Cooperación y solidaridad guían la recuperación en Venezuela tras el doblete sísmico
Ante la emergencia, ciudadanos de diversas procedencias se han integrado a los equipos desplegados por el Gobierno nacional y a los voluntarios locales, unificando esfuerzos y capacidades en las labores de asistencia.
Unión colectiva de apoyo y solidaridad. Foto: @Minjuventud__ve
14 de julio de 2026 Hora: 12:24
🔗 Comparte este artículo
La transformación de espacios recreativos en centros de atención comunitaria refleja la respuesta humana ante la emergencia provocada por los recientes terremotos en Venezuela. En zonas como Los Corales, en el estado La Guaira, jóvenes de la capital venezolana, Caracas, sustituyeron las dinámicas de esparcimiento por la gestión de un puesto de salud y centro de acopio levantados de manera espontánea.
Este esfuerzo voluntario prioriza el suministro de insumos médicos, suero y acompañamiento emocional para los afectados por los devastadores movimientos telúricos, ignorando las diferencias individuales en función de una acción colectiva de apoyo y solidaridad.
La contingencia ha convocado el respaldo de personas de diversas procedencias que, junto a los equipos desplegados por el Gobierno nacional y voluntarios, suman sus capacidades a las labores de asistencia. Un chef argentino se encarga de la preparación de alimentos nutritivos adaptados a los recursos disponibles en una cocina de campaña en el estado costero, convirtiendo ese espacio en un núcleo de convivencia familiar provisional.
LEA TAMBIÉN:
Hospitales de campaña desplegados en Venezuela apoyan en la atención al pueblo
Paralelamente, el centro brinda refugio y atención médica a personas en situación de vulnerabilidad extrema, como Oswaldo, un adulto mayor que resultó herido y perdió su hogar durante el doblete sísmico registrado el pasado 24 de junio. Actualmente, su pierna mejora, mientras espera su próximo traslado programado a un refugio de adultos mayores en Catia La Mar.
Sobre su situación, los jóvenes del centro explicaron que adoptaron a Oswaldo como a un abuelito cuando llegó manifestando que no quería dinero, sino colaborar para ganarse la comida debido a que se encontraba completamente solo y no tenía un lugar donde vivir.
El equipo le ofreció un colchón para convivir con ellos, destacando que es un buen hombre y que asumen con el corazón la gran responsabilidad de ayudarlo para que se sienta bien. El atendido expresa con gratitud que los jóvenes lo cuidan tanto que no lo dejan ni moverse cuando intenta levantarse para ayudar. La tristeza que lo embarga se disipa gracias a los nietos adoptivos.
Puentes lingüísticos para el rescate
Las labores operativas en La Guaira, el estado más afectado por los terremotos y declarado como zona de desastre, también cuentan con el apoyo de ciudadanos movilizados desde otras regiones del país, como Israel Rivas, quien viajó desde San Félix, estado Bolívar, para ofrecer sus conocimientos como intérprete.
Su labor facilitó la comunicación entre la delegación de Búsqueda y Rescate del Reino Unido y las comunidades afectadas en sectores como Caraballeda. La intermediación lingüística resultó fundamental para coordinar las solicitudes de silencio durante el uso de dispositivos de detección y para canalizar la atención y escucha de las necesidades de los sobrevivientes.
Desafío de la desinformación
Mientras el tipo de apoyo mencionado salvaba vidas en el terreno, el flujo informativo en las redes sociales enfrentaba un escenario completamente opuesto. De acuerdo con los organismos de socorro, la difusión masiva de reportes antiguos o no verificados se convirtió en un obstáculo.
El hecho de que se compartieran datos desactualizados provocó, por ejemplo, que el cuerpo de bomberos de Costa Rica desplazara recursos de urgencia hacia espacios donde ya se habían completado los salvamentos, frenando la respuesta en sectores con necesidades inmediatas.
La distorsión digital también se manifestó a través de contenidos falsos publicados por algunos creadores de contenido, quienes aseguraban que se estaban vertiendo escombros en las costas de Caraballeda.
Autoridades institucionales desmintieron de inmediato estas versiones, enfatizando que la legislación local prohíbe estrictamente dañar la fauna marina y aclarando que los planes técnicos están orientados, por el contrario, a evaluar la reutilización constructiva de los materiales.
Autor: teleSUR: ig - RR
Fuente: teleSUR




