Cuba denuncia «obsesiva persecución» de EE.UU. contra colaboración médica internacional

El canciller de Cuba afirmó que EE.UU. insiste en la mentira para manipular a la opinión pública internacional y reconoce presiones a otros países para cesar la cooperación médica cubana, «sin importar las consecuencias en las poblaciones que han sido beneficiadas».

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Durante poco más de seis décadas, unos 600.000 técnicos, enfermeros, médicos generales y especialistas cooperaron en más de 160 países en varios formatos de colaboración en la atención primaria y en desastres (terremotos, huracanes, epidemias de ébola y pandemia de covid-19, en esta última con 58 brigadas en 42 naciones). Foto: EFE.


10 de octubre de 2026 Hora: 17:34

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El ministro de Relaciones Exteriores de Cuba, Bruno Rodríguez Parrilla, denunció este sábado la «obsesiva persecución» del Gobierno de Estados Unidos contra la colaboración médica internacional de la isla, tanto mediante presiones a terceros países como con informes para justificar su política agresiva.

«Con otro informe unilateral y mendaz sobre la trata de personas, el Departamento de Estado de EE.UU. busca seguir justificando la política agresiva de ese Gobierno contra Cuba y su obsesiva persecución de la colaboración médica cubana», escribió Rodríguez Parrilla en X.

Cuba reaccionó así al nuevo informe anual del Departamento de Estado sobre trata de personas, que Washington ha empleado en años recientes para señalar como «trabajo forzoso» los programas cubanos de cooperación profesional en el extranjero, particularmente los relacionados con los servicios médicos, parte de la estrategia de presión máxima para cortar toda fuente de ingresos externos del país caribeño.

Según estimaciones publicadas en el informe del Departamento de Estado, a principios de 2026 había unos 18.000 trabajadores en las misiones gubernamentales en el extranjero, en su mayoría profesionales de la salud, en 52 países. Fuentes internacionales hablan de 24.000 profesionales en 56 naciones América Latina, el Caribe y África, principalmente.

El texto del Departamento de Estado hace un reconocimiento implícito a sus presiones para el cierre de la misión médica cubana en Guatemala, que también fueron reconocidas en mayo de este año por el canciller del país centroamericano.

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En los últimos meses y bajo presión de Washington, Honduras, Jamaica, Antigua y Barbuda, Bahamas, Granada, Guyana y Trinidad y Tobago también han suspendido su cooperación médica con Cuba o reformado sus términos.

México, sin embargo, ha mantenido el programa y la presidenta Claudia Sheinbaum afirmó que brinda atención vital a personas desatendidas y que el acuerdo bilateral es de mucha ayuda para el país. En otras regiones, han sido conocidas gestiones directas de altos funcionarios de Exteriores de EE.UU. contra la presencia de profesionales médicos cubanos, como en la región italiana de Calabria.

En su publicación en X, el canciller Rodríguez Parrilla afirmó que el «Gobierno estadounidense insiste en la mentira para intentar manipular a la opinión pública internacional» y calificó de «cínico el reconocimiento explícito a las duras presiones y el chantaje que ejercen contra los Gobiernos que reciben cooperación».

El jefe de la diplomacia cubana añadió que esas acciones de persecución de Washington continúan «sin importar las consecuencias en las poblaciones que han sido beneficiadas por la presencia médica cubana».

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Según la Oficina Nacional de Estadística e Información (ONEI) de Cuba, las exportaciones de servicios profesionales representaron entre 2018 y 2020 más del 40% del total de las ventas de la isla al exterior.

En el caso de servicios médicos internacionales, los ingresos han sido destinados por el Gobierno cubano a financiar insumos y tecnología para el sistema de salud pública nacional, uno de los sectores más golpeados por el bloqueo petrolero y la ofensiva de sanciones (más de 10 rondas de medidas coercitivas) desplegada contra Cuba por la Administración Trump en 2026.

En una de esas rondas de sanciones, en julio último, Washington incluyó al ministro de Salud, a la Unidad Central de Cooperación Médica (UCCM), instancia del Minsap que coordina los compromisos en el área de la colaboración sanitaria internacional, y a la empresa Comercializadora de Servicios Médicos Cubanos SA (CSMC), cuya recaudación se destina al sistema sanitario de la isla.

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En 1959, Cuba contaba con apenas 6.000 médicos, la mitad de los cuales emigraron tras el triunfo de la Revolución, que inició un programa de formación que llevó al país a tener uno de los índices de médicos por habitantes más altos del mundo.

A la vez, ya en la década de 1960 Cuba comenzaba un programa de cooperación médica internacional, que en los más de 60 años transcurridos llevó a unos 600.000 trabajadores de la salud, tanto técnicos como médicos generales y especialistas, a más de 160 países en varios formatos de colaboración en la atención primaria y también en ocasiones de desastres (terremotos, huracanes, epidemias de ébola y pandemia de covid-19, en esta última con 58 brigadas en 42 naciones).

Según datos oficiales, hasta inicios de 2025, los médicos cubanos han atendido a más de 2.300 millones de personas, realizado 17 millones de intervenciones quirúrgicas y ayudado a nacer a cinco millones de niños. Se estimaba que 12 millones de vidas habían sido salvadas gracias a su labor.

Aunque la fecha oficial de inicio de la colaboración médica cubana se considera el 23 de mayo de 1963, con el envío de la primera brigada de 55 miembros a Argelia, ya en 1960 Cuba llegó con un grupo emergente a Chile, afectado por un intenso terremoto que dejó miles de fallecidos.

Estudios y publicaciones internacionales, incluido uno de la London School of Economics en 2017, han señalado que Cuba llegó a tener en algunos momentos, particularmente de 2010, más médicos desplegados internacionalmente que los países del G7 y la OMS en conjunto. En algunos casos, los costos eran compartidos entre la isla y el país receptor.

En ese mismo año, 2017, médicos cubanos operaban en 62 países y en 27 de ellos el Gobierno anfitrión no pagaba nada, mientras que en los 35 restantes se compartían los costos según una escala móvil. Cuando el Gobierno anfitrión paga todos los costos, lo hace a un precio inferior al que se cobra internacionalmente.

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A la colaboración en atención médica se sumó la de docencia médica, tanto en facultades en la isla como en centros asistenciales y docentes en otros países.

Como parte de esos programas, en las últimas décadas Cuba formó a más de 87.900 estudiantes de 150 países, mayormente del Sur Global, en especialidades médicas, incluidos más de 31.200 jóvenes en la Escuela Latinoamericana de Medicina (ELAM), al oeste de La Habana. En la ELAM también se han formado jóvenes de Estados Unidos.

Desde inicios de la década de 2010, especialmente durante la etapa de normalización bajo la Administración Obama, el Instituto del Cáncer Roswell Park (Nueva York) y el Centro de Inmunología Molecular (CIM) de La Habana cooperaron en ensayos clínicos de CIMAvax-EGF, una terapia de inmunoterapia desarrollada en Cuba que ataca el factor de crecimiento epidérmico para inhibir el crecimiento de los tumores en el cáncer de pulmón.

A inicios de este mes de octubre, el cantautor y activista estadounidense Ben Grosscup, director ejecutivo de la Peoples Music Network, comentaba en redes sociales su esperanza de que el medicamento cubano NeuralCIM —también desarrollado por el CIM, uno de los varios centros de investigación y desarrollo del sector biotecnológico cubano— le ayude a tratar la demencia de su madre.

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Grosscup viajó a La Habana tras probar sin éxito otros medicamentos en EE.UU. y al retornar a su país escribió: «Estoy sentado en el aeropuerto de Miami, acabo de llegar desde La Habana. Más tarde esta noche entregaré a mi madre una medicación para ayudar con su demencia, probablemente Alzheimer, con la que se le diagnosticó en junio. He llevado un suministro de 48 semanas de NeuralCIM, una nueva medicación producida y distribuida solo en Cuba».

«He estado tratando de entender cómo es que Cuba está en una posición para ayudar a mi familia de una manera tan poderosa. Esta medicación tiene una promesa extraordinaria para estabilizar y, en muchos casos, mejorar, las puntuaciones de pruebas cognitivas para pacientes con demencia», añadió el cantautor, quien constató en la isla formas «desgarradoras y horribles» en que el Gobierno de EE.UU. está dañando a la gente de Cuba.

Se preguntó por qué «los intereses corporativos enraizados» y la «geopolítica» impiden que avances como NeuralCIM se promuevan y ensayen en Estados Unidos. «He sido activista contra la guerra económica de EE.UU., pero nunca pensé que el bienestar de mi propia madre dependiera de la ingeniosidad y la hospitalidad de la nación que mi Gobierno está tratando de destruir», dijo.

Autor: teleSUR - DE

Fuente: Agencias -teleSUR