Trump y Netanyahu, enemigos de la humanidad
La Junta de Paz ideada por Trump, señalada por muchos como parte de su ataque a la ONU y el sistema multilateral, ha anunciado un plan para Gaza pero no ha detenido esta fase del genocidio israelí en la Franja. Foto: EFE.
Por: Adalberto Santana
7 de mayo de 2026 Hora: 12:07
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La política del gobierno de Donald Trump continua en su papel intervencionista contra Cuba, Irán, Venezuela y cualquier otro país al que considere su adversario. Es un hecho que por el momento los marines no han intervenido militarmente. Sin embargo ganas al mandatario estadounidense no le faltan. Washington conoce muy bien que la organización y capacidad del pueblo y gobierno cubano para defender su nación no es semejante al caso de Venezuela, donde el 3 de enero de 2026, las tropas intervencionistas estadounidenses en una operación contrainsurgente irrumpieron en Caracas y secuestraron al presidente Nicolás Maduro Moros y a su compañera Cilia Flores.
Cuba ha soportado durante más de seis décadas el llamado bloqueo económico de Washington. Hoy en día ese llamado embargo, como lo apunta la Casa Blanca, se encuentra reforzado por la administración de Trump. Ese gobierno estadounidense ha mencionado que enviará un portaviones estadounidense, probablemente el más grande y poderoso de los EU para buscar la rendición del gobierno y del pueblo cubano cuando salga de su guerra contra Irán. Por el momento la preocupación del mandatario estadounidense se centra en su guerra contra Irán. El mismo Trump ha señalado que saliendo del conflicto en el Golfo Pérsico, iniciará su ofensiva contra la patria de José Martí. Incluso el mismo gobierno estadounidense llegó a apuntar que la mayor de las islas caribeñas ”representa una amenaza para su país”, tal como lo ha expresado el secretario de Estado, el llamado cubanoamericano, Marco Rubio. Puede pensarse que la real amenaza que representa Cuba para los EU, es si la población estadounidense decidiera destituir a Donald Trump. O que también la población norteamericana utópicamente decidiera emanciparse como una nación imperialista y construyera un nuevo modelo de desarrollo socialista en la gran potencia imperialista. Cuestión que no se visualiza en el corto y mediano plazo.
De ahí que entonces el reforzamiento del bloqueo económico estadounidense contra Cuba, se ha intensificado con la orden ejecutiva de Washington, que impone sanciones a aquellos países que envíen petróleo a la isla. En torno a esa nueva coyuntura, el mismo Vaticano ha propuesto figurar como legítimo mediador entre esos dos gobiernos (el estadounidense y el cubano).
Pero incluso el mismo Donald Trump, no ve con buenas simpatías a la política conciliadora del papa León XIV. Sobre todo por que la administración de Trump considera que el papa estadounidense ayuda a Irán. El mismo Trump ha manifestado que “El Papa preferiría hablar de que está bien que Irán tenga un arma nuclear”. Cuestión que por le contrario el sumo pontífice ha señalado que la Iglesia católica “durante años se ha pronunciado contra todas las armas nucleares”. Así lo que resalta en esa política beligerante de Trump, contra Cuba, Irán, Venezuela, México y cualquier otro país que no coincida con su política intervencionista, es catalogado como su adversario.
De ahí que por ejemplo, en el caso mexicano, la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo, en medio de las tensiones con la Casa Blanca, llegó a manifestar el pasado 5 de mayo, fecha en que se conmemoró el 164 aniversario en la historia de México de la Batalla de Puebla, en que las tropas mexicanas derrotaron la intervención francesa, apuntó: “ninguna potencia extranjera nos va decir a los mexicanos cómo nos gobernamos”.
Fue evidente que la posición del gobierno mexicano y de su presidenta, hizo evidente su posición anti-intervencionista contra la política de Donald Trump. Así como la mandataria mexicana, también ha manifestado su solidaridad y respaldo con el pueblo y gobierno cubano.
Esa política anti-intervencionista, también la ha expresado el gobierno de la República Popular China, al apuntar la representación diplomática china en México, durante la conmemoración del 164 aniversario de la Batalla de Puebla que: “China apoya firmemente a México para que defienda la independencia y la autonomía y se oponga a la injerencia externa”. Es evidente que en el escenario internacional, diversos países en el mundo cada vez se oponen a la política intervencionista de los EU. Donald Trump, representa junto con su aliado Benjamin Netanyahu, casi los únicos gobernantes que pretenden llevar al mundo a una confrontación global. Peligroso panorama que sin embargo, las fuerzas que pugnan por la paz en diversos escenarios del orbe, son más numerosas que los desquiciados gobernantes de los EU a Israel.
Autor: Adalberto Santana
Fuente: teleSUR
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