Canadá busca reducir su dependencia económica de los EE.UU. 

Primer ministro Mark Carney ratifica que se mantendrá la estrategia de diversificación comercial para no continuar como rehenes de un vínculo asimétrico que supone una vulnerabilidad estructural

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El primer ministro Mark Carney expresa que «urge diversificar el comercio canadiense». Foto: EFE.


5 de noviembre de 2026 Hora: 17:29

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El impulso estratégico de Canadá para «disminuir la dependencia comercial de Estados Unidos» se mantendrá «inalterable», confirmó este jueves en Montreal el primer ministro, Mark Carney, quien instó a «diversificar los mercados internacionales» y no estar atados a las turbulencias políticas del vecino del sur. 

Al responder sobre la postura del país con respecto a la derrota del Partido Republicano en los comicios de mitad de mandato legislativo, celebrados el martes 3 de noviembre, Carney sostuvo que «el intercambio comercial» con los EE.UU., considerado la piedra angular de la economía de su país, «no retornará jamás a la normalidad institucional previa al periodo de la Administración de Donald Trump».

Canadá es víctima de los aranceles de Trump e incluso de presiones extracomerciales que Montreal considera lesivas a su soberanía. En ese contexto, el Gobierno de Carney reafirmó «el compromiso institucional» orientado a «diversificar nuestras relaciones comerciales con socios alternativos en el escenario global, ante la vulnerabilidad estructural que representa el mercado estadounidense para el aparato productivo canadiense». 

Al respecto, el ministro canadiense encargado de las relaciones comerciales bilaterales, Dominic LeBlanc, aclaró que «la directriz soberana sigue firme». Aunque las condiciones políticas dentro de los EE.UU. hayan cambiado y los demócratas critiquen abiertamente las políticas arancelarias de la Casa Blanca al exigir «la supresión de los gravámenes que afectan a las empresas situadas a ambos lados de la frontera norte», voceros canadienses indican mantenerse firmes en su decisión.  

LeBlanc manifiesta que «obviamente tomaron nota de los resultados electorales en Estados Unidos» y refirió que «las negociaciones comerciales continuarán canalizándose directamente con la Administración ejecutiva federal y no con el nuevo Congreso de mayoría demócrata». 

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Las medidas arancelarias unilaterales impuestas por la Administración Trump han «golpeado severamente la economía de Canadá», advierten los expertos. A juicio del Gobierno canadiense, «las repetidas declaraciones del mandatario estadounidense sugiriendo que la nación vecina podría integrarse como el estado número 51 provocaron masivos boicots ciudadanos contra productos estadounidenses». 

Ante esta tensión geopolítica, el propio Carney optó por «suspender temporalmente las conversaciones comerciales en el mes de agosto». En ese momento denunció que Washington «pretendía imponer cláusulas y condiciones que vulneran de forma directa la soberanía nacional de Canadá». Sin embargo, en las últimas jornadas diplomáticas, el tono del Ejecutivo canadiense mostró «un matiz de moderado optimismo» tras registrarse ciertos movimientos en las mesas de diálogo técnico, señalan los economistas. 

Carney expresó que se ha «logrado avances y que continúan las conversaciones». Puntualizó que «el equipo negociador de la Casa Blanca se ha apartado de determinadas líneas rojas fijadas por Ottawa en las negociaciones». Trump aseguró en octubre pasado que espera concretar un nuevo tratado comercial «muy pronto», pero existen antecedentes de intenciones similares que no se han materializado. 

La estructura económica de Canadá ha estado históricamente anclada a su integración comercial con los EE.UU.. Más de tres cuartas partes de las exportaciones canadienses van al mercado estadounidense.

Ese vínculo asimétrico ha convertido a Canadá en un territorio vulnerable ante los cambios abruptos en la política arancelaria, las exigencias regulatorias y las disputas de soberanía económica planteadas desde la Casa Blanca. Para Ottawa, una dependencia tan elevada de un único socio comercial representa un riesgo sistémico permanente frente a crisis políticas o giros proteccionistas en Washington.

Autor: teleSUR - dm - JDO

Fuente: Agencias