Olas de calor baten récords de temperatura en Europa occidental y provocan incendios

El monitor climático de la Unión Europea informó este lunes que los dos primeros meses del verano boreal en Europa occidental han sido los más calurosos registrados hasta la fecha, mientras el continente enfrenta incendios forestales devastadores, tiene afectadas sus reservas acuíferas y se prepara para otra ola de calor.

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Europa enfrenta una nueva ola de calor, en la foto se capta el un termómetro en la Plaza de La Opinión de Murcia, en España, que marca 45 grados. Foto: EFE.


10 de agosto de 2026 Hora: 22:08

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El Servicio de Cambio Climático de Copernicus (C3S) informó este lunes que la temperatura promedio de junio y julio superó el récord de calor establecido en 2022, ubicándose en 21,62 grados Celsius (70,9 °F), aproximadamente 2,79 grados por encima del promedio.

Julio también fue el mes más caluroso jamás registrado para los océanos no polares del mundo, indicó Copernicus, con temperaturas récord a lo largo del Atlántico y el Mediterráneo occidental, lo que pone en riesgo la vida marina y las comunidades costeras. Estas condiciones fueron alimentadas en parte por el patrón climático Súper El Niño que se está desarrollando en el Pacífico.

Samantha Burgess, líder estratégica de clima en el Centro Europeo de Previsiones Meteorológicas a Medio Plazo, indicó que las temperaturas abrasadoras y las sequías persistentes en junio y julio se reforzaron mutuamente para crear una espiral de calor.

“A medida que los suelos se secan, pierden su capacidad de proporcionar enfriamiento natural, permitiendo que el calor se acumule más fácilmente. Esto es un claro ejemplo de cómo el cambio climático está intensificando los extremos de calor”, explicó Burgess.

Especialistas en la materia indicaron que los niveles de humedad superficial del suelo en toda Europa occidental en julio de 2026 también fueron significativamente más bajos que en julio de 2022, cuando la región experimentó una sequía extrema, con déficits excepcionales o récord de lluvia y humedad del suelo en Francia, España y partes de Alemania y el Reino Unido.

El calor del verano ha propiciado condiciones para los incendios forestales sin precedentes en Europa, que han desplazado a cientos de miles de personas y quemado más de 497.000 hectáreas de tierra, principalmente en España, Francia e Italia, según un informe de la UE del 6 de agosto.

Según Laurence Rouil, directora del Servicio de Monitoreo de la Atmósfera de Copernicus, más allá de la tierra calcinada, los incendios también han tenido un efecto más amplio, aumentando las emisiones y alterando la calidad del aire. Las graves sequías también han vaciado los principales ríos de Europa, en particular el Sena, el Rin y el Danubio, amenazando el suministro energético del continente.

Este agravamiento de la sequía en medio de sucesivas olas de calor obligó al Gobierno francés a imponer restricciones al uso del agua en casi el 70% de su territorio. En 67 de los 101 departamentos del país se decretó el nivel máximo de alerta, en el que el agua está reservada para usos prioritarios, como atención sanitaria, protección civil, suministro de agua potable y saneamiento.

En niveles de alerta inferiores, las restricciones afectan a actividades como el riego de jardines y espacios verdes, el llenado de piscinas, el lavado de vehículos y el riego de cultivos.

Otra señal del agravamiento de la sequía es que dos tercios de los acuíferos que proporcionan la mayor parte del agua potable de Francia se encuentran por debajo de sus niveles normales, informó el lunes la Oficina de Investigaciones Geológicas y Mineras de Francia.

Para este mes de agosto el país galo entra en su quinta ola de canícula con temperaturas entre 30 y 40 grados en algunas regiones, y 43 departamentos en nivel naranja de emergencia climática.

De igual forma, casi tres cuartas partes de Inglaterra (71.3 %) sufre actualmente una sequía repentina provocada por una combinación de precipitaciones muy escasas y temperaturas más elevadas. Gran Bretaña se encuentra sumida en su quinta ola de calor de este año, e Inglaterra y Gales han registrado provisionalmente el mes de julio más seco en 190 años.

El sureste de Inglaterra recibió apenas 1 %  de las precipitaciones promedio previstas. Hasta el momento, 45 millones de personas se encuentran en una zona afectada y 27 millones están sometidas a restricciones en el uso del agua. Como consecuencia de esta situación, se estima que 2 mil 877 personas han fallecido en Gran Bretaña este año por causas relacionadas con el calor.

Los niveles de los ríos, embalses y aguas subterráneas siguen descendiendo, mientras que las continuas condiciones de calor y sequía están aumentando el riesgo de incendios. El calor también está afectando a las aves reproductoras, a los anfibios y a las poblaciones de peces de agua dulce, añadió el gobierno.

Autor: teleSUR - abl

Fuente: La Jornada - Prensa Latina - CNN