendido desde las 21 hasta las 6 horas del día siguiente (hora local). El perímetro de seguridad abarca un radio de media milla a la redonda de la instalación carcelaria, la cual custodia actualmente a cientos de ciudadanos extranjeros indocumentados.

Las autoridades municipales advirtieron que las personas que incumplan la normativa especial serán objeto de severas medidas coercitivas por parte de los cuerpos de seguridad locales. Los oficiales de policía ejecutarán advertencias iniciales de desalojo y procederán con arrestos formales o citaciones legales en caso de registrarse desacatos continuados.

La crisis institucional en el estado de Nueva Jersey se agudizó luego de que un grupo de 300 migrantes iniciara una huelga de hambre indefinida dentro del penal. Los internos del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) denunciaron formalmente sufrir tratos crueles y condiciones inhumanas de habitabilidad en las celdas.

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El alcalde Baraka justificó la intervención de las fuerzas del orden al asegurar que las recientes manifestaciones derivaron en la incautación de armas a diversos grupos radicales. Los altercados del sábado reflejan la profunda polarización social existente entre los movimientos de derechos humanos y los simpatizantes de las políticas migratorias de Donald Trump.

Ante el desbordamiento de las capacidades policiales del municipio, la gobernadora de Nueva Jersey, Mikie Sherrill, ordenó el despliegue inmediato de los contingentes de la policía estatal. El Ejecutivo regional dispuso la creación de una zona de protesta protegida, para intentar, según la narrativa oficial, canalizar las demandas civiles y evitar nuevos choques armados en las avenidas.

Autor: teleSUR - alr - JML

Fuente: Agencias