“No hay ganadores en una guerra comercial”: China exige a EE.UU. eliminar los aranceles tras el fallo del Supremo
Beijing considera que los aranceles anulados violaban tanto las normas internacionales del comercio como el propio derecho interno estadounidense.
De manera reiterada, la Cancillería china calificó los aranceles impuestos por Trump a socios comerciales como medidas unilaterales carentes de fundamento multilateral y ajenas al interés común. Foto: Xinhua
23 de febrero de 2026 Hora: 11:58
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El Ministerio de Comercio de la China instó a Estados Unidos a cancelar los aranceles impuestos de manera unilateral a sus socios comerciales, luego de que la Corte Suprema de EE.UU. declaró ilegales varios gravámenes aprobados durante el mandato de Donald Trump contra socios comerciales.
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La cartera china afirmó que “en una guerra comercial no hay ganadores y el proteccionismo no lleva a ninguna parte”, al tiempo que informó que está realizando una “evaluación integral” del alcance jurídico y del impacto económico del fallo estadounidense.
Según medios oficiales chinos, Beijing considera que los aranceles anulados violaban tanto las normas internacionales del comercio como el propio derecho interno estadounidense.
Las críticas se concentraron en los llamados “aranceles recíprocos” y en los gravámenes vinculados a la lucha contra el fentanilo, que China calificó como medidas unilaterales carentes de fundamento multilateral y ajenas al interés común.
El Ministerio reiteró su oposición “a todo tipo de incrementos arancelarios unilaterales” y defendió la resolución de disputas comerciales a través de mecanismos institucionales y negociaciones basadas en reglas.
El fallo 6-3 del Supremo estadounidense determinó que la Casa Blanca se excedió al utilizar la International Emergency Economic Powers Act (IEEPA) para imponer aranceles globales y específicos sin autorización expresa del Congreso.
La mayoría sostuvo que la potestad tributaria corresponde constitucionalmente al Poder Legislativo y que la ley de 1977 no habilita al Ejecutivo a establecer aranceles de amplio alcance bajo el argumento de emergencia económica.
El dictamen anuló tanto los gravámenes diseñados para presionar a China y otros socios como los recargos vinculados al combate contra el tráfico de drogas.
Trump calificó la decisión como una “vergüenza” y anunció que dispone de un “plan B” para mantener su estrategia comercial. Posteriormente, señaló su intención de recurrir a otras bases legales para establecer un arancel global alternativo del 10 %, cifra que luego planteó elevar al 15 %.
Aunque el fallo limita el uso de la IEEPA como instrumento arancelario general, no impide al Ejecutivo utilizar otras leyes comerciales, que exigen procedimientos más estrictos y, en algunos casos, investigaciones formales sobre prácticas desleales.
El pronunciamiento chino refleja la dimensión sistémica del litigio. Durante la etapa de mayor tensión arancelaria, el comercio bilateral entre China y Estados Unidos se redujo significativamente, mientras se producía un desvío de flujos hacia terceros países como Vietnam y México.
Para Beijing, el fallo del Supremo representa una oportunidad para insistir en un retorno a la previsibilidad normativa y al multilateralismo comercial. Para Washington, en cambio, abre un periodo de redefinición jurídica de su política arancelaria.
En un escenario marcado por rivalidad estratégica, desacoplamiento tecnológico y reconfiguración de cadenas de suministro, la batalla comercial se traslada ahora del terreno ejecutivo al legislativo y judicial, mientras los socios comerciales observan con cautela los próximos movimientos de la Casa Blanca.
Autor: teleSUR-cc - JDO
Fuente: Agencias




