Brasil repudia decisión de EE.UU. de revocar visa a embajadora y denuncia interferencia electoral

El Gobierno de Lula da Silva considera «falsas» las justificaciones de Washington, invoca la Convención de Viena y advierte sobre un interés deliberado de interferir en las elecciones presidenciales de octubre.

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No existe ninguna disposición en la Convención de Viena que establezca un plazo para la concesión del beneplácito, y la solicitud estadounidense «aún se encuentra en análisis», enfatizó Brasil en un comunicado. Foto: EFE


4 de agosto de 2026 Hora: 22:22

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El Gobierno de Brasil repudió este martes la decisión de Estados Unidos de modificar la visa de su embajadora en Washington, Maria Luiza Viotti, y denunció una escalada deliberada por parte de la Casa Blanca por razones ideológicas y con la clara intención de interferir en su proceso electoral. Desde el Ejecutivo que lidera Luiz Inácio Lula da Silva calificaron de «falsas» las justificaciones presentadas por la Administración de Donald Trump.

En un comunicado de la Secretaría de Comunicación Social de la Presidencia, Brasilia afirmó que «las dos justificaciones presentadas son falsas». El Gobierno brasileño recordó que el proceso de concesión del agrément a la propuesta de un embajador es confidencial y que el nombre del candidato designado solo debería hacerse público una vez concedido el consentimiento, conforme al artículo 4 de la Convención de Viena sobre Relaciones Diplomáticas.

La Cancillería señaló que EE.UU. anunció públicamente el nombre de su candidato a la embajada en Brasilia antes de presentar formalmente la solicitud de agrément. Brasil —indicó la nota— «cumple estrictamente el derecho internacional», no existe ninguna disposición en la Convención de Viena que establezca un plazo para la concesión del beneplácito, y la solicitud estadounidense «aún se encuentra en análisis».

El documento también justificó el rechazo de visas a dos funcionarios de Estados Unidos, debido a que tenían previsto visitar el país «para poner en duda la integridad del sistema electoral brasileño, en un intento inaceptable de interferir en el proceso político nacional».

Además, recordó que continúan vigentes las sanciones individuales contra autoridades brasileñas, entre ellas ministros de la Corte Suprema y altos funcionarios del Poder Ejecutivo, basadas en la «alegación infundada» de persecución política contra el expresidente Jair Bolsonaro, quien cumple una condena de 27 años de cárcel por atentar contra la democracia y actos golpistas.

Gestión diplomática de Lula ante Trump

El Gobierno brasileño destacó que no escatimó esfuerzos para resolver las diferencias. El presidente Lula solicitó personalmente a Trump, durante su visita a Washington en mayo pasado, el levantamiento de esas sanciones individuales.

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La decisión anunciada este martes —subrayó la nota emitida por Brasilia— «no constituye un hecho aislado», sino parte de «una escalada deliberada de medidas hostiles contra Brasil, motivadas por razones ideológicas».

Finalmente, el comunicado advirtió que «resulta evidente el interés injustificado de interferir en la próxima elección presidencial» y, en consonancia con su tradición diplomática, reafirmó que el Gobierno brasileño «se opone a la lógica de la confrontación» y defiende el diálogo y la negociación.

Escenario electoral de octubre

La disputa se agudiza a menos de dos meses de las elecciones presidenciales de octubre, en las que Lula buscará la reelección frente al senador Flávio Bolsonaro, hijo del expresidente condenado por golpe de Estado y aliado político de Trump.



El agrément

El agrément, el beneplácito diplomático indispensable para la acreditación de embajadores, desató una crisis bilateral entre Brasil y Estados Unidos, luego de que Washington revocara el visado de la embajadora brasileña, Maria Luiza Ribeiro Viotti. La Administración Trump ejecutó la medida como un mecanismo de presión y represalia ante la decisión del Gobierno de Lula de mantener bajo análisis la aprobación de Daniel Pérez, propuesto por la Casa Blanca como nuevo representante diplomático en Brasilia.

La Casa Blanca propuso a Pérez, un estrecho aliado del secretario de Estado, Marco Rubio, y el Ejecutivo brasileño aún lo estudia.

El Departamento de Estado norteamericano interpretó la postura de Brasilia como una táctica de obstrucción política, por lo que anuló la credencial migratoria de Viotti bajo la condición de que solo se la restituirá de inmediato si el Gobierno de Lula da Silva concede finalmente la aprobación a su enviado.

Autor: teleSUR - mb - JDO

Fuente: Agencias