Brasil: Demandan reducir jornada laboral a 40 horas semanales
Movimientos populares, sindicales y organizaciones laborales de Brasil exigen al Congreso Nacional aprobar la reducción de la jornada laboral.
Trabajadores de Brasil defienden sus derechos ante propuestas regresivas que deterioran sus condiciones de vida. Foto: @teleSUR.
23 de mayo de 2026 Hora: 14:51
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Trabajadores de Brasil se movilizan este fin de semana 23 y 24 de mayo en diversas ciudades para exigir al Congreso la aprobación de una Propuesta de Enmienda Constitucional que elimine la jornada laboral de seis días por uno de descanso y reduzca la carga a 40 horas semanales sin afectación salarial.
Esta acción convocada por los frentes Brasil Popular y Povo sem Medo, junto al movimiento Vida Além do Trabalho, se desarrolla en un contexto de maniobras de la oposición derechista para dilatar la discusión y votación del proyecto, el cual es crucial para millones de trabajadores brasileños.
Las protestas son una clara señal de la demanda popular por condiciones laborales más dignas y un mayor tiempo de descanso. La presión ejercida en las calles ya ha influido directamente en el trámite legislativo, determinando la aceleración de su avance en la Cámara de Diputados.
Hugo Motta, presidente de esta instancia, afirmó que el texto podría ser votado en los próximos días, evidenciando el impacto de la organización popular.
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Mientras el Gobierno del presidente Luiz Inácio Lula da Silva y las organizaciones sociales defienden que las modificaciones entren en vigor de manera inmediata, sectores conservadores y parlamentarios vinculados al bloque denominado «Centrão» intentan modificar el modelo de transición, buscando retrasar su aplicación.
La derecha brasileña pretendía imponer una prórroga de hasta 10 años para aplicar los cambios, e incluso llegó a proponer jornadas laborales de hasta 52 horas semanales. Sin embargo, este plan tuvo que ser retirado ante el rechazo popular masivo, demostrando la capacidad de movilización y la unidad de la clase trabajadora y los movimientos sociales.
Este rechazo subraya la determinación de los trabajadores por defender sus derechos y no ceder ante propuestas regresivas que deterioran sus condiciones de vida.
Jessy Dayane, coordinadora del Movimiento Brasil Popular, denunció el agotamiento y el deterioro de las condiciones de vida que sufren los trabajadores bajo el actual régimen de explotación laboral, rechazando cualquier intento de transición prolongada.
Asimismo, rebatió los argumentos de las cámaras empresariales sobre supuestos impactos negativos en la economía, sosteniendo que diversos estudios apuntan a que la reducción del tiempo de trabajo genera nuevos empleos y aumenta la productividad nacional.
Las movilizaciones populares se desarrollan en centros urbanos clave como São Paulo, Río de Janeiro, Brasilia, Salvador, Recife, Fortaleza, Campinas, Belém, Manaus, Curitiba y Cuiabá, mostrando un amplio respaldo territorial.
Autor: teleSUR - er - JML
Fuente: Prensa Latina




